La crisis energética que padecemos no ha hecho más que comenzar y más allá de los máximos histórico en el precio de la electricidad corremos el riesgo real de sufrir cortes en el suministro como ya está ocurriendo en algunas ciudades de China que se han acostumbrado a vivir con apagones.
Lo que para la mayoría de los europeos es algo del pasado se presenta como una amenaza real que están sobre la mesa de muchos gobiernos pese a que no quieran comunicárselo a los ciudadanos. en Austria el gobierno ya ha presentado una guía para el autoabastecimiento en caso de fallo de energía, infraestructura y suministro a escala europea.
