Los populismo se pagan caros y en el caso del Reino Unido ya están sufriendo las consecuencias del Brexit en donde ya notan una escasez alarmante en los supermercados, un problema más a añadir a la costosa recuperación de la pandemia.
«Ya habíamos decidido reducir nuestras existencias a causa del covid, pero ahora tenemos problemas para conseguir ciertos productos porque simplemente no están disponibles», explica Satyan Patel, gerente de una tienda de alimentación en el centro de Londres, cuyas estanterías están medio llenas.
«La semana pasada me quedé sin Coca Cola. Hace tres semanas que no tengo botellas grandes de Evian», precisa. «Sin mercancías, no hay comercio. Con las estanterías vacías, nadie va a entrar en la tienda», se lamenta.
Gran parte de la culpa la tiene la falta de camioneros que se estima faltan unos 100.000 para abastecer a todo el país.
