Siempre nos han dicho que no debemos vivir por encima de nuestras posibilidades, que no podemos constantemente gastar más de lo que ganamos… a no ser que dirijas un país, entonces puedes hacer lo que te de la gana. Tal es el caso de España que lejos de controlar el gasto cada vez debe más.
En concreto, la deuda de las administraciones públicas se incrementó el año pasado 24,4 puntos porcentuales, hasta situarse en el 119,9% del PIB, frente al incremento de 14,1 puntos porcentuales de la zona euro, hasta el 98% del PIB, según un informe elaborado por el Banco de España.
En comparación con algunos países del entorno, las ratios de los principales países del área crecieron 10,1 puntos porcentuales en Alemania, hasta el 69,8%; 18,1 puntos porcentuales en Francia, hasta el 115,7%, y 21,2 puntos porcentuales en Italia, hasta el 155,8% del PIB.
La causa de este aumento tan elevado de la deuda española hay que buscarlo tanto en el aumento del déficit público hasta el 11% del PIB, ante el impacto de los estabilizadores automáticos y de las medidas discrecionales tomadas para combatir la crisis sanitaria, como en la contracción del PIB en un 10,8%.
