Si hay un sitio que nos muestra la desconexión entre la clase política y los ciudadanos es el congreso de los diputados, que viven en su burbuja alejados de los problemas que sufren los españoles. Para ellos los problemas son los de siempre, la guerra civil, las soberanía de los pueblos, la extrema izquierda, la extrema derecha… y claro, eso cansa tanto que luego necesitan tomarse un cafetito subvencionado.
Y de tanto usar la máquina de café se les ha estropeado y para ello han destinado 3.930.124,6 euros en un contrato para renovar el servicio de la cafetería. Las condiciones para la empresa adjudicataria pasan por utilizar elementos desechables -como servilletas o posavasos- ecológicos y café “de calidad”. Además, el menú debe ser bajo en calorías, con tres variedades de pan y frutas y hortalizas frescas y de temporada.
El rumor de que el café en el Congreso es barato queda como una afirmación evidente en el contrato. Establece unos precios tipo en el que, por ejemplo, un café vale 0,95 euros, un zumo de naranja 1,9 euros, una cerveza 1,35 y una copa de vino 1,25
Como no podía ser menos, esto ha sentado bastante mal a nuestros foreros.
