“Ginebra es un supermercado de la heroína”, esto es lo que ha declarado el fiscal ginebrino Michel-Alexandre Graber hace pocos días. Ha expuesto a la prensa las líneas maestras de la Operación Hydra, una acción conjunta entre las policías de ginebra, la francesa y los guardafronteras operativa desde el 1 de abril. El objetivo de la operación es la de luchar contra el turismo de la droga (el 50% de los compradores de droga en Ginebra vienen de Francia), dificultar el tráfico acosando los vendedores y los consumidores
El jefe adjunto de la Policía Judicial, Philippe Bertschy, explica la situación: “La heroína está cada día más presente en Ginebra. En el año 2000 se incautó 36 kgs, ahora incautamos más de 60 kgs al año. El mercado de la droga está controlado en estos momentos por albaneses y albanokosovares, mientras 20 años atrás eran los pakistaníes y los libaneses. La heroina blanca ha desaparecido casi por completo y ha sido reemplazada por la heroina marrón, cuya tasa de pureza en la calle es del 10%. Como consecuencia de ello, su precio ha caído a 30 francos suizos el gramo (25 euros)”.
Este precio es netamente inferior al que tiene la heroína en el resto de Suiza y en Francia. Esto genera una atracción irresistible para los consumidores franceses de las regiones fronterizas, que vienen masivamente a Ginebra a aprovisionarse y a consumir heroína. Se calcula que en Ginebra el 50 % de los clientes de calle son franceses.
La Operación Hydra está dando sus frutos: unos 70 traficantes han sido detenidos, 4 kilos de heroína han sido incautados y 4 vehículos utilizados en el transporte de la droga han sido confiscados.