La Policía Nacional ha desmantelado una agencia de contratación de "muleros" para el tráfico de hachís entre Marruecos y España, que contaba con varias viviendas en la provincia de Sevilla donde llevaban a cabo el reclutamiento.

Según un comunicado difundido hoy por la Jefatura Superior de Policía de Sevilla, casi un millar de personas que actuaban de "correos" pasaban cada mes por alguno de los siete pisos de la organización para depositar la droga transportada en el interior de sus cuerpos y cobrar por sus servicios.
En la operación, en la que han sido detenidas veinte personas, se han intervenido casi 2.000 garrafas de hachís, además de dinero en efectivo, tres ordenadores y diversa documentación.
El líder de la red era el responsable de la recepción de las "solicitudes de empleo" de los "correos humanos" y de autorizarlas.
La investigación comenzó en octubre del pasado año, cuando los agentes detectaron en Sevilla la presencia de un grupo organizado dedicado al tráfico de hachís.
La organización se estructuraba en dos ramasprincipales, la primera de las cuales, con sede social en Marruecos, se encargaba de suministrar la droga a las "mulas" en el país africano desde el interior, mientras que la otra, afincada en España, recibía a los "muleros", almacenaba el estupefaciente y lo distribuía por varias provincias andaluzas.
Excepto una persona, la red estaba compuesta por ciudadanos de nacionalidad marroquí y las personas contratadas procedían de toda la geografía española.
De los veinte detenidos, siete eran miembros de la estructura interior principal de la organización en España y trece actuaban como "correos" ambulantes humanos y fueron sorprendidos en el interior de los pisos.
En el momento del arresto, algunos de los "muleros" todavía no habían expulsado la droga del interior de su cuerpo y tuvieron que ser trasladados al hospital.