FILOSOFÍA CRÍTICA: España es el país con más políticos por habitante
España es el país con más políticos por habitante y dobla a Italia, que ocupa el segundo lugar en el ranking europeo de las bolsas de mierda con corbata.
Resulta que tenemos en nómina a 445.568 políticos, frente a 165.967 médicos, 154.000 policías y 19.854 bomberos. Todos estos funcionarios que, al parecer, sobran, no suman el total de bolsas de mierda que el pueblo debe mantener para que le apuñalen todos los días con una nueva canallada. Y se recorta personal administrativo porque -dicen las bolsas de mierda- hay demasiado, pero las bolsas de mierda, cuyos sueldos son cinco veces superiores a los de cualquier funcionario, no sobran, al parecer. El problema, además de lo que cobran y succionan, es saber para qué sirven, qué hacen realmente durante su jornada de "trabajo" las bolsas de mierda a parte de machacar todo lo que pueden a los ciudadanos. Pues bien, eso también se ha averiguado: saquear el erario público, visto que con los sueldazos y las dietas sin límite -a cargo del contribuyente- no tienen bastante y necesitan corromperse; hay que sufragar la coca, las putas de lujo, las terceras y cuartas residencias, los yates y los coches deportivos. Sus señorías, además, han de hacerse un rinconcito pensando en un brillante futuro parasitario que culmine esta carrera profesional de abyectas garrapatas sin escrúpulos.
Es evidente para cualquiera que no sea una de aquéllas dónde está el problema y cuál es la primera medida que debería tomarse para combatir la crisis de la deuda: enviar las bolsas de mierda a la basura, es decir, al trullo. Pero las bolsas de mierda son las que tienen que tomar esa decisión. Y, claro, las bolsas de mierda tienen una elevada opinión sobre sí mismas. En algunos lugares, se autocalifican incluso de govern dels millors ("gobierno de los mejores") a pesar de no haber obtenido en su vida ni un triste título universitario (no importa, se lo inventan y el fiscal mira hacia otro lado), mientras jóvenes españoles con dos o más licenciaturas nutren las abultadas listas del paro. Casi seis millones de desempleados sufre España, una bomba a punto de estallar. Con lo que gana (dejemos a un lado lo que roba) cada político, todas esas personas, familias enteras, podrían atender a sus necesidades básicas. Se trata de algo muy sencillo: se tira una bolsa de mierda a una celda de la cárcel, que es donde debe pasarse el tiempo que le quede por sus múltiples delitos y traición a la nación, y en lugar del pestilente bodrio perfumado -arrogante él- cinco honradas familias españolas podrán pagar la cesta de la compra, la hipoteca, el agua y la luz.
Además, si se adoptara esta medida habría que contratar a muchos funcionarios de prisiones para "atender", con un exquisito cuidado por sus "derechos" de bolsa de mierda, a toda esta caterva encorbatada, chulesca y prepotente denominada "políticos". Entonces veríamos que, de repente, los nuevos delincuentes, los de verdad, exigen el cumplimiento de la ley humanitaria, la misma que ahora se pasan por el Arco del Triunfo -Henry Miller dixit- cada vez que les interesa.