Iniciado por Estocástico Gutiérrez La Iglesia, como institución, carece de capacidad directa para actuar en la política pública oficial. Esa es la batalla que se ha ganado. Pero decir que la Iglesia no tiene influencia alguna es de una desfachatez que quita el hipo. Por ejemplo, hace bien poco que el Tribunal Supremo, en una vergonzosa sentencia, ha desestimado el recurso de la Agencia de Protección de Datos para obligar a la Iglesia católica a retirar de los registros los datos de las personas que deseen apostatar. Usted puede exigir a cualquier empresa que le borre de sus archivos, pero a la Iglesia... a la Iglesia no. Usted se queda en sus archivos por los siglos.
La Iglesia tiene una influencia directísima en las personas que están dispuesta a asumir sus tesis. Por ejemplo, muchos católicos no pueden dar una sóla razón lógica por la que dos personas del mismo sexo no puedan contraer matrimonio, pero están en contra, porque lo dice la Iglesia, porque Dios los creó hombre y mujer y punto. Y luego estas personas, como tienen derechos políticos, trasladan con su voto y sus exigencias a los partidos esa influencia. Por ejemplo mis dos padres. Mi madre, concretamente, con su buen corazón, siente deseos enormes de aceptar a los homosexuales, pero tiene una lucha interna enorme, porque para ella pesa mucho el que la Iglesia rechaza la homosexualidad, y eso es algo que está en un plano de discusión totalmente diferente al racional y contra el que no se puede luchar argumentando. Así que mi madre estará siempre en contra de medidas políticas encaminadas a reconocer derechos a los homosexuales, porque da más peso a la opinión de la Iglesia que a la suya propia. Y todo esto, amigo mío, si que es influencia política de la Iglesia. Indirecta si quiere, pero influencia como la copa de un pino.
¿Sabe una cosa? Mi padre es teólogo (bachiller en teología, técnicamente) por ICADE, y miembro de los primeros de las Comunidades Neocatecumenales. Les he tenido al lado toda la vida, y en lo personal me suelen caer bien y disfruto mucho las charlas que de vez en cuando tengo con algunos de ellos, pero se exactamente lo que pasa allí, así que usted y cien como usted ya me pueden decir misa, porque hasta les dicen que tienen que votar al Partido Popular. Usted dice que no es creyente, que sus hijos no están ni bautizados. Vamos, que su relación con la Iglesia es nula y usted de la Iglesia sabe bien poco, más allá de que en Intereconomía y en Libertad Digital la apoyan.
Si yo no estoy diciendo que sea ilegítimo que la Iglesia haga política. Es más, he dicho explícitamente que tienen derecho a hacerlo, como ciudadanos que son, faltaría más. Pero uno no puede pretender subirse al ring y que no le lluevan tortas.
El tema de la igualdad de género lo ha sacado usted. Yo lo que decía, y ese era mi discurso, y usted ha hecho caso omiso y ha seguido a piñón, es que no es lo mismo imponer políticas que posibiliten la libertad de elección (de aborto y matrimonio gay he hablado concretamente) que imponer políticas que impidan la libertad de elección, que son las que la Iglesia trata de que se impongan, porque es lo coherente con su doctrina. Y no lo consiguen hasta que lo consiguen, porque la libertad igual que se gana se pierde.
Y ahora, si quiere, hablamos de igualdad de género. O lo dejamos para el año que viene, cuando el Partido Popular gane las elecciones por mayoría absoluta y no cambie ni una coma de la ley integral contra la violencia de género, por ejemplo. Y todos ustedes, que ahora se rasgan las vestiduras con la ideología de género, mirarán para otro lado y cuatro años más tarde volverán a votar al mismo partido. Ideología de género que es una chorrada porque no tiene trascedencia alguna, más allá de la LIVG, o a ver si se cree que los consejos de administración de las grandes empresas han modificado su composición.
Ya le he respondido a eso. A mi me parece bien que se "impongan" leyes que posibiliten que las personas tengan la mayor libertad posible, y es de lo que he hablado, concretamente que quien quiera abortar pueda hacerlo y quien no quiera no lo haga, y que si dos homosexuales quieren casarse puedan hacerlo en igualdad de condiciones que una pareja homosexual. Y puedo añadir más, como que quien, en su libertad, quiera poner fin a su vida dignamente, lo pueda hacer, o que quien quiera fumarse un canuto lo pueda comprar en un establecimiento legal y no al moro de la esquina. Y que quien no quiera hacer nada de eso, no lo haga. Y no me puede usted decir que eso es lo mismo que tratar de imponer ideologías que persiguen exactamente lo contrario, que es que nadie pueda elegir, que no pueda abortar ni aunque su vida esté en peligro, que si uno es homosexual, no ya que no pueda casarse, sino que es que tenga que esconderse, que aunque uno esté sufriendo terribles dolores y no tenga posibilidades razonables de mejorar se le obligue a permanecer vivo porque al fin y al cabo la vida la da Dios y sólo Dios la puede quitar, etc... ¿Entiende usted la diferencia? Que lo consigan o no lo consigan es lo de menos, porque tampoco los neonazis consiguen lo que quieren y no por ello les voy a dejar respirar. Y desde luego que la Iglesia tiene una capacidad de influencia mayor que los neonazis, y estarán presionando a los políticos del Partido Popular para que deroguen tanto la ley del aborto como la ley del matrimonio gay. Y a lo mejor lo consiguen. Más del 73% de los españoles se declara católico. A pesar de eso:
-Imposiciones o prohibiciones de la Iglesia en los últimos años: 0
-Imposiciones o prohibiciones de la progresía anticlerical amante de las libertades y la tolerancia: tabaco, alcohol, igual-da, velocidad, educación para la ciudadanía y queda pendiente la prostitución y la "policía" para el trato igualitario. Eso sólo a nivel estatal y a bote pronto. Si nos paseamos por las CCAA, ya es para echarse a llorar.
Pero nada, que la Iglesia caca y lo progre bueno. Y yo pepero y sólo conozco la Iglesia por lo que me cuentan en la tele.
__________________ La Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento. Es una lástima que no hubiera rematado con la pregunta retórica ¿y qué es el viento? Y luego habérsela contestado diciendo que "es el aire en movimiento, queridos y estimados terrícolas" Emilio Campmany |