Me daría por contento si al menos, ahora que ya nos han derrotado en todos los frentes, las feminazis cerrasen la bocaza.
Ni de coña, claro. Éstas no callan ni debajo del agua.
(Nov. 5) -- The United States may have officially entered the age of woman.
According to the Bureau of Labor Statistics, this fall, for the first time in U.S. history, women have surpassed men and now make up more than 50 percent of the nation's workforce. In 1967, by comparison, they accounted for just one-third of all workers.
Signs of the changing landscape in gender relations are just about everywhere you look:
• Double the number of single women are now purchasing homes in America than there are single men.
• Four out of every 10 women are are now their family's primary breadwinner, a sharp increase from past decades.
• The New Hampshire State Legislature is now made up of a majority of women, a first for a legislative body in the U.S., and the number of women in government continues to edge up nationwide.
• Women now account for 30 percent of math Ph.D.s, up from just 5 percent in the 1960s.
• On average, women read nine books every year. Men only read four, and women account for 80 percent of the U.S. fiction market.
• The World Bank recently estimated that the global earning power of women will reach an estimated $18 trillion by the year 2014, up $5 trillion today.
"Women really have become the dominant gender," said Guy Garcia, author of "The Decline of Men." "What concerns me is that guys are rapidly falling behind. Women are becoming better educated than men, earning more than men, and, generally speaking, not needing men at all. Meanwhile, as a group, men are losing their way."
That seems especially true during tough economic times. While the economy has shed millions of jobs during the recession of 2008 and 2009, men have been three times more likely to lose theirs than women, according to the Bureau of Labor Statistics.
Dr. Heidi Shierholz, an economist with the Economic Policy Institute, said that in the case of the recession, there really haven't been any winners in the labor force.
"As the economy improves, many of the blue-collar jobs that men hold are likely to return," Shierholz said. "But the longer-term picture is that we're seeing women continue to make relative gains in the workplace. That's not surprising when women are getting good educations and earning solid degrees."
In fact, a gender education gap, in which women are far outpacing men in terms of educational achievement, has been quietly growing in America over the past few decades. In 2009, for instance, women will earn more degrees in higher education than men in every possible category, from associate level to Ph.D.s, according to the U.S. Department of Education. When it comes to master's-level education, for instance, U.S. women earn 159 degrees for every 100 awarded to men.
"The big reason for the disparity is that women are going back to finish college or get new degrees and training," said Heather Boushey, senior economist at the Center for American Progress and one of the co-authors of The Shriver Report, which considers the implications of shifting gender roles.
"Girls today grow up in a post-feminist environment, being told they can do whatever they want in life," Boushey said. "But then they get out into the workplace and they find that they still make just 77 cents on the dollar compared with men."
That harsh realization, Boushey argued, helps account for why women have flocked to colleges at a time when the country finds itself shifting from a manufacturing-based economy to knowledge-based one.
"It's a huge shift," Boushey said, "when you think that a generation and a half ago our attitudes and expectations for what roles women and men could play in our society were entirely different than they are today."
As for the discrepancy in wages between men and women, that, too, may be soon be a thing of the past. A study of U.S. Census data conducted by Queens College sociologist Andrew Beveridge found that young women in New York and several other big American cities actually earn more than their male counterparts.
Garcia bemoaned what he sees as a "fragmentation of male identity," in which husbands are asked to take on unaccustomed familial roles such as child care and housework, while wives bring in the bigger paychecks.
"There was a division of labor, right or wrong, that men understood," Garcia said. "Now, the trade-offs are murky, and women often get stuck doing both jobs--taking care of kids and playing the primary breadwinner."
Boushey, on the other hand, thinks that now that both men and women are starting to share in the dual burdens of work and home responsibilities, we're more likely to find solutions that benefit both genders.
"It's about finding a mutually beneficial balance," Boushey said.
Estos 2 usuarios dan las gracias a Mouguias por su mensaje:
Decía Karl Marx que la supraestructura (conjunto formado por la ideología y tendencias artístico-culturales del momento) de toda sociedad venía determinada por la infraestructura (esto es, las relaciones económicas de producción). Y la verdad, no le faltaba razón.
El feminazismo, así como el multiculturalismo, son expresiones de un modelo económico que necesitaba de la introducción masiva de trabajadores/consumidores en el mercado. Antes de la Segunda Guerra Mundial, la alta natalidad de los pueblos blancos, aseguraba la presencia de suficiente carne de cañón laboral en Europa y Norteamérica. Durante la Guerra, descendió notablemente la natalidad y murió mucha población joven masculina. El resultado es que desde entonces las élites europeas han recurrido a integrar a mujeres e inmigrantes tercermundistas en el mercado laboral. El feminazismo y el anti-racismo no son más que las tapaderas ideológicas de este fenómeno.
Por lo demás, las mujeres han ganado, pero también han perdido con este modelo económico. No son infrecuentes las mujeres de treinta y muchos o cuarenta y pocos años que, habiendo sacrificado su vida familiar por su carrera profesional, pretenden tener hijos cuando poco menos que se les ha pasado el arroz y su cuerpo ha perdido en gran parte su fertilidad.
Estos 2 usuarios dan las gracias a Fmercury1980 por su mensaje:
Hay escasisimas mujeres que se dedican a un trabajo productivo: entiendo como productivo un trabajo que suma valor añadido a un producto (lo diseña, lo cosecha, lo transforma, lo transporta, lo manufactura, lo distribuye a granel).
Practicamente el unico empleo femenino productivo son las mujeres que enlatan el pescado o los vegetales, o las chinitas que montan aparatos electricos.
Por lo tanto, la prohibicion paulatina del trabajo femenino no afectaria casi nada el PIB, la productividad aumentaria mucho y los salarios tambien.
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“Un poder inmenso y una despótica dominación económica están concentrados en manos de unos pocos. Este poder deviene particularmente irresistible cuando es ejercido por los que, controlando el dinero, gobiernan el crédito y determinan su concesión. Ellos suministran, por así decirlo, la sangre de todo el cuerpo económico, y la retiran cuando les conviene: como si estuviera en sus manos el alma de la producción de manera que nadie ose respirar contra su voluntad” S.S. Pio XI “Quadragesimo Anno”
Estos 7 usuarios dan las gracias a Señor Morales por su mensaje:
Por lo demás, las mujeres han ganado, pero también han perdido con este modelo económico. No son infrecuentes las mujeres de treinta y muchos o cuarenta y pocos años que, habiendo sacrificado su vida familiar por su carrera profesional, pretenden tener hijos cuando poco menos que se les ha pasado el arroz y su cuerpo ha perdido en gran parte su fertilidad.
Las unicas mujeres que han "ganado" con la movida feminazi son las de clase media y media-alta, que han estudiado carreras universitarias de las que dan acceso a trabajos bien pagados. Esto les permite tener unos buenos ingresos propios e incluso poner al marido a cuidar la casa y los ninos (conozco casos). Pero las mujeres de clase baja e incluso media-baja solo se les han abierto las puertas de las fabricas en su version mas cutre, y la inseguridad del matrimonio que el divorcio propicia las ha convertido en las primeras "miembras" del llamado Cuarto Mundo, los pobres de Occidente, del que las mujeres divorciadas, con hijos a su cargo, y con trabajos basura representan una buena parte. Eso si, son libres, tiradas pero libres.
Estos 2 usuarios dan las gracias a JordiS por su mensaje:
Las unicas mujeres que han "ganado" con la movida feminazi son las de clase media y media-alta, que han estudiado carreras universitarias de las que dan acceso a trabajos bien pagados. Esto les permite tener unos buenos ingresos propios e incluso poner al marido a cuidar la casa y los ninos (conozco casos). Pero las mujeres de clase baja e incluso media-baja solo se les han abierto las puertas de las fabricas en su version mas cutre, y la inseguridad del matrimonio que el divorcio propicia las ha convertido en las primeras "miembras" del llamado Cuarto Mundo, los pobres de Occidente, del que las mujeres divorciadas, con hijos a su cargo, y con trabajos basura representan una buena parte. Eso si, son libres, tiradas pero libres.
Ahí está la clave. Las mujeres no tienen nada, sólo esclavitud. E incluso las de "clase media-alta" son infelices, pues apenas pueden estar con el hijo, llegan a las 9 de la noche a casa, etc. Y luego el hijo les sale como les sale: rebelde, borde, alocado...
Las mujeres deberían, para ser felices y hacer felices a su marido, así como contribuir activamente a la prosperidad de la sociedad, quedarse en casa teniendo hijos y cuidando a la familia.
Ahí está la clave. Las mujeres no tienen nada, sólo esclavitud. E incluso las de "clase media-alta" son infelices, pues apenas pueden estar con el hijo, llegan a las 9 de la noche a casa, etc. Y luego el hijo les sale como les sale: rebelde, borde, alocado...
Las mujeres deberían, para ser felices y hacer felices a su marido, así como contribuir activamente a la prosperidad de la sociedad, quedarse en casa teniendo hijos y cuidando a la familia.
Por mi, las mujeres pueden hacer lo que les salga de salva sea la parte, pero que despues acepten las consecuencias. La femina que, llevada por los ejemplos de actrices, cantantes y Anas Patricias Botines, crea que es mejor estar en una cadena de montaje que cuidando a su familia es bien libre de encadenarse al tajo, pero que despues no venga llorando.
Estos usuarios dan las gracias a JordiS por su mensaje: