La situación está mal, pero estamos en buenas manos. Vaya curriculum que tiene la ministra. Registradora ni más ni menos y con carrera posterior. Con estilo y con clase y no como el Rajoydi.
El primer y último amor de la ministra es de un pueblo de la región
4 de febrero de 2009. Beatriz Corredor es ministra de Vivienda y no tiene, ni mucho menos, el protagonismo de sus predecesoras en el cargo (la anterior fue Carme Chacón). Apenas se conoce que aunque Corredor es de Madrid toda su familia es originaria de la localidad toledana de Quintanar de la Orden.
Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, Registradora de la Propiedad desde 1993 y afiliada al PSOE desde 2003, ha desempeñado, entre otros muchos cargos, el de directora del Servicio de Estudios Registrales de Castilla-La Mancha, entre los años 2002 y 2007. Además ha sido vocal-registrador en el Tribunal de Oposiciones al Cuerpo de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España, siendo la primera mujer en ocupar el cargo. El 12 de abril del año pasado Rodríguez Zapatero la nombró ministra de la Vivienda.
No cabe duda de que a sus 41 años Beatriz Corredor dispone de un brillantísimo currículo, aunque su labor como ministra está pasando bastante desapercibida. Quizá sea lógico teniendo en cuenta su discreta personalidad y la difícil situación por la que atraviesa el país en materia de vivienda. Otra cosa es su historia personal.
Algo de ella ha contado Ricardo Rodríguez en su sección habitual de El Semanal Digital, en la que al referirse a la ministra dice que "el más pequeño e imperceptible de los gestos que puede expresar el ser humano, gesto a su vez poseedor de una fuerza incontenible y arrolladora, es la mirada. Me quedo (...) con la de la titular de Vivienda, Beatriz Corredor, que lleva consigo algo de película romántica".
Y a continuación recuerda el dicho de que el primer amor siempre perdura. El caso de la ministra viene a corroborarlo ya que Beatriz Corredor se casó "en primeras nupcias de blanco y por la Iglesia tras un largo noviazgo con un licenciado en Derecho al que conoció en la Universidad Autónoma de Madrid, donde ambos estudiaban".
De matrimonio nacieron dos hijas, pero con el tiempo la relación de la pareja acabó rompiéndose. Después llegó el amor de nuevo a la vida de Beatriz Corredor, y resultó ser un amor de juventud, su primer amor. José María Villarejo es el monitor de la piscina de Quintanar de la Orden, el pueblo toledano del que es natural la familia de la titular de Vivienda.
Tal como cuenta Ricardo Rodríguez, allí, en Quintanar, una adolescente Beatriz Corredor inició un noviazgo con el joven. Los vecinos del pueblo saben que ambos llevaban enamorados "de toda la vida". Y hace cosa de tres años, tras el fracaso matrimonial de la ministra "invisible", ambos contrajeron matrimonio. Ya tienen una hija en común. El fruto de su primer y último amor.
El Digital Castilla la Mancha