Llamar “criminal” a la SGAE no es delito Tras una intensa campaña en la calle por parte del sindicato, la jueza ha decidido desestimar la demanda por “intromisión ilegítima en el honor” interpuesta por la entidad
Eduardo Pérez en Diagonal | Kaos. Cultura
KAOSENLARED.NET -- Llamar “criminal” a la SGAE no es delito Tras una intensa campaña en la calle por parte del sindicato, la jueza ha decidido desestimar la demanda por “intromisión ilegítima en el honor” interpuesta por la entidad. Se trata de la segunda derrota judicial consecutiva sufrida por la SGAE en su intento por acallar las voces críticas con su funcionamiento.
El afán de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por demandar a quien la critique se está dando de bruces con los tribunales. Si en noviembre de 2008 la revista Quimera salió indemne del juicio por haber publicado un artículo que calificaba a la SGAE de “mafiosos”, “piratas” y “extorsionadores”, este mes le ha tocado a CNT. La sociedad de gestión mantenía un conflicto con la central anarcosindicalista desde que en junio de 2007 uno de sus sindicatos en Madrid publicara un texto sobre la SGAE. Ésta última solicitaba una rectificación y el pago de 9.000 euros por “intromisión ilegítima en el honor”. CNT, a su vez, respondió con una campaña en la calle que culminó el 15 de noviembre de 2008, tres días antes del juicio, con una manifestación en Madrid de más de un millar de personas. Mes y medio más tarde ha visto la luz la sentencia, similar a la del ‘caso Quimera’, y que se resume en este párrafo:
“Debe de prevalecer la libertad de expresión cuando, como aquí sucede, la retribución económica que la actora obtiene por la aplicación del canon a determinados soportes motiva siempre polémica y posturas enfrentadas entre los distintos sectores de la sociedad... Es una cuestión que está en la calle por afectar a los consumidores en general y que se vio reavivada con la modificación de la Ley de Propiedad Intelectual en lo relativo a la extensión del canon al soporte digital, por lo que es una cuestión opinable, sometida a debate con posibilidad de contradicción y crítica y si bien los términos empleados para este fin son ásperos y duros, reflejan el sentir de un sector de la sociedad que entiende que el sistema que utiliza la actora para financiarse es desproporcionado y excesivo y que se está produciendo un enriquecimiento injusto (sea incierto o no) en detrimento de su patrimonio, al verse éste gravado con un canon, que la actora aplica de forma indiscriminada, con independencia de que se haga uso o no de determinados soportes, y en ese sentido es en el que ha de entenderse las expresiones recogidas en el comentario citado”.
“Enfermedad mental”
Tras dar a conocer el fallo judicial, el Comité Nacional del sindicato hizo público un comunicado en el que afirmaba que “los directivos de la asociación SGAE padecen una enfermedad mental que no es otra que la del capitalismo” y atribuía la victoria al “apoyo de amplios sectores de la población que han sonreído al ver nuestra propaganda y se han sentido cómplices con ella”. La nueva derrota de la SGAE parece indicar un cambio de actitud por parte de los tribunales, que en anteriores demandas por razones similares contra otras entidades, como la Asociación de Internautas o Alasbarricadas.org, se pronunciaron a favor de la Sociedad. Las novedades sugieren que tal vez la SGAE debería buscarse otra vía de defensa frente a los disidentes, pero la respuesta a DIAGONAL de Antonio Rojas, jefe de prensa de la SGAE, no es acorde con esta visión: “No acostumbramos a comentar las sentencias. Ni las favorables, que son la mayoría, ni las que dan la razón a la otra parte”.
A una isla desierta
El comunicado que dio origen a la demanda quería apoyar a la web Alasbarricadas.org, demandada por la SGAE y condenada. Entre los términos “ásperos y duros” a los que hace referencia la jueza destaca: “Lo lógico sería que a la SGAE se la considerara asociación criminal y sus dirigentes fueran desterrados de por vida a alguna isla desierta, encadenados a un disco de Ramoncín que no parara de sonar”. El comunicado también retaba a la SGAE a poner una demanda, pero avisando de que el sindicato no pagaría “ni un euro”. A falta de posteriores recursos, todo apunta a que será así.