El Stanley fue el primer automóvil en superar la Grand Challenge para coches robotizados, consiguiendo la victoria y ganándose la reputación de proyecto pionero en el desarrollo de vehículos de conducción autónoma.
El Touareg cubrió el recorrido de la prueba de 212 kilómetros a través del desierto de Mojave, en la que participaron otros 22 vehículos, y viajó por el desierto de forma autónoma, sin intervención externa alguna. Así, el 8 de octubre de 2005 el Stanley fue el primero en cruzar la línea de meta tras seis horas, 53 minutos y 58 segundos de viaje. Hasta aquel momento, ningún otro vehículo a motor había logrado cubrir una distancia similar de forma totalmente autónoma.
Este prototipo está equipado con toda una serie de sistemas de asistencia a la conducción que en la actualidad se montan en los vehículos de producción en serie. Estos sistemas incluyen, entre otros el ESP, el ACC (Automatic Distance Control) con Front Assist para reducir la distancia de frenado, así como el Lane Assist para mantenimiento de carril que ha estrenado recientemente el Passat CC. Otros elementos de alta tecnología del Stanley son los detectores láser, los dispositivos ópticos estéreo, los sensores radar y un preciso sistema GPS con el correspondiente software de control desarrollado para el vehículo.
Fuente:
VAGclub.com