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| | Herramientas | Desplegado |
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| La lectura de la noticia sobre el reconocimiento de los derechos de los grandes simios Interstitial - Noticia me ha hecho (deformación profesional) recordar los infinitos obstáculos que encuentra la experimentación que necesita de organismos vivos para realizarse. (Especialmente la farmacéutica). De hecho, desde que se aprobaron las leyes que restringen la posibilidad de experimentación con animales, los ensayos clínicos se han hecho mucho más caros, largos, engorrosos e ineficaces, siendo más fácil que lleguen al mercado moléculas con efectos secundarios que acaban siendo retiradas (claro, no son lo mismo las ratas (uno de los pocos animales que se permite usar con restricciones) que las personas. Esto hace que la investigación farmacéutica esté prácticamente bloqueada, dedicada a pequeñas innovaciones de las moléculas conocidas, y al tratamiento del cáncer (que puede investigarse con líneas celulares). Me resulta curioso que los mismos que anteponen la ciencia por encima de todo (ante la experimentación con embriones) luego la obstaculicen de esa forma. |
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| Que yo sepa, básicamente en Barcelona, pero no se espera que dure mucho. En las universidades, algo se hace (pero cuando hay resultados, siempre hay quien patente, ya sabes, el típico profesor que se monta una empresa de transferencia de tecnología) |
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| La experimentación animal es una crueldad. Deberían encerrar a todos los Mengeles abusaanimales que hay sueltos. |
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| Supongo que eres vegetariano y no usas champú, productos cosméticos ni, por supuesto, ningún tipo de medicinas. qué atrevida es la ignorancia |
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| No soy vegetariano, sino vegano, el champú que uso lo compro en tiendas especializadas que me garantizan que no ha sido testado en animales, con una etiqueta que dice ¨apto para veganos¨ o ¨cruelty free¨ (generalmente disponibles en THe Body Shop, por ejemplo). ¿Te suena el test de Drize? Tampoco uso ¨cosméticos¨ y gracias a Dios y a una alimentación sana y natural disfruto de una salud de hierro (espera que toco madera jajaj). Mira, no voy a entrar en ningún debate, tan sólo rechazo el sufrimiento provocado a otras especies en beneficio de la nuestra. Quizá soy un ignorante, pero no colaboro con la tortura a los animales. No voy a insultarte ni quiero entrar en discusiones interminables, sencillamente no tengo tiempo, tan solo te pediría que revisases tu ética. Ahora, por mala, te has ganado que te copie ¨THE LADRILLO¨ ![]() Con atroces sufrimientos, anualmente mueren en el mundo millones de animales víctimas de la experimentación. Distintas ramas de la ciencia utilizan animales en sus experimentos: las empresas comerciales (cosmética, limpieza, etc.); la industria armamentística; los laboratorios farmacéuticos, las unidades de investigación de los hospitales y la investigación veterinaria. El 99% de estos experimentos en animales son repetitivos y sólo se realizan para justificar becas y patrocinios, o a los efectos de la publicación de un trabajo buscando notoriedad. Estos experimentadores desprecian los impresionantes bancos de datos que ya existen y gracias a los cuales se hacen innecesarias estas interminables repeticiones de experimentos conanimales que en su mayoría no son extrapolables al ser humano y en algunos casos suponen un freno al avance de la ciencia (como sucedió en el caso de la talidomida). En otros casos, después de haber sido sacrificados miles de animales, las sustancias experimentadas han de ser retiradas del mercado, como sucede con muchos tipos de fármacos, por sus efectos secundarios en humanos, que han provocado incluso la muerte. Otros científicos realizan experimentos con animales para satisfacer una curiosidad malsana, jugando peligrosamente a ser Dios, como los trasplantes de cabeza realizados en primates por el neurocirujano Robert J. White, de la Case Western Reserve University, en Cleveland, EE.UU. Los primates no sobrevivían más de 96 horas después de salir de la anestesia. Luego vendrían los experimentos en humanos. żEs el Dr. Frankenstein sólo un personaje de película? La sociedad cierra los ojos frente al sufrimiento de estos animales, porque quiere beneficiarse de estos experimentos y no quiere saber en qué consisten o cómo se desarrollan. Al hablar en favor del respeto a los animales y en contra de que se realicen dolorosos experimentos con ellos, puede parecer a algunos que es como si estuviésemos hablando en contra de la especie humana porque, en nombre de la ciencia, y en favor de la salud del hombre, todo queda justificado. Pero, żes esto así? La sociedad tiene que saber el costo en sufrimiento que suponen los avances científicos. Un animal de laboratorio es un ser sano al que se le provoca una enfermedad para ser posteriormente sometido a intervenciones quirúrgicas cruentas para curar, no a él, sino la enfermedad, con el consiguiente dolor mientras enferma, dolor en el posoperatorio, etc. Y a ese animal sólo le espera morir como víctima del experimento o ser sacrificado porque ha dejado de ser útil. Además, durante la experimentación pasa la vida prisionero en una jaula y sabe perfectamente que, cada vez que lo sacan de ella, es para producirle dolor. Primates, monos, perros, gatos, caballos, bovinos, cerdos, ovejas, cabras, conejos, hurones, chinchillas, marmotas, zarigüeyas, armadillos, cobayas, hamsters, ratas, gerbillos, y todo tipo de mamíferos, incluso murciélagos, además de aves, anfibios, reptiles y peces, son material utilizado en experimentación con animales. La industria COSMÉTICA es un ejemplo de la inutilidad del 90% de los experimentos. Espumas de afeitar y dentríficos son introducidos a presión en el estómago de los animales; enormes dosis de depilatorios o colorantes les provocan espantosas úlceras; sustancias irritantes son aplicadas en los ojos de los conejos inmovilizados (test Drize), hasta provocarles ulceraciones. Otras pruebas causan hemorragias, convulsiones y, tras una espantosa agonía, la muerte (DL50). TEST DRIZE Este experimento se utiliza para probar, por ejemplo, un nuevo champú, son introducidos una gran cantidad de conejos en cajones que parecen cepos porque tienen un sólo agujero para el cuello, de modo que sólo les queda fuera la cabeza y sin posibilidad de esconderla ya que el agujero es tan estrecho como el cuello del animal. Durante varios días, les vierten en uno de los ojos una solución concentrada del producto en cuestión, y el ojo sano sirve como referencia. żPor qué se utilizan conejos? Porque estos animales no lagrimean lo suficiente como para que la lágrima limpie el ojo y elimine la sustancia. Además, para mayor seguridad, les sujetan los párpados con pinzas para que ni tan siquiera puedan parpadear al sentir el contacto de la dolorosa sustancia en un intento natural de aliviar tanta tortura. La reacción más fuerte suele provocar la pérdida de la visión, y, con anterioridad, hinchazones e irritaciones. ˇEl animal chilla y golpea con las patas el cajón, buscando alivio... un alivio que no llega, y muchos se parten la columna vertebral en los desesperados intentos por liberarse! TEST DE LA PIEL Es otro tipo de experimento de los muchos que existen. Como es imprescindible poner al descubierto la piel, le arrancan el pelo con cinta adhesiva. El animal ha sido previamente inmovilizado para impedir que se rasque o se lama la futura herida. Le aplican las sustancias irritantes con las que se esté experimentando y luego le cubren la zona con yeso adhesivo. Días después, observan los investigadores la reacción del irritante. Esta prueba puede repetirse, y en la misma zona del cuerpo, durante todo un ańo. SUSTANCIAS PELIGROSAS: La palabra DL50 significa Dosis Letal 50. El 50% del grupo de animales utilizados en el experimento han de morir obligatoriamente, víctimas de terribles sufrimientos. Muchas son las empresas que poseen sustancias calificadas como peligrosas, que experimentan en animales: Sustancias como hidróxido sódico, nitrato mercurioso, ioduro potásico, ácidos fórmico, tánico, sulfúrico, clorhídrico, mercurocromo, fluiresceína, resolcinol, etc. Es obligatorio que estas sustancias sean experimentadas en animales: al menos, DL50 oral en rata o DL50 cutánea en rata o conejo, o CL50 inhalatoria en rata. Es decir, los animales son sometidos a estas sustancias mediante tres procedimientos distintos: oral, cutáneo o por inhalación. El criterio Hazard Rating (HR) posee tres niveles de peligrosidad de la sustancia. Un HR indica LD50<400 mg/kg., o LC50<100ppm, o TLV<100ppm, es decir, que el material es explosivo, espontáneamente inflamable o altamente reactivo. Esto significa que les introducen por la boca, la nariz o la piel, sustancias que explotan, se encienden solas o les corroen la piel. żAlguien puede simplemente imaginar las agonías y las terribles muertes que sufren esos animales? DOS EXPERIMENTOS ESCALOFRIANTES El experimento para descubrir la capacidad tóxica del descongestionante mesialto de amidafrina se desarrolló de la siguiente manera: Monos, perros, gatos, conejos y ratones fueron utilizados. Se administró a estos animales la sustancia por vía oral, nasal e inyectada, e incluso en los ojos y penes de los conejos. En el caso de los ratones, los globos oculares se les saltaron. Como los conejos, sufrieron también convulsiones y hemorragias por la nariz y la boca. En el caso de los perros y gatos, sufrieron diarreas, vómitos, convulsiones, pérdida de coordinación muscular, etc. Todos ellos fueron sacrificados posteriormente como material inservible. Otro experimento terrible, que está realizándose actualmente consiste en INJERTAR GLÍA DEL BULBO OLFATORIO. Se trata de convertir en paraliticas a las ratas para luego someterlas a dolorosas intervenciones para que recuperen el movimiento. En breve plazo, serán sometidos PRIMATES a este experimento. Pero, żen qué consiste?. 1ş) Seccionar la médula espinal; 2ş) Abrir el cráneo del animal y extraer células del bulbo olfatorio, que está situado en el lóbulo anterior del cerebro; 3ş) Injertar la glía del bulbo olfatorio abriendo la columna vertebral. 4ş) Posterior observación de cómo crecen estas células nerviosas en la médula, żcómo? Tal vez vuelvan a abrir la columna vertebral. RESULTADO: Parálisis del animal (Descripción realizada por María I., Médico y miembro de ANPBA, nş O-98/33). żEXISTEN ALTERNATIVAS A ESTOS EXPERIMENTOS? Sí, existen alternativas a la experimentación, por mucho que lo quieran negar los experimentadores, y es hora de que la opinión pública lo sepa. He aquí algunas de ellas y los experimentadores saben bien lo que decimos: -CULTIVO DE CÉLULAS Y TEJIDOS HUMANOS. -CULTIVO DE BACTERIAS Y ESTUDIOS DE PROTOZOARIO. -CROMATOGRAFÍA DE GAS Y ESPECTROMETRÍA DE MASA. -ENSAYO DE RADIOINMUNOLOGÍA. -FARMACOLOGÍA CUÁNTICA. -SIMULACIÓN ELECTRÓNICA (CAMM). -MODELOS MECÁNICOS. -BANCOS DE DATOS. -ESTUDIOS CLÍNICOS Y EPIDEMIOLÓGICOS. -PLACENTA HUMANA (que normalmente es desechada después del parto), etc. En vez de los Tests DL50, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, recomienda utilizar test sin animales, como las pruebas de toxicidad celular. Como dicen Alan Goldberg y John Frazier del Centro de Opciones Alternativas dependiente de la Universidad Johns Hopkins, y que son un ejemplo de los miles de científicos y médicos contrarios a la experimentación en animales: Con el tiempo, las pruebas in vitro [que no utilizan animales] se irán asentando y terminarán por desempeńar un papel decisivo en los procesos de análisis de la seguridad. żQUÉ HACER? Compre productos NO experimentados en animales. Boicotee los productos que experimentan. Unas bonitas fotos de trabajo, entre otros el Test de Draize-. |
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| "afortunadamente gozo de buena salud". ¿Y si no lo hicieses? Ah!, no, claro, si no gozases de buena salud, tomarías lo que tuvieses que tomar. Pero mientras tanto, que no investiguen. Yo dependo de medicamentos que no se habrían desarrollado si cuando lo hicieron hubiese sido tan difícil la experimentación animal. Actualmente, muchas de las pruebas que se hacían antes con animales, se hacen con personas que necesitan el dinero que les dan las farmacéuticas como compensación, o con personas que ni siquiera son conscientes de que forman parte de un estudio. No entiendo a la gente a la que "los pobres monitos" le dan pena, pero los africanos (la mayor parte de las pruebas se llevan a cabo en África) se la traen al fresco. |
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"afortunadamente gozo de buena salud". 1. No sabes lo que ¨yo¨haría. Nunca subestimes a un vegano talibán. Mientras tanto que no investiguen torturando a seres sintientes, como tú y como yo. 2. Siento que dependas de medicamentos. Es posible que tu enfermedad pueda curarse de otra manera. Por ponerte un ejemplo, desde que no consumo productos animales mi sistema inmune es mucho más fuerte y apenas tengo resfriados. Éste año tampoco he pasado gripe, y van... 3. Hacer pruebas con personas a cambio de dinero es inmoral, es aprovecharse. Es otra forma de prostitución. 4. Hacer pruebas químicas con personas que no son conscientes de ello es un comportamiento criminal, debidamente tipificado en la mayor parte de los códigos penales vigentes en el sistema jurídico europeo. 5. Personalmente me dan tanta pena los simios como los seres humanos, independientemente del continente del que procedan. Hago todo lo que está en mi mano para evitar el sufrimiento de ambos. También suelo colaborar con Organizaciones de ayuda al desarrollo y con Oxfam. 6. Revisa tu ética y a la paz de Dios, hermano. |
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| La experimentacion animal, aparte de cruel, inhumana e innecesaria, es inutil y una perdida de tiempo. Como ya se ha dicho, han habido mil metidas de pata al sacar sustanticias buenas para una rata, pero pesimas para un humano. Si el medicamento va destinado a usarse en personas, porque coño maltratan animales para "probarlo?? La cosa es tan facil como la donacion de esperma/ovulos, que ofrezcan una cantidad economica aceptable y ya les saldran voluntarios de debajo de las piedras.
__________________ “Lo que se está cayendo, empujadlo" Nietzsche. |
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| Sería genial que comentaras una o dos. |
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| ¿SON FIABLES PARA LOS HUMANOS LOS EXPERIMENTOS EN OTROS ANIMALES? ¿A alguien en su sano juicio se le ocurriría tomar una medicina para ratas? Pues bien, la experimentación con animales produce medicinas para ratas que después se nos dan a los humanos y en unos casos funciona y en otros no. Intentar aplicar los resultados de un experimento con ratones a hombres es como decir que no hay diferencias relevantes entre los unos y lo otros. Es verdad que algunos avances importantes de la ciencia se han debido a la experimentación animal, pero hay que dejar claro que no se trata de resultados científicos, sino de juegos de azar... unas veces dan los resultados esperados y otras veces producen tragedias masivas. Las variables que entran en juego en el desarrollo de una patología incluyen factores ambientales, sociales y, en gran medida, individuales, de manera que ante una situación idéntica, los resultados son muy diferentes, cosa que ya sabíamos porque todos conocemos personas ancianas fumadoras que gozan de excelente salud, mientras otras fallecen de cáncer de pulmón en plena juventud. La mayoría de las pruebas consisten en recrear situaciones. Las enfermedades que desarrollan los animales en los laboratorios son inoculadas por humanos deliberada y artificialmente a individuos en principio sanos, a pesar de que la dolencia original humana se desarrolló durante décadas en condiciones que nada tienen que ver con los modelos experimentales. Hay una serie de factores por los que no podemos considerar estos experimentos como fiables para los humanos: 1.- Primer factor de error: diferencias entre especies Las diferencias entre seres enunciadas por Hipócrates se confirman incluso de madre a hijo, de un sexo a otro y, con más razón, de una especie a otra. Cada especie animal (e incluso cada individuo) posee un sistema inmunitario cuya función radica en la eliminación de posibles patógenos, células cancerígenas, etc. Esto implica que existe una susceptibilidad entre especies (o individuos) diferente frente a las infecciones por microorganismos (como ejemplo claro podemos recordar las miles de muertes que causaron los virus de los colonos españoles en los indígenas americanos, quienes no estaban inmunizados frente a la gripe). Estas diferencias en el sistema inmunitario explican las reacciones de rechazo en los trasplantes y, especialmente, en los xenotrasplantes (entre diferentes especies). A pesar de los millones invertidos en la manipulación genética del sistema inmunitario de animales no humanos para crear transgénicos, y de los experimentos consistentes en transplantar hígados de babuíno a cerdo, todos han acabado en fracaso. Determinados animales utilizados para la investigación toleran sustancias nocivas o mortales para el humano, pero mueren o enferman con las que son inofensivas para nosotros. Por ejemplo los gatos metabolizan tan lentamente la aspirina que les resulta muy tóxica, las ratas no sintetizan la vitamina C, la penicilina es mortal para las cobayas, pero éstas, al igual que los pollos y los monos, pueden consumir grandes dosis de estricnina que mata a los humanos. La digitalina, tan beneficiosa para los humanos enfermos del corazón, fue declarada tóxica en 1.911 a raíz de experimentos en animales no humanos; el cloroformo es tóxico para los perros; una dosis de atropina, suficiente para matar a un ser humano, es insuficiente para conejos y cabras. El arsénico no daña a las ovejas, pero las almendras pueden matar a zorros y pollos; la morfina anestesia y calma al ser humano, pero excita violentamente a gatos y a ratones, etc. Estos ejemplos denotan la falta de fiabilidad y validez de los datos extraídos de diferentes especies animales, ya que en última instancia hacen del ser humano el sujeto experimental final. Las diferencias entre especies nos confunden y apartan del camino científicamente correcto a seguir para desarrollar fármacos adecuados y pueden llegar a que se lancen al mercado fármacos perjudiciales o letales para los humanos. Para el doctor Vernon Coleman "Se realice la cantidad de experimentos que se realice, los auténticos conejillos de indias son las dos o tres generaciones de humanos que utilizan una nueva técnica o un nuevo medicamento". Tampoco sirven las pruebas efectuadas con animales para buscar fármacos efectivos contra el cáncer o el SIDA. Los animales no humanos desarrollan cánceres muy diferentes a los de los humanos y reaccionan de manera muy distinta a los fármacos. 2.- Segundo factor de error: mantenimiento y sufrimiento de los modelos Los animales no humanos utilizados en la experimentación no pueden ser modelos fiables debido a las condiciones artificiales, tanto de su mantenimiento y cautiverio, como de las causas provocadas que los llevan a enfermar. En el laboratorio, los animales están privados de espacio, de luz natural, de vida social y son torturados, frecuentemente unos a la vista de los otros, de manera que los desequilibrios fisiológicos provocados por esta mezcla de ansiedad, dolor y terror necesariamente alteran de manera muy poco científica cualquier resultado obtenido por estos medios. 3.- Tercer factor de error: artificialidad Además de las condiciones artificiales de vida de los animales utilizados, ésta mal llamada ciencia se empeña en recrear el fenómeno de la enfermedad, dejando la causa a un lado. Por ejemplo: la investigación contra el cáncer se basa principalmente en recrear el fenómeno tumoral para erradicarlo, pero no en investigar las causas o los factores predisponentes de la enfermedad, que volverá a manifestarse. De hecho, sólo en humanos existen más de 200 tipos de cáncer que afectan los diferentes órganos, tejidos y células, y el desarrollo de los carcinomas en las diferentes especies animales es distinto. Se intenta contagiar a animales sanos con las enfermedades que los humanos desarrollamos debido a factores genéticos, medioambientales, psicológicos, alimentarios o de comportamiento. Se añade a ello que se administran las sustancias en los animales no humanos de forma distinta a la que se realiza en los humanos (por ejemplo, la nicotina administrada a ratas de forma intravenosa, mientras que en los humanos es inhalada). ----------------------------------------------------------- Por otro lado, a lo largo del tiempo, hemos ido interiorizando una serie de tópicos, conformando creencias que nos llevan más fácilmente a justificar los experimentos con animales no humanos. Algunas de ellas son: Creencia nº1: Los demás animales son lo suficientemente parecidos al ser humano como para justificar la experimentación sobre ellos. Realidad científica: La palabra "parecido" en el mundo de la ciencia verdadera carece por completo de significado. Si te dijeran que en la habitación de al lado no hay oxígeno, sino un gas "muy parecido" al oxígeno, ¿te atreverías a entrar? Si necesitaras una transfusión sanguínea, y te dijeran que no disponen de sangre humana sino tan sólo de una sustancia "muy parecida" a la sangre humana, ¿la aceptarías? Si te dijera que mis números de la lotería son "muy parecidos" a los números ganadores, ¿me felicitarías? Creencia nº 2: Es posible inducir sobre un animal sano una enfermedad humana contraída normalmente (lo que los investigadores llaman "el modelo animal de la enfermedad humana"). Realidad científica: Esto es imposible por definición. Tratar de inducir enfermedades humanas espontáneas (contraídas naturalmente y que provienen del interior) en un organismo sano constituye la "investigación experimental". Es imposible hacer aparecer una enfermedad en un animal sano (al igual que en un ser humano sano) sencillamente porque al "crearla", es artificial y por tanto ya no es la enfermedad original, la que se contrae naturalmente. Evidentemente, "inducir" y "espontáneo" son términos contradictorios. Aunque en ocasiones sea posible inducir algunos de los síntomas de una enfermedad, nunca será la enfermedad en sí misma. La excepción a este hecho es el caso de las enfermedades infecciosas. Sin embargo, los animales no contraen enfermedades infecciosas humanas, del mismo modo que nosotros no contraemos las suyas. Esta es la razón por la que los que practican la vivisección no pueden infectar ni un sólo animal con el virus del SIDA, a pesar de los esfuerzos realizados en la obtención de "un modelo animal de SIDA humano". Un animal no humano no puede contraer una enfermedad humana porque cada especie es una entidad bioquímica y biomecánica distinta. Creencia nº 3: Es posible aprender la anatomía y fisiología humana a través del estudio de mamíferos, anfibios, peces o pájaros. Realidad científica: Los animales son distintos de los seres humanos y entre sí genética, histológica, anatómica, fisiológica, inmunológica, emocional, psicológica, sexual y socialmente. Es evidente que la medicina humana no puede estar basada en la medicina veterinaria. Creencia n º 4: Es posible predecir las reacciones humanas a los medicamentos, vacunas y otras sustancias químicas probándolas sobre animales. Realidad científica: Los animales no humanos reaccionan a los medicamentos, vacunas y otras sustancias de manera diferente a las personas, y también entre ellos. Este es el motivo del incalculable daño para la salud humana causado por los productos farmacéuticos y las vacunas que han sido probados sobre otros animales. Creencia n º5: La experimentación con animales es útil para aprender sobre sus enfermedades en las escuelas veterinarias. Realidad científica: No puede obtenerse ningún conocimiento sobre las enfermedades de los animales estudiando animales enfermados artificialmente (investigación experimental). Por las mismas razones que en la nº 2. De igual modo, para estudiar medicina no se enferma deliberadamente a humanos, ni se les causan lesiones o muerte para poder ver las reacciones a determinados tratamientos ni para estudiar su fisiología. Por lo tanto, las mayores desventajas de la experimentación en animales no humanos son: - Desde el punto de vista ético: el uso y consideración que se hace de los demás animales como herramientas para buscar el beneficio humano, sin tener en cuenta que al tener sistema nervioso también sienten dolor, miedo, estrés, placer, etc. y, por lo tanto, también tienen interés en vivir y disfrutar de sus vidas en libertad como los humanos. La discriminación en función de la especie (especismo) es una discriminación tan injusta y arbitraria como la discriminación en función de la raza o el sexo (racismo y sexismo), de tal modo que no es justo experimentar en otros individuos con capacidad de sentir que sean de una raza, sexo o especie distinta a la nuestra. - Desde el punto de vista científico: este tipo de experimentación genera problemas de extrapolación entre especies, gastos y tiempo excesivos. Los centros de poder de la medicina oficial y de las todopoderosas corporaciones farmacéuticas difunden la idea de que el sufrimiento infringido a los animales es inevitable si queremos salvar vidas humanas y combatir enfermedades, del mismo modo que los nazis podían argumentar la experimentación de los judíos para ayudar a los humanos de raza aria. Se estima que un 3,5% del descenso de la mortalidad entre los años 1900-1990 fue debido a la introducción de vacunas y tratamientos farmacológicos que no fueron descubiertos gracias a la experimentación con animales no humanos. La Asociación Antiviviseccionista de Médicos Suiza defiende que no solo ningún adelanto de la medicina se produce gracias a la vivisección, sino que además esto retrasa el progreso médico, pues es un método anticientífico. Según esta agrupación, "los datos proporcionados por experimentos con animales son falsos, caóticos, no fidedignos y no se pueden extrapolar al animal humano ni a otros animales". Incluso una defensora de la vivisección como es la poderosa Asociación Médica Americana reconoce que "a menudo los estudios con animales provocan poco o nada, y es muy difícil trasladarlos a humanos". Esto se debe principalmente a que las enfermedades provocadas en los laboratorios no tienen nada que ver con las que sufren los humanos y no humanos de forma natural. Las diferentes especies animales reaccionan de forma distinta ante las mismas substancias. Cientos de medicamentos no dieron señal de toxicidad en los test con animales y después fueron retiradas del mercado por causar la muerte o trastornos graves en miles de personas. Otros medicamentos como la penicilina nunca se habrían comercializado si se ensayaran con cobayas y otros animales, para los que es un veneno mortal en pequeñas dosis. El estrés, la angustia y el miedo al que están sometidos los animales de laboratorio alteran sus reacciones, y de sus respuestas no se puede sacar ningún tipo de conclusión. Podría decirse que el objetivo de la ley no es la salud del paciente, sino los beneficios de los experimentos, ya que con ellos la industria farmacéutica tiene cubiertas las espaldas frente a las demandas de pacientes intoxicados, pues sus productos pasaron por todos los controles legales. Los investigadores e instituciones siguen estando a nómina de la industria farmacéutica y los cazadores, traficantes y cuidadores de animales de laboratorio se siguen beneficiando. Ningún avance científico es atribuible a los resultados de la experimentación en animales no humanos, sino a pesar de ellos y gracias a afortunadas coincidencias. La reducción de la mortalidad, el alargamiento de la esperanza de vida y la disminución y erradicación de algunas enfermedades que antes causaban estragos en nuestro medio (cólera, tifus, difteria, tuberculosis...) se deben a la mejora en la alimentación e higiene (alcantarillado, desinfección...) y a los análisis estadísticos y clínicos de la medicina preventiva y la epidemiología. Así, cada vez son más las voces que se alzan contra estas prácticas, cuyos resultados son inciertos, confusos o desafortunados. Las atrocidades son de tal calibre que generalmente se mantienen ocultas a la opinión publica para evitar movimientos de protesta. Por otro lado, cada vez más científicos se han dado cuenta de que la experimentación con animales no humanos a menudo frena el avance de nuestra comprensión de las enfermedades de los humanos y su tratamiento. Por ejemplo, las pruebas con animales pueden dejar sin identificar algunos productos químicos que causan cáncer a las personas. En casos como en SIDA se encontrará una cura más deprisa si la experimentación se hace directamente sobre humanos voluntarios (y no hay escasez de voluntarios), ya que ¿por qué han de estar muriéndose personas por una enfermedad invariablemente fatal mientras se prueba una posible cura en animales que no suelen desarrollar SIDA? Una encuesta realizada en 1991 entre 500 profesionales de la medicina, dio como resultado que el 88% de ellos opinaba que este tipo de experimentos resultan confusos, debido a las diferencias anatómicas y fisiológicas entre los animales y los humanos. "El 75% de los cánceres se presentan en la segunda mitad de la vida, y un cierto número son debidos a que los productos testados sobre los animales y reconocidos como no tóxicos, a la larga resultan tóxicos para el ser humano". Claude Reims (prestidioso Biólogo francés). Cuando leemos informes de experimentos que causan dolor y ni siquiera parecen encaminados a producir resultados realmente significativos, tendemos a pensar en un primer momento que debe de haber alguna otra razón que no alcanzamos a comprender. Pero cuando profundizamos más en el tema lo que parece trivial en la superficie resulta ser realmente trivial. Roger Ulrich, un investigador que escapó a su condicionamiento y reconoció que causó años de tortura a los animales no humanos, comentó: "Al inicio, mi investigación fue motivada por el deseo de comprender y ayudar a resolver el problema de la agresión humana, pero posteriormente descubrí que los resultados de mi trabajo no parecían justificar su continuación. Al contrario, empecé a preguntarme si quizá las prestaciones económicas, el prestigio profesional, la oportunidad de viajar, etc. no serían los factores que me interesaban y, nosotros, los miembros de la comunidad científica (patrocinados por nuestro sistema burocrático y legislativo), no seríamos en realidad parte del problema". Este proceso se conoce como ceguera ética condicionada, pero no son sólo los experimentadores los que sufren esta ceguera. Las instituciones de investigación a menudo contestan a sus críticos diciéndoles que disponen de un veterinario para cuidar de los animales. Se supone que esto nos va a tranquilizar debido al mito de que todos los veterinarios son personas que quieren a los animales y que no permiten que se les haga sufrir innecesariamente. Por desgracia, muchas veces esto no es así. En estos casos los veterinarios ofrecen "cuidado rutinario" a los animales que sufren abuso “innecesario” ¿es ésta la meta de la profesión veterinaria? "Ahora, cuando las nuevas investigaciones han permitido progresos reales y han demostrado ampliamente el carácter no científico de la vivisección, cabe preguntarse por qué la gente se empeña aún en utilizar animales en los laboratorios". Dr. L.Franken |
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