Para mi lo dramático es lo que ya han apuntado otros foreros:
- Debe fomentarse el pensamiento crítico y, especialmente, el autocrítico, desde la familia y la escuela. La semilla de la duda debe ser regada constantemente.
- Ni unos somos tan listos ni otros tan tontos. Es su elección. Ellos eligen no saber, porque hoy día la cultura está a precio de saldo en la librería de la esquina. Y si me apuras, gratis en el hinternec, que sirve para algo más que para leer el marca y comprar en buyvip. Pero,a pesar de que eligen seguir aborregados, de algún modo son conscientes de ello: constantemente me pasa que, cuando me cago en ellos en su cara por el fúrgo, la Esteban o la permisividad española con su clase política, se que no les estoy diciendo nada que no sepan ya, pero simplemente esa información la han omitido. En realidad, no les interesa.
No hay excusas, quien no sabe o se plantea las cosas y van más allá es porque no quieren. No lo necesitan. Prefieren que tomen las decisiones otros por ellos: carrera, trabajo, zulo, novia, bodorrio, cipoteca, muerte. Y puntopelota.
Yo muchas veces me siento como vosotros: en otra realidad. Porque los temas de conversación de la gente no me interesan. Me encabrona el fútbol, me jode la F1 y desprecio a la Esteban, y no tanto por lo que son, sino por lo que representan: el aborregamiento de la gente. Que les preocupe más saber a quien se folla una yenny venida a más que saber porque sus hijos lo suspenden todo. Por otro lado, los temas que me interesan a mi no le interesan a nadie más salvo a cuatro frikis que me están leyendo ahora mismo. Grecia? Corralito? Bipartidismo de mierda? Corrupción? Qué me estás contando, no me calientes los cascos que ya tengo bastante con el trabajo, lo que quiero es relajarme...encima, como no entienden de lo que hablas (e insisto, no por falta de capacidades, sino de interés) te miran como a un bicho raro o a un tonto, alguien que no se entera de lo que es bueno en esta vida.
Por fortuna ya he asumido que esa condición no habla mal de mi, que no soy raro yo o ellos. Que es perfectamente lícito que me de asco el deporte nacional o el último disco de Bisbal. Que me cago en el último modelo de Volkswagen y que es ridiculo trabajar más, para cobrar más y para consumir más, pero sin ni siquiera detenerte a pensar porqué cojones estás haciendo lo que estás haciendo. Porqué narices permites que tus posesiones te definan y digan de ti más de lo que dices de ti tu mismo.
La pregunta final es: quién tiene razón? Todos y ninguno. Ellos felices han ido remando y finalmente pueden decir que son relativamente felices porque han hecho lo que han querido: seguir las reglas establecidas. Tu feliz también porque, a pesar de los conflictos que genera cuestionarse las cosas, estás secretamente convencido de que eres muy listo o de que has sido diferente a los demás.
Perdón por el tocho y tal.