Iniciado por
mileuristico
Al principio cuando la vi llegar a unos metros no estaba seguro de que era ella. Pero sacó el móvil y empezó a sonar el mio, así que las dudas quedaron despejadas.
No era como en las fotos donde se veía que tenía un cuerpo normal, ni gordo ni delgado.
Al principio sentí como un jarrón de agua fría, pero al estar hablando con ella un par de minutos vi que me ponía bastante burro. Está gordita pero todo lo tiene proporcionado, sobre todo unas tetazas que no me dejaban apartar la vista a otra parte. La La voz dulce que tiene también me hacía pensar en cosas obscenas mientras me hablaba de no se qué.
La tía se veía agusto todo el rato y después de varias cervezas me lancé a los morros y empecé a meterle mano, pero me la retiraba diciendo que era un caradura. A pesar de este gesto, yo notaba que era todo teatro y que la tía estaba bastante cachonda en el fondo y cada vez me ponía menos resistencia hasta que dijo que se iba ya que hoy tenemos que trabajar.
Ya sabéis, muchas tías quieren aparentar que son muy formales en la primera cita.
La cuestión es que quiero seguir quedando con ella en plan follahamijos, pero quiero controlarme un poco para que no se de cuenta de que lo que realmente me interesa en zumbármela y saborear estas tetorras que tiene.
A ella se ve que le gusto, eso lo noto rápido en una tía, pero seguramente ella busca pareja, como yo en un principio, pero ahora pienso de otra manera, ya que como pareja no la veo en mi vida.
¿Alguna vez habéis sacado partido a una chica a la que le gustáis pero solo buscáis sexo y un poco de diversion?
Igual ella no es tonta y también quiere sacar partido aunque no haya nada serio. Hay tías que cuando le gusta un tio se alejan si ven que el tio solo busca rollo, pero otras aprovechan las circunstancias y no le hacen feo a liarse.
Lo mejor en estos casos (las peras de la susodicha no te dejan ver el bosque) es hacerse DOS pajas antes de quedar.
Si solo te haces una, la vista sigue yéndose a las tetas con demasiada frecuencia y acaba por ponerte berraco igualmente.
Pero con dos, es mano de santo. Nos convertimos en unos maravillosos hombres que no necesitamos mirar su escote, solo valoramos lo que ella nos está diciendo, apreciamos su inteligencia y bla, bla, bla.... el rollo que tanto les gusta a ellas.
El riesgo es que les gusta tanto eso, que les puede pasar a ellas que se pongan berracas y quieran follar contigo esa misma tarde.
Todos sabemos que la tercera corrida será una mierda, un peo de vieja en lugar del MANGUERAZO DE BOMBERO que queremos echarle.
No pasa nada. Tú, muy educadamente le dices que no es momento de sexo, que eso ya llegará otro día...
Te aseguro que a partir de entonces, la que va a ir pajeada a las citas es ella.
Un alfa.