Sí ya sé que Rafapal es el magufo oficial del planeta, pero ha hecho un comentario bastante interesante con el que estoy muy de acuerdo.
He quitado la parte inicial porque me parece prescindible, el resto está muy bien y hay ya dos o tres comentarios que han parecido buenos, claro desde mi punto de vista.
Me quedo con una de las críticas al Budismo tibetano que comparto plenamente, la ausencia del sexo.
Ahí está la clave de la no identificación ni con el que eras el día anterior ni con la felicidad que viviste dos días atrás; en el momento en el que te quedas pegado a esa experiencia, dejas de conectarte con el Ahora, y esa es la clave de la vida y, según el Dalai Lama, de la iluminación. La clave del camino del tantra está en cultivar el vacío sobre el séptimo chakra y conectarse con la pura luz.
Pero el Dalai Lama ha dado mucha importancia al camino del bodishatva, al iniciado cuyo propósito no sólo es iluminarse él mismo, sino iluminar al resto de la Humanidad.
He disfrutado mucho con estas y otras enseñanzas del Dalai pero, como os podéis imaginar, tengo mis puntualizaciones. Coincidiendo prácticamente en todo con el camino budista, creo que, como el resto de las religiones, se han olvidado de la materia, del problema del dinero. Todo este camino espiritual que con tanto esfuerzo llevan a cabo tantos corazones generosos se ven impedidos por el sistema monetario y el problema del dinero, que ofusca y envenena las relaciones humanas. Como ya sabéis todos (Dinero es deuda), peleamos por conseguir los intereses del dinero-deuda que no existe y, de esa manera, vivimos en un juego de sillas del que países, empresas, familias e individuos van siendo expulsados. Mientras siga ese nefasto juego, la iluminación será sólo una ilusión impermanente, una islita dentro de un océano de injusticia, mientras que con la abolición del dinero deuda, se cambiaría radicalmente las condiciones de juego. El chico aquel de Galilea se dio cuenta de esto hace 2000 años y por eso lo están queriendo borrar de la historia, porque una enseñanza espiritual sin hablar de la materia por excelencia, se queda coja. Mahoma, por supuesto, también lo supo y por eso prohibió la usura.
Hay un aspecto más en el que siento que este camino se queda cojo. Y os lo podéis imaginar.
Ayer me fui con mis colegas los vendedores ambulantes (varios chicos tibetanos y un cachemir) a (suponía) cenar algo. Resultó que me llevaron a los billares de Daramsala y os los podéis imaginar: lúgubres y donde se juntan los chicos “malos”. (Dios los cría y ellos se juntan). En estos viajes no siento necesidad de beber ni fumar, así que contemplé cómo mis amigos le pegaban al whisky y al hachís y observé a ¡un monje jugando al billar! ¡Qué raro!
Le pregunté a uno de mis colegas y me confirmó, como esperaba, que si le pillaban, le pegarían una buena. Ya puestos, le pregunté más sobre los lamas y me contestó que “algunos fuman hachís, beben alcohol y follan con las monjas”. Acabáramos.
Es imposible acabar con el deseo de la unión hombre/mujer. La enseñanza tántrica tibetana, que no contempla el sexo ni la unión hombre-mujer (al menos, de momento) se deja fuera el tema de los temas en la actualidad: el asunto de las almas gemelas y cómo vivir el nuevo amor desde la unión espiritual. Creo que cualquier enseñanza que no contemple este tema, se queda cojo (y parece que el Dalai no tiene experiencia sobre ello).
Me quedo con el tema del vacío aplicado a este tema en la creación del Tao, yin-yang y os dejo con una de las metáforas que explicó el Dalai Lama acerca del arco y la flecha (Hay un libro estupendo de Eugen Herrigel que trata del arco y la flecha "Zen in the Art of Archery" También está en castellano)
El arco es el vacío y la flecha la visión directa de la realidad. (Me vino a la cabeza el tema del flechazo de Cupido en nuestra tradición: ¿no es una visión directa el amor a primera vista?).
Otra más. El Método es la Sabiduría y el gran gozo, el vacío.
La campana es el vacío y el sonido, el gran gozo.
Meditad en el Vacío. Con una campanita es más fácil. Te recuerda el gran gozo…
Estos 4 usuarios dan las gracias a wingardian leviosa por su mensaje:
Sí ya sé que Rafapal es el magufo oficial del planeta, pero ha hecho un comentario bastante interesante con el que estoy muy de acuerdo.
He quitado la parte inicial porque me parece prescindible, el resto está muy bien y hay ya dos o tres comentarios que han parecido buenos, claro desde mi punto de vista.
Me quedo con una de las críticas al Budismo tibetano que comparto plenamente, la ausencia del sexo.
Lo que hay que tener claro, es que no hay un solo camino, el problema no es del budismo tibetano, es de aquellos que lo han elegido como camino sin ser el apropiado para ellos.
La supresión del deseo, incluyendo el sexo, no es imposible para todo el mundo (entre los que no me incluyo :P).
Me parecen absurdas las criticas a un determinado camino, que está como una elección, una vía, que si se adapta a ti, puede ser tan buena como otra.
Saludos.
Estos 3 usuarios dan las gracias a thirtan por su mensaje:
La causalidad ha querido que aterrizara en el “pequeño Tíbet” indio días antes de que el Dalai Lama pronunciara una de sus últimas enseñanzas, pues pretende retirarse dentro de seis meses y regresar al Tíbet (ya sin la categoría de Dalai) para morir en la tierra que le dio la vida. Quizás por ello, la última parte de su iniciación de hoy versó sobre la muerte, sobre los cuatro estados que uno ha de superar durante el periodo de su desencarnación y que están relacionados con los cuatro elementos. Tierra, agua (la boca se queda seca), fuego (se pierde el calor corporal) y aire (la respiración cesa). Entonces, se produce la visión de una lámpara a punto de extinguirse y sólo queda una luz, una chispa, la única cosa que podemos ver en ese crucial momento, antes de atravesar el sendero del Bardo, o estado intermedio, armados de nuestro cuerpo ilusorio o cuerpo mental. La preparación para ese momento consiste en saber reconocer nuestro vehículo ilusorio e iluminarlo con la visión del tantra, una de cuyas prácticas consiste en la visualización de un mandala compuesto de 32 budas para unirnos a la clara luz. Lo último que se para es el corazón porque ahí reside la conciencia. Cuatro colores pasan en este último estado, el blanco, el rojo, el negro y el de la Clara Luz.
El Dalai Lama ha insistido mucho en que la iluminación consiste en iluminar (poner luz) en nuestra oscuridad, lo que concuerda con mi propio camino en que es mejor sacar a la luz nuestro “lado oscuro” e iluminarlo mediante la conciencia que fingir de cara al exterior que somos mejores de lo que somos (enorme frase). La imagen que me venía esta noche era una vela que iluminaba un armario donde guardábamos aquellas cosas que nos avergüenzan (y que aparecen en el mundo del inconsciente: los sueños). La iluminación no es permanente porque la conciencia, en sí misma, es impermanente y todo fenómeno tiene una dependencia de otro que hace que, para el budismo, sea ilusorio o irreal, en el sentido de que no puede existir sin la conciencia que la está percibiendo. De ahí la importancia de meditar en el vacío que, como dije ayer, no es la nada sino el espacio donde todo ocurre (interconectado). La buena noticia es que también la ilusión de la irrealidad también es impermanente porque la Mente, en esencia, es pura. De ahí, otra vez, la importancia de la meditación en el vacío porque cuando “borramos” los archivos que no nos sirven, vuelve a surgir la claridad mental.
Estos 2 usuarios dan las gracias a wingardian leviosa por su mensaje:
Lo que hay que tener claro, es que no hay un solo camino, el problema no es del budismo tibetano, es de aquellos que lo han elegido como camino sin ser el apropiado para ellos.
La supresión del deseo, incluyendo el sexo, no es imposible para todo el mundo (entre los que no me incluyo :P).
Me parecen absurdas las criticas a un determinado camino, que está como una elección, una vía, que si se adapta a ti, puede ser tan buena como otra.
Saludos.
Por supuesto, pero por muy acertada que sea tu elección no se puede luchar contra la naturaleza humana y para llegar al satori es imposible utilizar la autorepresión.
Por otra parte, considero que ninguna crítica es absurda, solo refleja el sentimiento de la persona a la hora de mostrarla. Esta, por norma general cambia. Absurdo es permanecer en un estado de manera contínua, aferrarse y ahuyentarse del momento presente. ¿No crees?.
Estos usuarios dan las gracias a wingardian leviosa por su mensaje: