Iniciado por
The Cool Spot
Yo estuve hace unos meses con una depresion y despues de dos (espantosas) semanas de ver que no conseguia por mi mismo el salir de ella, fui al medico de cabecera, que me receto lexatin. Despues de ver por internet que mucha gente se habia vuelto adictos a ello, lo tome el tiempo imprescindible para cortar la espiral depresiva (llegue al punto que me deprimia por estar deprimido) y poder dormir correctamente, y despues de menos de una semana de tratamiento lo deje y me dedique a matar mis "fantasmas" uno a uno, necesitando solo dos tomas aisladas mas, en algun dia de la semanas siguientes que me veia algo agobiado y me veia arrastrar otra vez a la depresion. No consumi ni la mitad de la caja.
Hay que tener en cuenta que, de siempre, mi mejor psicologo o psicoanalista he sido yo mismo, pero tambien que otras personas probablemente no tengan esa capacidad, y de esa manera, con un medico de cabecera que se limita a recetar pastillas, se vuelven adictas al medicamento, y lo que es peor, probablemente necesitando cada vez dosis mayores o medicamentos mas fuertes, con unos efectos rebote y de montaña rusa de ordago. Un desproposito.
Buen testimonio.
A mí me pasó algo parecido a los 20 años, pero lo mio fué un tema de ansiedad, que derivaban en crisis obsesivas absurdas. Se me junto el tema que me fuí a estudiar a otra ciudad, a vivir solo, el país estaba explotando literalmente (Argentina), y sumado a que yo creía que tenía algunas cosas bien claras cuando en realidad había un par de cosas en el fondo haciendo ruido.
Me dí cuenta que la situación no daba para mas, una vez que la fuí a visitar a mi vieja. Tenía un auto con espejos electricos regulables desde el interior. Me siento y trato de regularlo a mi altura: Un poquito para arriba... un poquito para la izquierda... otro poquito para abajo... un poquito a la derecha... otro poquito para izquierda; y así. Después de quince minutos haciendo eso

, me dije ¿¿pero que mierda estoy haciendo??.
Antidepresivo suave y ansiolitico recetado. Después terapia.
Conseguir un buen terapeuta no es una empresa tan sencilla como parece, dicho sea de paso.