
12-feb-2010, 08:01
|
 | Será en Octubre | | | |
Iniciado por dilbertido Hombre, es que un hombre que no tenga un puntito "cerdaco", no se si es un hombre completo, no se si se me entiende....que está muy bien saber escuchar y tener sensibilidad, ser dulce y tierno y lo demás. Es muy útil para convertirte en su mejor amigo, o bien en su paño de lágrimas, para que tu musa amada te llore en el hombro varias veces por cada tío que le ha hecho daño.
Siempre podrás pensar: "Sí si, ese, ese y ese otro se la han follado, pero a mi...a mi me llora, siempre vuelve a mi después..." y si eso te consuela, pues genial. Pero irás bastante jodido (sin joder) por la vida. Al menos hasta cierta edad.
Porque cada vez estoy más seguro de que a la mujer le gusta la caña bastante, hasta que llega a cierta edad y la han puteado a base de bien. Hasta que ya no puede más de chulos, vividores y malandrines de turno.
Entonces empieza a valorar todas aquellas cualidades que "supuestamente" buscaban antes, y que empezarán a apreciar realmente tras varios zarpazos emocionales fuertes, o cuando comienze el amargo declive de la belleza física (que no espiritual). Ya lo decía el refrán: "a las princesas como putas y a las ****** como princesas".
Que si, que sí, que es cierto que a algunas (muy pocas) no les hace falta llegar a esa edad, ni pasar por esa experiencia, pero desgraciadamente, esos seres de luz son tan escasos que cuesta muchísimo encontrarlos. Al menos en este país, donde un tío ofrecido, caballero, formal y responsable es considerado un "pagafantas" o bien un "sustituto" del macho castigador ansiado, para los momentos en los que consolar su ausencia (emocionalmente) o comprender sus animales desvaríos.
Esperemos que la liberación sexual y laboral de la mujer de este país vaya dando sus frutos poco a poco, y que el hombre a su vez, empiece a arrastrarse suplicando sexo un poco menos. Bastante menos, si puede ser.
Porque el sexo no escapa a la ley oferta-demanda y mientras haya tanto producto masculino ofreciéndo todo su ser a cambio de unas migajas de sexo o companía simplemente, el macho-cerdo "no enteramente alcanzable emocionalmente" será considerado como producto de lujo. Como un reto apetecible y como algo por lo que luchar.
Y entre este factor y por otra parte, el porqueyolovalguismo y el "que dirán" en cuanto a la promiscuidad, llegamos a altas cotas de daño emocional y económico, como bien señaló el ilustre conforero de la burbuja sexual.
Hasta entonces,tristemente, en este país el jabugo seguirá enormemente sobrevalorado. Por eso tanta española guarda tanto rencor contra las extranjeras. Porque saben que ofrecen mucho, o al menos lo mismo que lo que reciben. Porque son una competencia muy dura y porque nadie más que una española tiene derecho a luchar por su maravilloso, legítimo y auténtico cerdo hispano Alá nos coja confesados... Pues prefiero ser un pagafantas que un cerdo, aunque en mi caso las fantas las pagamos a medias entre ellas y yo. |