| Con vecinos kinkis, peleones e hijos de puta... No hay otro camino que el de la ultraviolencia y la intimidación. El que diga lo contrario miente, hablo por experiencia: Unas hostias BIEN dadas y transmitir al que te jode que estás dispuesto a todo es manita de santo.
Una cosa que suele funcionar es derribar la puerta de su casa con una maza (28€ en una ferretería) y pillarle por sorpresa para darle una paliza, pero no unos golpes si no una auténtica paliza. Luego déjale bien clarito que si te denuncia lo apuñalarás hasta desangrarle como a un puto cerdo... Que a ti "te la suda volver a la trena por apuñalar a otro tio" y verás como te deja en paz.
__________________ "Cuando sea cortado el último árbol, pescado el último pez y desaparecido el último río, el hombre descubrirá que el dinero no se come!" |