Burbuja.info - Foro de economía > Foros > Guardería > LA HABITACIÓN DEL HIJO (por Arturo Pérez-Reverte)
Tema Cerrado
 
Herramientas Desplegado
  #1 (permalink)  
Antiguo 16-ago-2009, 01:46
Avatar de KailKatarn
Grandísimo Gurú burbujista
 
Fecha de Ingreso: 11-septiembre-2007
Mensajes: 3.808
Gracias: 1.811
4.935 Agradecimientos de 1.393 mensajes
Ignorar usuario para siempre
Iniciado por Arturo Pérez-Reverte

<< La habitación del hijo >>






Lo conoce mejor que a ella misma. O creía conocerlo, porque el joven silencioso y reservado que ahora vive en la casa le parece, en ocasiones, un extraño. El niño dejó de serlo hace tiempo. A veces, cuando está fuera, la madre se queda un rato en su habitación, callada, mirando los objetos, los libros –ella compró los primeros y los puso allí, soñando con el lector que alguna vez sería–, las fotos de amigos, de chicas. Las medallas que ganó en el colegio, tenaz, esforzado. Valiente como ella procuró enseñarle a ser. Con el ejemplo del padre: un buen hombre que nunca dice tres frases seguidas, pero que jamás faltó a su deber, ni hizo nada que no fuera honrado. Que educó al hijo con más ejemplos que palabras.

Inmóvil en la habitación, aspira su olor. Desde hace mucho es seco, masculino. Distinto del que tanto añora: aroma de cuerpecito menudo en pijama, olorcillo a carne tibia, casi a fiebre. A bebé y niño pequeño, que con el tiempo se desvanece y no regresa nunca. El crío que aparecía en la cama a medianoche con las mejillas húmedas, después de una pesadilla, para refugiarse a su lado, entre las sábanas. Quizá algún día recupere ese olor con un nieto, o una nieta. Con otro cuerpecito al que estrechar entre los brazos. Ojalá no esté demasiado mayor para entonces, piensa. Que aún tenga fuerza y salud para ocuparse de él, o de ella. Para disfrutarlos.

Libros. Hay muchos en la habitación, y jalonan veinticinco años de una vida. Infantiles, aventuras, viajes, textos escolares, materias universitarias, novela, ensayo, arte, historia. Desde niño, leyéndole cuentos e historietas, orientándolo con cautela, ella fue transmitiéndole el amor por la palabra escrita. La puerta maravillosa a mundos y vidas que acaban por multiplicar la propia: aspiraciones, sueños, anhelos cuajados en largas horas de lectura y templados en la imaginación. La intensidad de una mirada joven que explora el mundo en el descubrimiento de sí misma. Estos libros llevaron al muchacho a reconocerse entre los demás, a moverse con seguridad por el territorio exterior, a descubrir y planear un futuro. A estudiar una carrera bella y poco práctica, relacionada con la lengua, el pasado, el arte y la historia. A licenciarse en sueños maravillosos. En cultura y memoria.

Ahora ella, inquieta, se pregunta si hizo bien. Si la lucidez que estos libros dieron a su hijo no sirve más bien para atormentarlo. Lo sospecha al verlo salir de casa para entrevistas de trabajo de las que siempre vuelve hosco, derrotado. Cuando lo ve teclear en el ordenador buscando un resquicio imposible por donde introducirse y empezar una vida propia: la que soñó. Cuando lo ve callado, ausente, abrumado por el rechazo, la impotencia, la falta de esperanza que pronto sustituye, en su generación, a las ilusiones iniciales. Recuerda a los amigos que empezaron juntos la carrera animándose entre sí, dispuestos a comerse el mundo, a vivir lo que libros y juventud anunciaban gozosos. Cómo fueron desertando uno tras otro, desmotivados, hartos de profesores incompetentes o egoístas, de un sistema académico absurdo, injusto, estancado en sí mismo. De una universidad ajena a la realidad práctica, convertida en taifas de vanidades, incompetencia y desvergüenza. Pese a todo, su hijo aguantó hasta el final. Fue de los pocos: acabó los estudios. Licenciado en tal o cual. Un título. Una expectativa fugaz. Luego vino el choque con la realidad. La ausencia absoluta de oportunidades. El peregrinaje agotador en busca de trabajo. Los cientos de currículum enviados, el esfuerzo continuo e inútil. Y al fin, la resignación inevitable. El silencio. Tantas horas, días, años, de esfuerzo sin sentido. La urgencia de aferrarse a cualquier cosa. Hace una semana, cuando llenaba el formulario para solicitar un trabajo de dependiente en una tienda de ropa de marca, el consejo desolador de un amigo: «No pongas que tienes título universitario. Nadie emplea a gente que pueda causarle problemas».

Tocando los libros en sus estantes, la madre se pregunta si fue ella quien se equivocó. Si no tendría razón su marido al sostener que no está el mundo para chicos con sueños en la cabeza y libros bajo el brazo. Si al pretenderlo culto y lúcido no lo hizo diferente, vulnerable. Expuesto a la infelicidad, la barbarie, el frío intenso que hace afuera. Es entonces cuando, abriendo un libro al azar, encuentra unas líneas subrayadas –a lápiz y no con bolígrafo ni marcador, ella siempre insistió en eso desde que él era pequeño–: «En el mar puedes hacerlo todo bien, según las reglas, y aun así el mar te matará. Pero si eres buen marino, al menos sabrás dónde te encuentras en el momento de morir».

Se queda un instante con el libro abierto, pensativa. Releyendo esas líneas. Después lo cierra despacio, devolviéndolo a su lugar. Y sonríe mientras lo hace. Una sonrisa pensativa. Dulce. Tal vez no se equivocó por completo, concluye. O no tanto como cree. Puede que él forjara sus propias armas para sobrevivir, después de todo. Quizá mereció la pena.

link: XLSemanal revista online de actualidad
__________________

“No hay decisiones. Todo es una línea recta. La ilusión viene después, cuando te preguntas ¿Por qué yo? y ¿Qué hubiera pasado si...? Al mirar hacia atrás, se ven las ramas, como un bonsái podado o un rayo quebrado. Si hubieras hecho algo de otra manera, no serías tú, sería otra persona la que mirase hacia atrás haciéndose preguntas completamente diferentes.”

Max Payne
Estos usuarios dan las gracias a KailKatarn por su mensaje:
  #2 (permalink)  
Antiguo 16-ago-2009, 01:50
Avatar de KailKatarn
Grandísimo Gurú burbujista
 
Fecha de Ingreso: 11-septiembre-2007
Mensajes: 3.808
Gracias: 1.811
4.935 Agradecimientos de 1.393 mensajes
Ignorar usuario para siempre
Me equivoqué de foro ^^ , lo pongo en el principal pues habla de los jovenes y la realidad presente.
__________________

“No hay decisiones. Todo es una línea recta. La ilusión viene después, cuando te preguntas ¿Por qué yo? y ¿Qué hubiera pasado si...? Al mirar hacia atrás, se ven las ramas, como un bonsái podado o un rayo quebrado. Si hubieras hecho algo de otra manera, no serías tú, sería otra persona la que mirase hacia atrás haciéndose preguntas completamente diferentes.”

Max Payne
Tema Cerrado

Herramientas
Desplegado

  Normas de Publicación
No puedes crear nuevos temas
No puedes responder mensajes
No puedes subir archivos adjuntos
No puedes editar tus mensajes

Los Códigos BB están Activado
Las Caritas están Activado
[IMG] está Activado
El Código HTML está Activado
Trackbacks are Activado
Pingbacks are Activado
Refbacks are Desactivado


Temas Similares
Tema Autor Foro Respuestas Último mensaje
Arturo Perez Reverte [Hilo Oficial] alfon1 Burbuja Inmobiliaria 19 19-abr-2009 14:40
ARTURO PÉREZ-REVERTE y los Panchitos Veole Burbuja Inmobiliaria 31 28-ene-2009 01:43
La educacion segun Arturo Perez Reverte Elpaisdelasmaravillas Burbuja Inmobiliaria 70 10-sep-2008 18:27


La franja horaria es GMT +1. Ahora son las 03:39.

Gravatar as Default Avatar by 1e2.it

Content Relevant URLs by vBSEO 3.6.0