| En serio tíos, no lo entiendo. Pagamos precios de escándalo por unas mixturas alcohólicas que en mayor o menor grado están adulteradas. Los efectos secundarios de esa alteración en la bebida son monstruosos. Sin ir más lejos hoy me he visto postrado en cama durante la mayor parte del día, y he vomitado hasta los higadillos. Es curioso porque anoche no bebí demasiado, ni siquiera me abracé a las farolas, ni me encaré con furgonetas provocativamente aparcadas.
Lo que quería decir es que pagamos 7 euracos por una copa. De media 7 euros, hay sitios más caros y sitios más baratos. Una botella de ballantines, por ejemplo, en los chinos cuesta 13€. Por una copa pagamos más de media botella de espíritu, pero esos miserables quieren más y se dedican a estafarnos y a jugar con nuestra salud. Lamentable cómo se pavonean los camareros cuando abren una botella en tus narices, quitándole los precintos como si eso fuera garante de calidad u honestidad.
En fin, todo esto es muy desagradable. |