| Me parece el típico comportamiento estrategia de marketing. Sobre un estudio o estado de opinión generalizado tratan de infundir o relacionar en el producto a vender una serie de cualidades o valores comúnmente aceptados cómo buenos o compartidos por una mayoría. No olvidemos que el producto en sí carece de dichas cualidades, no es más que un objeto, un fetiche cómo dijo Marx, y su valor, más allá del trabajo socialmente necesario para su realización, queda oculto por las ilusiones que la publicidad nos intenta inculcar. Telefónica trató de hacer lo mismo cuando nació el 15m, con malos resultados por cierto, ya que justamente la compañia, es todo lo contrario, un oligopolio extractor de renta nacido de una privatización de la otrora compañia pública.
Ya que estoy hablando del tema, quisiera dejar un apunte sobre el fetiche que comentaba, que escuché en una conferencia de Zizek hace algún tiempo hablando sobre los starbucks. Cuando vas allí te dicen que 15 céntimos del café que te tomas va destinado a la protección de la selva amazónica de no se qué, que el café que ellos compran proviene de redes de comercio justo y bla bla bla, eso hace que el café que compras, aunque sea más caro, se justifique y te justifique a tí, como el actor de una buena obra, que estás colaborando en hacer un mundo mejor y otras pajas mentales. Nada más lejos de la realidad. La gente seguirá vendidendo el kg de cafe a precio de miseria y la injusticia seguirá reinando en el ciclo productivo porque unos pocos arrendatarios poseen la tierra donde se cultiva el cafe pagando una misera de jornales a pobres campesinos sin acceso a las minimas condiciones laborales dignas.En otras palabras obviamos las verdaderas causas de los problemas y los parcheamos con "responsabilidad social" y un café.
He ahí el poder de la publicidad y la perversidad del lobo vestido de cordero. Perdón por la chapa. Saludos
__________________ " La idea —asombrosa, radical y revolucionaria en la época (en muchos lugares del mundo todavía lo es)— es que ni los reyes, ni los curas, ni los alcaldes de grandes ciudades, ni los dictadores, ni una camarilla militar, ni una conspiración de facto de gente rica, sino la gente ordinaria, en trabajo conjunto, deben gobernar las naciones". Carl Sagan
Última edición por Alexander the Grape; 24-jul-2012 a las 05:58 |