Caja España admite haber hablado con Caja Astur sobre una posible fusión. nortecastilla.es
El vicepresidente segundo de Caja España, Francisco Fernández, aseguró ayer que puede «haber fusiones positivas para entidades que estén en esta comunidad o en otras» pero, en cualquier caso, éstas deben «ser fruto de la reflexión y el estudio de la situación de las propias cajas y la posible colaboración». Fernández criticó la postura del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, de no permitir fusiones con cajas de otras comunidades y se preguntó si mantendría esta postura si la fusión fuera «necesaria» y «positiva». A su juicio, Herrera se opone a este tipo de fusiones fuera de la comunidad porque la entidad resultante «no sería la caja del Gobierno de Castilla y León. ¿Estamos hablando del empleo, de la obra social y lo que supone el beneficio que dan las cajas o de un órgano económico y financiero de una comunidad?», añadió. Fernández reconoció que aunque él personalmente no ha mantenido contactos con Cajastur para una posible fusión, sí que «los ha habido» con Caja España y «los habrá».
Con estas declaraciones respondió Francisco Fernández al convenio suscrito el martes entre PP, PSOE, CC.OO y Cecale para impulsar la integración de las cajas de la comunidad. Un proceso en el que considera que la Junta se ha «precipitado» y quiere llevar adelante para evitar un «rotundo fracaso político». Para Fernández, este protocolo ya ha arrancado mal desde el principio y no puede llevar a un resultado positivo ya que en la foto de los firmantes faltan los protagonistas, las propias cajas. Francisco Fernández que también se secretario del PSOE en León afirmó que su postura no generará un enfrentamiento con la dirección del partido en la comunidad -que sí firmó el protocolo- ya que aunque «mantienen opiniones diferentes» en cuanto al inicio del proceso comparten que es necesario tomar iniciativas ante la situación económica actual.
El grupo de impositores de Caja Duero presentará una queja formal ante el Banco de España por el proceso de integración de las cajas de ahorro de Castilla y León, por el contenido del documento firmado por PP, PSOE, CECALE y CC. OO. que calificó de «chapuza tremenda». La queja también se dirigirá al presidente de la Junta «y llevará la firma de todo el grupo de impositores», informó ayer a Efe Víctor Pedraz, representante de este colectivo en Caja Duero y vicepresidente tercero de la entidad. Calificó de política de «países bananeros» las negociaciones para la integración y acusó a la Junta de mantener una postura de «impongo y mando».
Criticó las declaraciones de Herrera en las que aseguraba que de no llevarse a cabo el proceso, estaría en juego la «actividad, empleo, solvencia y la obra social». Para Pedraz, «Herrera ha salido para ponerse la bandera, pero no vamos a permitir que se manipule esto y diga que de ello depende el empleo de la región», y culpó al PP y al PSOE de «estar haciendo que la gente retire sus cuentas».