A Zapatero se le reprocha que no anunció/previó la crisis económica en su dimensión actual, como si eso la hubiera evitado (o como si en ese no-anuncio/no-previsión radicara su causa misma). Eso, al menos, parecía desprenderse de algunas preguntas que le hicieron el lunes por la noche.
Pero la economía es también un estado de ánimo, y anunciar una crisis es provocarla (o adelantarla). Es la profecía que se autorrealiza. No obstante, imaginemos ahora que en enero de 2008, hace un año, el Presidente hubiera comparecido ante los españoles diciendo algo así:
"Quiero anunciar a todos los ciudadanos que, según las previsiones que maneja el Gobierno, es más que probable que se produzca un colapso financiero internacional a lo largo de este año, con graves consecuencias para nuestra economía. Quiero advertir que se producirán reducciones significativas de la inversión y la demanda, fuertes restricciones del crédito y, como consecuencia de todo ello, un notable incremento del desempleo. Siento tener que anunciarles que, para final de año, estaremos en recesión y habremos superado los tres millones de parados."
Zapatero no pudo decir esto porque ni él, ni sus asesores, ni nadie en el mundo estaba en condiciones objetivas de hacerlo. Pero imaginemos que lo hubiera dicho.
¿Qué habría sucedido?
1. Ante el temor de perder el empleo, las familias habrían reducido bruscamente el consumo, provocando una fuerte caída de la demanda interna con graves consecuencias para el comercio y el tejido empresarial en general.
2. Al día siguiente de las declaraciones de Zapatero, la bolsa española habría experimentado un batacazo monumental.
3. Los empresarios habrían cancelado la mayor parte de sus inversiones, provocando un repentino retroceso del PIB y del empleo. ¿Quién va a crear o ampliar un negocio con un panorama así? ¿Quién va a contratar a nadie con esas predicciones?
4. También los inversores extranjeros habrían cancelado sus inversiones en España, después de escuchar a su propio Presidente anunciando unas perspectivas apocalípticas. Mejor invertir en Italia, Francia o Portugal, porque allí sus primeros ministros no han anunciado una crisis tan profunda.
5. Los bancos y cajas, temerosos de su propia estabilidad y de un inminente crecimiento de la morosidad, habrían cerrado el grifo del crédito mucho antes. Sectores como el inmobiliario o el automovilístico habrían empezado a sufrir la caída de ventas varios meses antes.
Y entonces Zapatero sería ahora el irresponsable presidente que, con sus irresponsables palabras, provocó el pánico económico, anticipando y agravando la crisis en España. Los tres millones de parados se habrían alcanzado en mayo, y los mismos que ahora lo acusan de mentir (o equivocarse) al ocultar (o no prever) la crisis estarían pidiendo su dimisión. Y con razón.
Estos 4 usuarios dan las gracias a Desalador por su mensaje:
¿por ejemplo? ¿con qué medida se puede suavizar, evitar esta crísis?
Ojalá lo supiera pero en mi reconocida ignorancia pregunto: si algo se podría haber hecho, ¿o es que la cosa no tenía solución?, ¿es mejor la táctica del avestruz?.
Ojalá lo supiera pero en mi reconocida ignorancia pregunto: si algo se podría haber hecho, ¿o es que la cosa no tenía solución?, ¿es mejor la táctica del avestruz?.
¿Se podía haber hecho algo? No, lo sabemos todos, ni antes ni ahora, esta crísis es sistémica, escapa a lo que pueda hacer cualquier gobierno, y menos uno como el español, infimo en la economía mundial.