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| Yo venía siguiendo los discursos del rey desde 1981 o sea, desde que se ganó el puesto oponiéndose al golpe de Tejero. Es verdad que los discursos del rey se los escribe/revisa el gobierno, así que poco puede salirse del guión que le marca este y también la Constitución. Los últimos años ya medio lo veía. Este he pasado olímpicamente porque ya sabía lo que iba a decir y en qué términos lo iba a decir. Como todo el mundo. Y como el rey se escabulle, por sus compromisos con la política, de la realidad, pues la realidad y las personas reales acabarán por escabullirse del rey. Si al rey le tira mas sus amistades e hipotecas con los políticos impresentables que tenemos igual terminará corriendo su misma suerte. Y es que un rey tiene que ser algo mas: mas independiente, mas atrevido y mas defensor de los justos que pagan ahora por los pecadores que causaron la crisis. Os dejo un interesante artículo de "La Estrella Digital" Un discurso preocupante Pablo Sebastián El discurso de Navidad del Rey Juan Carlos ha sido, más o menos, el mismo de siempre por estas fechas, con la sola novedad del aniversario de la Constitución, que propugna preservar, y alusiones a la crisis económica a la que, como dice el Gobierno, el monarca le atribuye solamente responsabilidad internacional. Lo demás, condena del terrorismo, buenas palabras para los que sufren, saludos a las Fuerzas Armadas, etcétera, es lo de siempre. Y esa reiteración de tópicos y falta de realismo, ante los muy graves problemas planteados, nos produce preocupación. Por ejemplo, mucho más realista y en consecuencia pesimista ha sido el discurso del Papa Benedicto XVI. Porque la diferencia sustancial entre estas Navidades y otras anteriores está, precisamente, en los daños irreparables que el Gobierno de Zapatero está causando a la Constitución mediante hechos consumados irreparables y con su reforma encubierta a través de los Estatutos de Autonomía, tal y como ocurre con el catalán. Y por supuesto en el gravísimo deterioro del ámbito económico y social español, mucho más grave que el de las otras naciones europeas de nuestro entorno por las gigantescas cifras del paro, la ausencia de alternativa industrial y tecnológica al mundo de la construcción y por el alto endeudamiento del Estado y de las empresas y entidades financieras. Y de todo esto no tienen la culpa exclusiva las hipotecas subprime y la crisis financiera que emana de Nueva York, sino también y de una manera muy especial el Gobierno de Zapatero, que negó la crisis y llegó tarde y mal a la hora de adoptar medidas para frenarla, y que está integrado por unos ministros que, como el propio presidente, carecen de la competencia y de la credibilidad necesaria para abordar el problema, lo que produce inquietud más que confianza. Ya sabemos que las funciones constitucionales del monarca le impiden dar pasos por el laberinto de la política nacional, pero hay manera de decir las cosas -antes de que sea demasiado tarde- y de poner el dedo en las llagas para alertar a gobernantes y ciudadanos sobre lo que ocurre y sobre lo que está por llegar. Y el Rey en su mensaje de Navidad desperdició una buena oportunidad -por ejemplo, para hablar de la lamentable situación judicial- y se dejó llevar por los tópicos de siempre, sobre la unidad y la hermandad de la Navidad. Y no sólo eso, el compromiso del monarca, por acción u omisión, lo fue en lo esencial de su discurso con el Gobierno de Zapatero, que posiblemente sea el peor de la transición, de la misma manera que tenemos en el PP y en el resto de partidos políticos -nacionalistas e IU incluidos- la peor clase de políticos que nunca tuvo este país en los últimos treinta años, que ahora se festejan con tanta autocomplacencia, sin la menor autocrítica y sin que en el horizonte nacional nadie ofrezca un proyecto de presente y de futuro. De ahí que la complicidad del monarca con la situación, lejos de tranquilizar o de crear expectativas de confianza, pudo haber dejado tras de sí una nueva y larga estela de preocupación.
__________________ Estamos entre dos fuegos: el sheriff... y los cuatreros. "De paso, con el pasaporte y la American Express, meteré en la mochila una escopeta de cañones recortados, un listín de direcciones de fulanos con coche oficial y una caja de tarjetas de visita hechas con posta lobera. Sería indecoroso irme tan lejos sin dar las gracias. Compréndanlo. Por los servicios prestados". (Pérez Reverte) |
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| detras de él, una foto de la urocopa que ganamos "poco pan y pesimo circo"
__________________ ojito con las inmobiliarios y multinicks ultimas tablas de cajas actualizadas 2006: First, they ignore you (phase 1) 2007: Then, they laugh at you (phase 2) 200 Then, they fight you (phase 3)2009: Then, you win (phase 4) 2010: Now, capitulación |
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| Cada día creo que sigue el discurso menos gente. Aquello de Tejero fue una batallita de poca monta y actualmente el rey es una reliquia medieval sin mucha credibilidad y mil envidias (por el bienestar que supone ser rey y tener tal fortuna). |
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| Jamás he podido tragarme el discurso entero, mi sobriedad intelectual me lo impide. Ayer, cuando, entre copa y copa, escuché que "todos tiráramos del carro" me entró UNA MALA LECHE, UN CABREO...., que automáticamente dejé de escuchar nada más. ¿No debería haber dicho que se BAJEN UNOS CUANTOS CIENTOS DE MILES DEL CARRO, dado que el grupo que tiramos del mismo no damos más de sí?..................... ¿No es hora de ser aústeros de una puta vez en la Administración, reducir el número de cargos, las Consejerías, el despilfarro........, y bajar los impuestos para que los consumidores consuman y los empresarios inviertan (sin ser acribillados en forma de impuestos) generando empleo??. LAMENTABLE DESCONEXIÓN DE LA REALIDAD. |
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