Del blog: domadores del euro Catálogos de juguetes: una bella (y engañosa) estampa navideña
de DOMADORES DEL EURO de domadoresdeleuro
Tengo en mis manos los catálogos de juguetes de cinco tiendas diferentes: Toys’rus, Carrefour, King Jouet, DiverDrak y Todojuguete (las primeras tres de ámbito nacional y las otras dos con sucursales en la provincia de Valencia). Y después de estar mirando y comparando sus ofertas un buen rato, no me queda más que lamentar el absurdo despilfarro en papel cuché utilizado en su elaboración… (sobre todo si consideramos que estos sólo son los catálogos pre-Día de Reyes… todavía faltan los otros, los que tienen caducidad hasta el 5 de enero).
Lo primero que salta a la vista en los catálogos de Toys´us, Carrefour y King Jouet es que no te piensan rebajar ni un duro de los precios oficiales y pactados -sí, pactados, porque es imposible que diez juguetes de moda cuesten lo mismo (con céntimos de diferencia en el mejor de los casos) en tres tiendas diferentes sin haberse puesto de acuerdo- y que lo único que te pueden ofrecer para que elijas una tienda sobre otra es un regalo no monetario: cheque acumulable, un peluche, una mochila. Vamos, como las baterías de cocina que daban en los bancos en lugar de abonarte intereses. Así es que si nuestro hijo quiere: La Casa de Mickey Mouse, Teletubbies Baila Conmigo, Barbie Princesa Liana, Ordenador Wall-e, Juego de Magia Borrás, Mi Primera Cámara Digital Fisher Price, Nenuco Kit Médico, Mega Spider Car r/c 1/10, Elefun y Reloj de Ben 10 no nos cansemos demasiado buscando la mejor oferta, porque no la hay: estos juguetes cuestan igual en cualquier sitio (menos en el Corte Inglés, que cuestan más).
reyesmagos
No tengo el tiempo ni las ganas para repasar juguete por juguete y hacer una comparativa fiable, pero me da que más o menos todo está por el mismo estilo (en Carrefour a veces te ahorras 10 o 15 céntimos…) De cualquier manera, a título personal no debe resultar demasiado difícil hacer una comparación entre estas tres tiendas, porque generalmente nuestro interés se centra en un máximo de 10 juguetes y eso en veinte minutos lo tenemos despachado. Eso sí, en honor a las grandes tiendas nacionales, hay que decir que tienen productos “exclusivos” que sólo pueden ser encontrados ahí, y que en el caso de que sean justo lo que buscamos pueden resultar una magnífica oferta.
Caso aparte es el de los establecimientos de ámbito local, porque ahí sí es para mirarlo con más calma. Todojuguete está de aniversario y ofrece un tentador 60 por ciento de descuento en la compra de un segundo juguete, pero antes de salir corriendo a la tienda, hay que decir que el catálogo parece el baúl de los recuerdos: ahí encontraremos el Crucero Mississipi de los Pin y Pon (¿pero desde cuando los pinipones se iban de crucero?), un bebé de Smoby que tuvo mi hija mayor y que llevaba tiempo buscando, un juego de mesa del Señor de los Anillos (de rabiosa actualidad, jejeje) y el Robosapiens de amargo recuerdo, porque no lo quiso nadie el año que salió a la venta. Si nos va la moda retro y nuestros hijos no están muy influidos por la publicidad, ésta es nuestra tienda.
A DiverDrak hay que darle de comer aparte. Anuncia “descuentazos” con un morro descomunal y tamaño de letra de 50 puntos, pero es un timo. ¿A que un descuento del 24 % en el Muñeco Caillou -de 27,95 a 21,95 euros- suena bien? Pues sonaría como un ganga si no fuera porque tengo a mano el catálogo del Carrefour, en donde el mismo juguete, sin oferta y sin letras grandotas me lo dan por 21,24 euros. Y la desfachatez más absoluta viene con el súper micro con pedestal y guitarra eléctrica de Pocoyo, que “rebajan” de 27,95 a 22,95 (¡nada más y nada menos que un fantástico 18 % de descuento!) cuando en el King Jouet cuesta, sin tanto bombo y platillo, 20,95, dos euros más barato.
pocoyo1
Tres conclusiones (muy) personales de este (muy) informal estudio:
1) Si nuestro hijo quiere el juguete de moda, va a dar más o menos lo mismo dónde lo compremos, porque no hay grandes descuentos (alguno hay, pero luego de rascar mucho: el SuperSimon vale 34,99 en el Toys’r y 31,96 en Carrefour, por ejemplo).
2) Aún así, no está de más mirar los catálogos disponibles, por si algún listillo (como el DiverDrak) nos quiere colar un gol.
3) El factor diferenciador se reduce a los productos de venta exclusiva o a los beneficios por compras superiores a una cantidad determinada. Así veremos si nos conviene más una mochila de la Barbie o unos cuantos euros para el año que viene en una tarjeta para clientes.
¿Qué hacemos, entonces? ¿Compramos o no compramos? Pues todo depende de si tenemos ya bastante claro lo que nuestros hijos pedirán, y si nos hemos dado cuenta de que no son cosas sustituibles por otras de menor precio (esto es muy difícil con toda la parafernalia Disney, pero en el caso de cocinitas, bebés, ordenadores de juguete e instrumentos musicales alguna tienda local puede sorprendernos con ofertas interesantes).
Si no hay sustitución posible, supongo que lo mejor es comprar ya y olvidarse de los atascos y aglomeraciones navideñas, porque si algo está claro es que los precios a partir del 15 de diciembre no harán más que subir (las jugueterías saben que con prisas compramos lo que nos echen).
Una advertencia final. A mí me gustan las buenas ofertas como a la que más, pero hay que evitar convertirnos en víctimas del maldito efecto Moussambani: como aquel inexperto nadador que llegó último a la meta -y que eclipsó al verdadero campeón, cuyo nombre nadie recuerda- , tenemos la ilusión de dejar pasar el tiempo para encontrar la oferta de último minuto y cubrirnos de gloria…
ericeel65
No, señores, eso podría ser cierto -y lo es, hasta cierto punto- para las rebajas, pero para las compras navideñas no hay escapatoria. O te adelantas o te expones a que te suban los precios en artículos insustituibles.
Y si no es así, y hay unas super ofertas navideñas increíbles, me tragaré mis palabras con patatas -y aliolli- y me tocará hacerme unos largos en la piscina al mejor estilo Moussambani… |