Iniciado por
Loco_Ivan
Siempre lo he pensado. Se supone que estos son de los mejores de Europa. Sin embargo para acertar a meter una pelota entre tres palos con una superfície 2.44x7.32=17.86 m2 (la mitad de un piso de los de 30m2) tienen que tirar una cantidad enorme de veces, y no hablo ya de meterla dentro.
Esto es el equivalente de que los de la NBA metieran 7 u 8 canastas en un partido, o que en ciclismo se tiraran dos días para terminar una etapa.
Es el deporte menos profesional que existe. Entrenan 4 o 5 horas al día, cuando cualquier deporte de verdad se tiran unas 12 horas.
Tampoco conozco ningún deporte que te puedas ir de farra el día antes y luego jugar a alto nivel si que se note.
Todo para que llegue un aficionado y te meta tres goles en casa. Impresionante.
Coño, y el que juega en serio a los dardos tiene que acertar en una casillita dos centímetros cuadrados, y no fallan una, no te jode. Ponle a Nadal tres tíos a molestarle cada vez que le tiene que dar a la raqueta... Valiente soplapollez de dato, con perdón. Los deportes no son comparables.
Estoy de acuerdo en que los futbolistas entrenan poco. Sobre todo, es un escándalo el poco tiempo que dedican a aspectos tácticos y mentales, que no tienen exigencia física. Eso sí, si conocieras el mundillo sabrías que el día anterior al partido no sale nadie. Como poco, lo hacen 72 horas antes. Excepciones aparte, claro, de jugadores con vicios varios. Y los clubes, incluso los más pequeños, son cada vez más estrictos con eso. Antes se veían jugadores con barrigas de escándalo, y la mitad fumaban. Hoy en día se cuidan infinitamente más, y tienen prohibido el alcohol en la mayoría de casos. Otra cosa, insisto, son los viciosos. Entérate de la dieta que impone Juande Ramos a sus jugadores. Increíblemente espartana. Un montón de cosas prohibidas, incluso los jugadores comen papillas especiales en los descansos. Todo ese tema ha avanzado un montonazo.
Y repito, los jugadores del Real Unión no son aficionados. En segunda b hay muchos jugadores que han jugado en primera a gran nivel. Siguiendo con el ejemplo del tenis, hay un güebo de jugadores que juegan torneos satélite de la ATP y no los conoce nadie. Pero son profesionales, y se ganan bien la vida con ello aunque sean el número 1.000 del ránking.