
21-oct-2008, 15:24
|
 | **** ***** ***** | | | |
Otro Guru con mas recetas l plan de rescate de Roubini
El «profeta de la crisis» amplía su recetario para salir del bache
El «gurú» económico Nouriel Roubini aboga por más obra pública, incentivos fiscales e inyecciones masivas a la banca
Nouriel Roubini.
Diez pasos para que los mercados financieros recuperen la estabilidad. Economía
Oviedo,
Francisco L. JIMÉNEZ
El «profeta de la crisis», apelativo con que es conocido el economista estadounidense Nouriel Roubini (profesor de la Stern School of Business Universidad de Nueva York), ha ampliado en siete puntos más el decálogo de «acciones radicales» -así las llama- que, a su juicio, deben tomarse para evitar la debacle financiera y corregir el rumbo de la economía. Aún así, advierte, con el mismo pesimismo compulsivo que le ha hecho ganar fama de apocalíptico, de que no hay garantías plenas de que se logre evitar el desastre. Sus opiniones, por más que algunos expertos le tilden de catastrofista, están avaladas por el hecho de que Roubini fue el primero que alertó hace ya ocho meses de la peligrosa espiral en que estaba entrando la economía mundial y por el acierto de las predicciones a corto plazo que, cual Nostradamus de la crisis, ha venido haciendo.
El segundo plato del menú «anticrisis» de Nouriel Roubini pone el acento en la necesidad de inyectar más dinero en la economía -a través del todavía titubeante sistema bancario- y aconseja a las administraciones públicas que se empleen con el mayor esfuerzo posible en la generación de obra pública y que procuren estimular la actividad económica mediante incentivos fiscales. Las siete medidas de segunda ronda que propone Roubini llegan cuando apenas la mitad de las diez primeras han sido ejecutadas, unas por falta de tiempo para ser concretadas y otras por inoperancia de las administraciones.
«Son necesarios grandes cambios en política económica y acciones muy radicales y coordinadas en todas las economías avanzadas y emergentes para evitar la debacle», asegura el experto estadounidense. En concreto propone siete medidas; las siguientes.
1. Bajada de los tipos de interés (medida encaminada a favorecer el consumo y desahogar la presión sobre quienes están endeudados).
2. Fijación de una garantía general para todos los depósitos bancarios, al tiempo que se distinguen las entidades insolventes que deben ser cerradas, las que deben ser nacionalizadas y las que requieren de inyecciones de capital público para sobrevivir. Esta acción aumentaría, presuntamente, la confianza de los ahorradores.
3. Fomento de medidas para reducir la carga de deuda insolvente de los hogares y congelación temporal de todas las ejecuciones hipotecarias (otro claro guiño dirigido a tranquilizar a las familias endeudadas).
4. Entrega masiva e ilimitada de liquidez a las instituciones financieras solventes (ya se sabe que el dinero es el aceite que engrasa la maquinaria de la economía).
5. Facilidades para la refinanciación de la deuda a corto plazo de las corporaciones y pequeñas empresas (para evitar la asfixia financiera del tejido productivo).
6. Estímulo fiscal masivo y directo de los gobiernos que incluya obras públicas, gasto en infraestructura, beneficios al desempleo y devoluciones de impuestos a los hogares con menores ingresos.
7. Acuerdos internacionales entre países con superávits de cuenta corriente y países deudores (caso de España) para ordenar los procesos de financiación de los déficits.
Epílogo: «Si se hace menos de lo que sugieren estas medidas, se corre el riesgo de un desplome del mercado, una debacle financiera global y una depresión mundial. Las medidas adoptadas hasta el momento por Estados Unidos y Europa son un comienzo. Ahora, deben terminar el trabajo», concluye Nouriel Roubini.
Entre otras controvertidas opiniones, Nouriel Roubini ha manifestado que lo peor de la crisis aún no ha llegado a Europa, continente para el que presagia una «notable desaceleración». En este sentido, la relación cambiaría euro-dólar es perjudicial para los intereses de los países de la UE. «El euro sube y sube, lo que daña la competitividad de las exportaciones europeas», indica el economista. Asimismo, recalca que el estallido de las «burbujas inmobiliarias» de Reino Unido, Portugal, Grecia y España, entre otras, «sitúa a esos países en el principio de la espiral de una crisis de consecuencias imprevisibles».
1. Bajada de los tipos de interés
Una medida de ese tipo va encaminada a estimular el consumo y dar una tregua a los endeudados.
2. Fijar garantías generales para los depósitos bancarios.
Una acción enfocada a la restitución de la confianza en los bancos.
3. Facilidades para la refinanciación de la deuda a corto plazo de las pequeñas empresas.
Con este medida se pretende evitar la asfixia financiera de los agentes productivos.
4. Iniciativas públicas diversas.
Entre otras, aumento de la inversión en obra pública e infraestructuras, ofrecimiento de garantías a los desempleados y devolución de impuestos a los hogares con menos ingresos.
5. Entrega ilimitada de liquidez a las instituciones financieras solventes.
Una manera de evitar que la economía se «pare».
6. Clasificar las entidades financieras en tres grupos: insolventes a cerrar, las que deben ser nacionalizadas y las salvables con inyecciones de dinero
Como la anterior, esta acción persigue generar confianza en los bancos.
7. Acuerdos internacionales entre países deudores y acreedores
Esta medida macroeconómica está orientada a ordenar los procesos de financiación de los déficits. |