
30-sep-2008, 01:10
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 | Secretario/a adjunto/a al viceministro/a tercero/a de vivienda/o | | | |
Iniciado por Nathalia Con un título así empecé mi andadura por el foro y así he querido empezar también como neófita en todo este jaleo, ahora que, irremediablemente y con argumentos, me habéis convertido totalmente a vuestra causa.
No hago más que ver bajadas de las bolsas, de las viviendas, paro, crisis, euribor, hipotecas suicidas, tipos, etc...
Yo, que soy soldado de profesión con estudios de enfermería y cursos de contraincendios y equipo de rescate, realmente no entiendo nada.
No sé el alcance que pueden tener, a corto y largo plazo, todas estas noticias malas con las que nos levantamos cada mañana con el Ibex y con que nos sorprenden después de la siesta con la apertura de Wall Street.
Alguien podría explicarme todo este lío de manera que pueda entenderlo bien?
Seguro que como yo, hay más personas en el foro...
Gracias y un saludo.
Admiro a muchos de vosotros y me quedo boquiabierta con la inteligencia que se respira en el foro. Asistimos a unos tiempos maravillosos. Pocas generaciones han visto lo que nosotros viviremos. Consideraté afortunada. La historia, aunque relatada como una leyenda, se refiere, en realidad, a una desviación de los cuerpos que en el cielo giran alrededor de la tierra y a la destrucción, a grandes intervalos, de lo que cubre la superficie terrestre por un gran fuego. Entonces, el número de habitantes de las montañas y de lugares altos y secos que muere es mayor que el de los que viven cerca de los ríos y el mar. El Nilo, salvador nuestro en otras ocasiones, también nos salva entonces de esa desgracia. Pero cuando los dioses purifican la tierra con aguas y la inundan, se salvan los habitantes de las montañas, pastores de bueyes y cabras, y los que viven en vuestras ciudades son arrastrados al mar por los ríos. En esta región, ni entonces ni nunca fluye el agua de arriba sobre los campos, sino que, por el contrario, es natural que suba, en su totalidad, desde el interior de la tierra.
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Posteriormente, tras un violento terremoto y un diluvio extraordinario, en un día y una noche terribles, la clase guerrera vuestra se hundió toda a la vez bajo la tierra y la isla de Atlántida desapareció de la misma manera, hundiéndose en el mar. Por ello, aún ahora el océano es allí intransitable e inescrutable, porque lo impide la arcilla que produjo la isla asentada en ese lugar y que se encuentra a muy poca profundidad". 22/12/2012 |