Burbuja.info - Foro de economía > Foros > Burbuja Inmobiliaria > Perversión institucional
Respuesta
 
Herramientas Desplegado
  #1 (permalink)  
Antiguo 19-sep-2008, 05:28
Avatar de El_Presi
El Padrino II Revolution
 
Fecha de Ingreso: 30-junio-2006
Ubicación: Barcelona Revolution
Mensajes: 27.592
Gracias: 3.441
15.158 Agradecimientos de 5.089 mensajes
Ignorar usuario para siempre
Emilio J. González - Perversión institucional - Libertad Digital

Perversión institucional

Emilio J. González

Los contactos de Morgan Stanley para fusionarse con Wachovia, la compra de Merrill Lynch por parte de Bank of America, la adquisición del británico HBOS por parte del británico Lloyds o, incluso, la mismísima quiebra de Lehman Brothers, ponen de manifiesto que lo mejor para solventar la presente crisis financiera internacional es dejar que sea el propio mercado el que tome las riendas de la situación, en vez de proceder a intervenciones tan escandalosas como las que ha llevado a cabo la Administración Bush en las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac y en la aseguradora AIG. Porque lo que está ocurriendo en estos momentos en las finanzas internacionales no es más que la consecuencia de las situaciones de riesgo moral –inversiones muy arriesgadas que nunca se llevarían a cabo si no hubiera red de seguridad en caso de fracaso– a que da lugar, en última instancia, el intervencionismo del Gobierno como garante último ante el desastre.

Hay mucho de eso entre las razones de que hoy suceda lo que sucede en los mercados, con instituciones cuya función ha acabado pervertida. Ahora que Estados Unidos está en campaña para las elecciones presidenciales de noviembre, sus dirigentes deberían realizar un profundo ejercicio de reflexión sobre los cambios que tienen que realizar. Porque lo que subyace de fondo no es, ni más ni menos, que un problema de instituciones económicas.

En la década de los 10 del pasado siglo, decía el entonces presidente de EEUU Woodrow Wilson que el negocio de Estados Unidos es hacer negocio. Esta filosofía sin duda ha permitido que la norteamericana no solo sea la mayor economía del mundo, sino también la más avanzada e innovadora. Pero como el mundo no es perfecto, siempre hay quien comete desmanes, como muchos bancos norteamericanos han hecho en los últimos años, que requieren una respuesta institucional. Hay quien, en este sentido, aboga por reforzar el sistema de supervisión, siguiendo modelos europeos como, por ejemplo, el del Banco de España. Sin embargo, y aunque pudiera ser necesario dicho refuerzo, semejante visión no hace sino ocultar que, al final, aquí lo que ha fallado es el funcionamiento institucional, pero no por falta de supervisión, sino por las situaciones de riesgo moral a que ha dado lugar, sobre todo, dos de los grandes actores públicos de este drama: la Reserva Federal y Fannie Mae.

La Reserva Federal fue creada en 1913, con una finalidad que entonces se veía necesaria para el desarrollo de una economía moderna: la de proporcionar liquidez a los bancos en momentos de dificultades, pero bajo ciertas condiciones. Su instauración fue fruto de la petición de la propia banca de contar con un prestamista último en caso de falta de liquidez en los mercados, siguiendo el modelo del Banco de Inglaterra. El sector realizó la petición después de constatar que la crisis bancaria de 1907 estuvo a punto de hacer saltar por los aíres al sistema financiero estadounidense. Todo comenzó con una escasez de liquidez derivada del patrón oro, ya que la economía mundial crecía a mayor ritmo que el abastecimiento del preciado metal, provocando una grave escasez de dinero. En ese contexto, sólo hacía falta que saltara una chispa para que ardiera todo y así sucedió en Nueva York, con un banco, el Merchantile Bank, cuyas prácticas fraudulentas y sus conexiones con otras entidades crediticias hicieron que su crisis se extendiera como un reguero de pólvora por todo el sistema. La crisis se superó gracias al liderazgo que ejerció John Pierpont Morgan, convocando a un grupo de banqueros y al secretario del Tesoro para que, entre todos, crearan un fondo con el que dotar de liquidez a aquellas entidades que pudieran tener salvación y dejar caer a las demás. Así se hizo y la crisis, al final, se solventó.

De esta experiencia, tanto la banca norteamericana como la Administración sacaron la conclusión de que era necesario contar con un prestamista último para afrontar crisis de liquidez con dinero, por cierto, aportado por los propios bancos. Así se creó la Reserva Federal, 127 años después de que naciera Estados Unidos y de los intentos de su primer secretario del Tesoro, Alexander Hamilton por dotar al país, en 1791, de un banco central, el Banco de los Estados Unidos, cuyo proyecto se había inspirado en el Banco de San Carlos –luego transformado en el Banco de San Fernando y, después, en el actual Banco de España–. Sin embargo, la presión de los estados ante el temor de que el banco central les arrebatara el monopolio de emisión de dinero acabó en pocos años con su existencia y con la idea de contar en el país con una institución semejante. Con la Reserva Federal, al final, Estados Unidos se dotó de una entidad necesaria para una economía que se industrializaba y modernizaba a marchas forzadas.

Su misión inicial era proporcionar liquidez en casos de escasez de dinero, pero fue pervertida poco después, durante el New Deal, cuando Franklin D. Roosevelt impuso a la FED la obligación de intervenir para solventar las dificultades de los bancos. De esa obligación surgieron las intervenciones como consecuencia de la crisis del peso (1995), de la crisis asiática (1997), de la crisis rusa (1998), del efecto 2000, del estallido de la burbuja de las puntocom, de los atentados del 11-S y de las guerras de Afganistán e Irak. Intervenciones que iban más allá de proporcionar liquidez en tiempos de escasez para convertirse en verdaderos salvavidas –no sólo mediante préstamos, sino también con innecesarias bajadas de tipos de interés– de entidades que lo habían arriesgado todo pero no querían perderlo. Al actuar de esa forma, la Reserva Federal ha dado lugar a la presente situación de riesgo moral, que ha degenerado en lo que puede llegar a ser una de las crisis financieras internacionales más graves de la historia. Si la FED se hubiera limitado a ejercer su función original, probablemente esto no hubiera ocurrido.

La otra institución a analizar es Fannie Mae, otro hijo putativo del New Deal de Roosevelt. Fundada en 1938 para proveer de liquidez al mercado hipotecario, en lugar de hacerla desaparecer cuando se superó la Gran Depresión, continuó con su existencia hasta convertirse en un factor de generación autónoma de liquidez. Con los bajos tipos de interés estadounidenses de los últimos años, los bancos se lanzaron a conceder créditos en masa. Esos préstamos se llevaban después a Fannie Mae, que los absorbía y proporcionaba a los bancos más dinero, así una y otra vez, hasta dar lugar tanto a la burbuja inmobiliaria allí –¡qué gran paralelismo con lo ocurrido en España con nuestras instituciones crediticias y el Banco Central Europeo!– como a conceder créditos con tal de darlos sin comprobar la solvencia de aquellos a quienes se les concedían. Eso son, en definitiva, las hipotecas subprime o de alto riesgo, las desencadenantes de la actual crisis, que no se hubiera producido de no haber existido semejante perversión institucional.

Los bancos, por supuesto, también tienen su ración. En su afán por hacer negocios, muchas entidades han superado los límites de lo tolerable, entre otras razones alentadas por el hecho de que, en caso de problemas, pensaban que la FED y la Administración les ayudarían a salir de ellos, como han hecho en tantas ocasiones a lo largo de los últimos quince años. Además de las subprime, se embarcaron en el juego más peligroso de todos, el de los derivados, que es una suerte de ruleta rusa pero con dinero. Warren Buffett viene advirtiendo desde hace años que los derivados son una bomba de relojería sobre el sistema financiero. La experiencia del Barings Bank, la entidad británica que saltó por los aires en 1995 debido a las inversiones arriesgadas en derivados de uno de sus brokers, Nick Leeson; o la del Long Term Credit Management, el fondo de inversión de alto riesgo gestionado, entre otros, por los Nobel de Economía Rober Miller y Myron Scholes, cuya crisis en 1998 estuvo a punto de hacer estallar a todo el sistema financiero estadounidense, deberían haber servido de lección a todos.

Sin embargo, como al final la FED y el Tesoro están ahí para acudir al rescate, como hicieron en 1998 con el LTCM, la banca norteamericana no ha tenido en cuenta esos riesgos y se ha dedicado a usar y abusar de la ingeniería financiera para construir verdaderos castillos de naipes detrás de los cuales no había nada que los respaldara, ni activos ni provisiones. Ahora que se ha producido la deflagración que vaticinaba Buffett, estamos con la que estamos con los bancos sin que nadie hubiera advertido de los peligros que se corrían, ni siquiera las agencias de rating quienes, una vez más –¿cuántas van ya?–, no han vuelto a enterarse de nada. Y todo por un deficiente funcionamiento institucional, que ha transformado el legítimo deseo de ganar dinero en una malsana ambición que ha traspasado todos los límites.

Como es lógico, a raíz de toda esta situación, las críticas sobre el capitalismo, la economía de mercado y el liberalismo no se han hecho esperar. Sin embargo, como vemos estos días, cuando se deja funcionar al mercado, sin perversiones institucionales, las cosas se resuelven. Las negociaciones entre Morgan Stanley y Wachovia, la compra de Merrill Lynch por Bank of America o la de HBOS por Lloyds así lo demuestran. El problema, por tanto, no es de mercado, sino de instituciones. Eso es lo que hay que empezar por arreglar. Luego ya se verá si realmente hay que reforzar o no la supervisión.
__________________

HIPOTECAS BARATAS - OCASO INMOBILIARIO 2008 - EXPLOSIÓN DE LA MOROSIDAD 2009
Responder Citando
Estos usuarios dan las gracias a El_Presi por su mensaje:
  #2 (permalink)  
Antiguo 19-sep-2008, 07:20
Avatar de AnotherBrickInTheWall
Burbujista obsesivo
 
Fecha de Ingreso: 21-septiembre-2007
Ubicación: Ladrillos norteños
Mensajes: 2.001
Gracias: 676
1.016 Agradecimientos de 419 mensajes
Ignorar usuario para siempre
Tiene su razón el artículo. Pero los liberales hablan siempre del mercado como un ente viviente. Sí, las instituciones han ayudado a inflar la burbuja, pero coaccionados por aquellos valedores de la economía de libre mercado (empreSaurios, banca etc.). La teoría está muy bien. Que sí, que sin contaminación estatista todo iría sobre ruedas, pero la realidad es la imperante. Se parecen cada vez más a los comunistas que tanto critican, lo digo por lo de tratar de salvar la teoría intentando identificar sendos males por los cuales la teoría no llegó a obtener resultados óptimos en la práctica. Las conspiraciones antirrevolucionarias de unos equivalen a las conspiraciones estatistas de los otros. La realidad es la que es, y por ello el cabreo popular, si vamos a tener intervención que sea para todos. El Mercado ideal sólo existiría en un mundo donde las flatulencias huelan a exóticas flores de nombres y fragancias jamás soñados, donde el lobo cuida del rebaño de ovejas, y donde todo el mundo respeta la ley. Creo que es el país Mágico de los hombres felices que viven en calles de piruletas, aquel país del que habló Homer J. Simpson.
__________________

Responder Citando
  #3 (permalink)  
Antiguo 20-sep-2008, 11:26
Avatar de Fraga II
Grandísimo miembro de la élite burbujista
 
Fecha de Ingreso: 09-agosto-2008
Ubicación: Spanish Great Depression
Mensajes: 4.510
Gracias: 7.217
4.153 Agradecimientos de 1.477 mensajes
Ignorar usuario para siempre
Anexo un artículo de dos que postee ayer en un hilo, pero que se hundió al publicar otro usuario un hilo con uno de los artículos que cité:





Iniciado por Fraga II Ver Mensaje

El siguiente artículo es de Jorge Valín, para quien no conozca a este capullo, decir que es partidario de tolerar la prostitución infantil, los "matones" o a los traficantes de droga. Vamos, es todo un ejemplar de Liberalismo Somalí.











Jorge Valín - ¿Por qué llaman liberalismo al "capitalismo de Estado"? - Libertad Digital



Crisis financiera
¿Por qué llaman liberalismo al "capitalismo de Estado"?

La mediocridad intelectual de muchos periodistas está confundiendo los términos, llamando liberalismo a un sistema que es en realidad su opuesto. Comprueben si no la ignorancia patente de Alfredo Abián e Iñaki Gabilondo.


Jorge Valín





En 1907 Theodore Newton Vail –presidente de la compañía telefónica AT&T– escribió que el servicio de telefonía no podía ser eficiente en un sistema de libre mercado y tenía que convertirse en un monopolio. El Gobierno americano escuchó a Vail y acabó reduciendo la competencia drásticamente para transferir los clientes a AT&T. ¿Cree que Vail era un liberal por ser un gran empresario? Más bien fue un precursor del capitalismo de Estado, economía del fascismo o socialismo para ricos; una ideología que años después triunfaría en la Italia de Mussolini y en los Estados Unidos de Roosevelt. Como estamos viendo estos días, los gobiernos, desde Bush hasta Zapatero, están reforzando otra vez esta unión entre el Estado y las grandes empresas con sus rescates y ayudas.


La mediocridad intelectual de muchos periodistas está confundiendo los términos, llamando liberalismo a un sistema que es en realidad su opuesto. Comprueben si no la ignorancia patente de Alfredo Abián e Iñaki Gabilondo. Estas voces, de forma populista, asocian empresarios con liberales y economía norteamericana con liberalismo. La verdad es que es difícil encontrar un empresario liberal, y más si pertenece a una gran compañía o las representa.


Por ejemplo, fíjense en Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). El empresario se quedó a gusto diciendo que "se puede poner un paréntesis a la economía libre de mercado" para que el Estado le salve el cuello. ¿Cree que un liberal diría una salvajada así? Díaz Ferrán es una persona que ha forjado su fortuna a través del amiguismo con los políticos. En su línea, ahora busca establecer relaciones con el Gobierno actual, algo que también hizo con el Gobierno Aznar. Al igual que hiciera Vail, su interés no es que ni el mercado ni la sociedad sean libres de la coacción del Gobierno, sino forrarse a costa del pagador de impuestos.

También oímos que el cierre de algunas empresas norteamericanas y los rescates de otras son un símbolo del fracaso del liberalismo. ¿De qué liberalismo hablan? La realidad es que pocos países son tan intervencionistas como Estados Unidos en el mercado financiero. Tienen un órgano regulador por cada mercado y, a diferencia de los españoles (afortunadamente para nosotros), tienen un nivel de hiperactividad casi enfermizo.

De hecho, las operaciones financieras de los bancos quebrados fueron autorizadas por el Gobierno o incluso creadas e impulsadas por este. Fannie Mae, por ejemplo, nació por iniciativa de Franklin Delano Roosevelt durante la Gran Depresión para que no se hundiera el sector de la vivienda. Es la misma excusa que emplea ahora Zapatero para su plan de rescates y ayudas (como todos ya sabíamos, su mentalidad va 80 años atrasada). El Gobierno americano creó empresas de este tipo a través de la Government Sponsored Enterprise (GSE) cuya función es expandir el crédito hacia sectores estratégicos con precios por debajo al valor de mercado. A poco que se piense, la medida parece bastante más socialista que liberal.

Fue el GSE quien creó en Estados Unidos el mercado secundario de hipotecas, ese que ahora parece ser la raíz de todo mal. En 2001 el entonces presidente de la Congressional Budget Office, Dan L. Crippen, dijo que "la deuda y titulación de hipotecas del GSE es más valorada por los inversores que los activos similares del sector privado por la garantía que ofrece el Gobierno". La clavó. El Gobierno creó esos activos basura y gracias a esa confianza expandió este tipo de negocio a la economía mundial, que ha explotado varios años después como bombas de relojería. Sus empresas han sido las primeras en hundirse, arrastrando al resto.

Fannie y Freddie, además, tenían un trato especial: recibían líneas de financiación del Tesoro americano. ¡Fíjense qué casualidad: es lo que pide el lobby de la CEOE y Zapatero está haciendo con los créditos del ICO a los constructores! Por si aún le queda alguna duda que el sistema norteamericano no tiene nada que ver con el liberalismo, Fannie y Freddie tenían todo su negocio totalmente supervisado y regulado: volumen de préstamos, cantidades mínimas de capital, activos totales que podían adquirir, etc. ¿Un sector dominado por el Estado de esta forma se le puede llamar liberal? No es un fallo de mercado, sino de Estado y de una forma más amplia del sistema establecido: el capitalismo de Estado.

Todo este lío ideológico se debe a que mucha gente considera liberales a escuelas que realmente no lo son o fundamentan la economía en errores intelectuales básicos. De hecho, la única escuela económica que realmente ha luchado activamente contra el capitalismo de Estado es la Escuela Austriaca. Ésta considera que un sistema no se puede considerar capitalista en el momento que el Gobierno interviene en los factores productivos. Todo sistema donde el Gobierno aplica su extorsión a la economía privada es socialista en un grado u otro.

Esto no significa necesariamente que la Escuela Austriaca tenga una línea de pensamiento anarquista. Ludwing von Mises, por ejemplo, en su libro Burocracia consideraba la justicia, la seguridad nacional y ciudadana factores que estaban fuera de la capacidad de los medios de producción privados.

La solución no es que el Estado tome más fuerza de la que ya tiene, tal y como pretende el establishment empresarial y mediático. A ellos les iría bien, ya que sacarían más dinero a nuestra costa. Como hemos visto, esto es curar al borracho dándole más alcohol. La única solución es abolir el capitalismo de Estado y este socialismo para ricos. Si no hay ningún mal en que cierre la charcutería de la esquina por sus desorbitados precios, o que las tiendas de ropa realicen descuentos de hasta el 70% en sus productos, ¿por qué ha de serlo que las grandes empresas financieras e inmobiliarias lo hagan también? Evitar mediante la intervención estatal este proceso de liquidación y abaratamiento de precios nos obliga a pagar las pérdidas de las empresas "salvadas" para que sobrevivan o puedan vender sus productos y servicios más caros. Y encima es la manera perfecta de incrementar las probabilidades que en el futuro nos estalle otra crisis.








Jorge Valín es miembro del Instituto Juan de Mariana


__________________

Responder Citando
  #4 (permalink)  
Antiguo 20-sep-2008, 11:37
Avatar de azkunaveteya
PPSOE la misma mierda es
 
Fecha de Ingreso: 16-diciembre-2007
Mensajes: 33.548
Gracias: 4.809
22.794 Agradecimientos de 7.398 mensajes
Ignorar usuario para siempre
llegará la FED a su 100 aniversario?
__________________



ojito con las inmobiliarios

ultimas tablas de cajas actualizadas

2006: First, they ignore you (phase 1)
2007: Then, they laugh at you (phase 2)
200 Then, they fight you (phase 3)
2009: Then, you win (phase 4)
2010: Now, capitulación
Responder Citando
Respuesta

Herramientas
Desplegado

  Normas de Publicación
No puedes crear nuevos temas
No puedes responder mensajes
No puedes subir archivos adjuntos
No puedes editar tus mensajes

Los Códigos BB están Activado
Las Caritas están Activado
[IMG] está Activado
El Código HTML está Activado
Trackbacks are Activado
Pingbacks are Activado
Refbacks are Desactivado



La franja horaria es GMT +1. Ahora son las 06:06.

Gravatar as Default Avatar by 1e2.it

Content Relevant URLs by vBSEO 3.6.0