Iniciado por
Macabrón
- Pasaporte en vigor
- Certificado Medico donde se establezca su condicion psicofisica expedida por autoridad sanitaria o facultativo reconocido por el Cosnuldao (hacerse el test ELISA ese del SIDA, en un país donde hay una cantidad de putas baratas que te caes de espaldas)
- Certif buena conducta pais oridgen, solic en embajada
-2 fotos tipo carnet
- Certificado de estudios original visado por el Ministerio Educacion y Cultura en Asuncion,
- acreditacion d epagos de aranceles
- certif de los ultimos 5 años del pais de origen o residencia de penales
- la puta partida de nacimiento
- declaracion jurada aceptar leyes paraguayas por escribano publico
-Titulo universitario o, Profesional
certificado solvencia economica -5000 dolares USA-
Todos con fotocopia autenticada por escribano público y los documentos extranjeros legalizados por ministerio español del que proviene, MAEC, Embajada Py en España, ministerio exts Py, ministerio equivalente de Py.
Todo esto para una mierda de contrato de profesor en una universidad privada asuncena.
Mientras en Ex-paña entraba todo quisque y se les regularizaba a mansalva a unque no supieran hacer la o con un canuto.
De momento en lo que tarda la burocracia -y lo que cuesta- ya he perdido la posibilidad del contrato.
Bien se pueden reir de nosotros los espanolis en medio mundo.
Es que es de sentido común, que cuando invitas a alguien "a casa", si no lo conoces dudes o desconfíes, siempre exiges que demuestre que puedes confiar y que te de unas garantías, y por supuesto ha de merecerlo y ganárselo.
Pero no, resulta que aquí en España tenemos a una multitud de mamarrachos con sus barrigas, su depósito del coche y su saldo de móvil llenos, que van de revolucionarios libertadores de la humanidad y que se dedican a insultar y llamar fascista, racista, y xenófobo a todo el que siquiera insinúa que se debe actuar con sentido común y ser estricto como en cualquier lugar del mundo o cualquier ámbito de la vida.
Pues nada, esto es lo que hay. Ahora habrá que dedicarse a restregarles la que han liado y lo que nos queda por ver (que lo veremos), para al menos compensar lo que hemos tenido que aguantar los que no estábamos de acuerdo con lo que se estaba haciendo.