| Noche vieja, plaza mayor, unos chavales marroquíes se fijan en mi bolsillo trasero y proceden situarse estrategicamente mientras siguen a mi grupo a corta distancia. Una de mis acompañantes se da la vuelta y les reprende en un correcto árabe que se vayan a tomar por culo de allí. Los chavales con el rabo entre la piernas y bastante acojonados, deciden que no es buena idea hablar de robos y de pasarse la cartera corriendo en un grupo con varios magrebíes.
Segundo caso, un obrero de la construcción marroquí decide sacudir un saco de polvo cuando paso delante del contenedor, y suelta un taco cuando le miro mal. Le obsequio con uno de los calificativos más despectivos que existen en árabe (es útil conocer estas cosas). El pobre se disculpa con un apenadísimo "En español, por favor señor" (sus compañeros marroquíes se descojonaban de él cuando todavía me alejaba. Creo que le quedo el mote para una temporada.) |