Publicado el 01/08/2008, por M. Anglés/ P. Riaño. Barcelona
Una encuesta realizada entre 2.500 inversores de todo el mundo señala a los complejos hoteleros de España como el destino menos seguro. La venta de establecimientos a escala internacional ha caído un 76% en el primer semestre.
Comprar en Roma, construir en Bagalore, alquilar en Montreal y vender en la costa de España. Éstas son las opciones preferidas por los 2.500 inversores de todo el mundo consultados por Jones Lang Lasalle para realizar su informe semestral sobre las percepciones en el sector hotelero. El estudio concluye que “las transacciones en el sector hotelero se han frenado, especialmente en EEUU”, y pronostica la misma tendencia para el resto de 2008 y 2009.
“Los inversores tienen en cuenta la crisis inmobiliaria y la situación económica en riesgo de recesión, por lo que descartan España”, explica Jordi Frigola, vicepresidente ejecutivo de Jones Lang LaSalle Hotels. De este escenario, sólo escapan, a juicio de Frigola, Barcelona y Madrid, cuya demanda es de carácter internacional y, de momento, no se ha visto afectada por la caída del consumo.
Primer semestre
Según datos de la misma consultora, durante el primer semestre del año se han vendido hoteles por un valor total de 13.900 millones de dólares –8.920 millones de euros–, lo que representa un retroceso del 76 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. A pesar de que América continúa siendo el área del mundo que copa un mayor número de transacciones, es también la que ha registrado una caída mayor.
A juicio de Aurora Prat, vicepresidente senior de Jones Lang LaSalle Hotels, “en España, hoy por hoy, la inversión está frenada y, en Europa, ha descendido al nivel que se registró en 2003”. A pesar de que en el mercado existe producto disponible, los posibles compradores prefieren esperar a que los precios caigan aún más. Desde el pasado enero, los precios de los hoteles españoles en venta han caído un 20%, según la consultora.
El presidente de la cadena catalana Derby Hotels, Jordi Clos lo confirma: “Las ofertas que nos llegan para comprar en España han descendido un 20% y todavía bajarán más”. En su opinión, no es lógico que los establecimientos del Paseo de Gracia de Barcelona se vendan al mismo precio que los de París, cuando sus habitaciones se comercializan por la mitad.
Dónde invierten los españoles
A la espera de que la burbuja inmobiliaria termine de deshincharse, los inversores hoteleros españoles están invirtiendo en otras zonas del globo. Según el socio director de la consultora catalana Magma Turismo, Bruno Hallé, muchos de ellos invierten en capitales de Europa del Este, como Varsovia, Budapest, Praga o Bucarest.
También se está invirtiendo en hoteles urbanos de América Latina, en ciudades como Chile, Salvador de Bahía o México DF, donde se buscan edificios emblemáticos, que revalorizarán su valor inmobiliario.
Grandes cadenas españolas siguen invirtiendo en resorts vacacionales en Los Cabos y Riviera Maya (México) y en Natal y Fortaleza (al nordeste de Brasil), pensando ya en la doble rentabilidad –hotelera e inmobiliaria– de sus inversiones. El desembarco en capitales europeas se realiza con más cautela y únicamente si se encuentran edificios muy emblemáticos.
__________________
Feliz tu que cultivas paternas tierras y no rindes a la usura vasallaje. -- Anonimo
Words are, of course, the most powerful drug used by mankind. -- Rudyard Kipling