"Con o sin rescate, la economía española no tiene salvación debido a su artificial carácter especulativo. La bolsa madrileña fue presa de un terremoto bursátil con un desplome de 27 por ciento a partir de junio y eso que apenas comienza el aquelarre.
Entre las hazañas de su especulativa banca, en la que descuellan Santander y BBV, se encuentra el deliberado crédito laxo al sector inmobiliario que constituyó el eje de su artificial empuje económico. Era más que sabido que la especulativa banca española, excrecencia de la anglosajona (v.gr. los íntimos vínculos de Royal Bank of Scotland con Santander y de éste con Repsol), había creado una burbuja inmobiliaria que ha estallado con estruendosa intensidad y que ha arrastrado a Martinsa-Fadesa a la mayor quiebra empresarial de España, lo que ha impactado a todo el sector de la construcción y los bienes raíces que se ha llevado entre las piernas al gigante inmobiliario Sacyr, cuyas acciones han perdido la mitad de su cotización en junio.
AEP diagnostica que el quebranto de Martinsa-Fadesa, en alrededor de 3 mil millones de pérdidas, constituye un “clásico caso de libro de texto debido a su agresiva expansión en el auge del ciclo económico empujado por la tracción de alta deuda”, e informa que Caja Madrid y Banco Popular (el tercero más importante detrás de Santander y BBV) son los dos bancos más expuestos.
La situación es dramática y Goldman Sachs (GS), el poderoso banco de inversiones de EU conectado al secretario bushiano del Tesoro, Henry Hank Paulson, recomienda “vender” las acciones de bancos españoles que incluyen Bankinter, Banco Popular y Banco Sabadell (el cuarto más importante). GS considera que la presente recesión será mucho peor que la del inicio de la década de los 90, ya que ahora el consumidor se encuentra más ahogado con deudas."
Bajo la Lupa - La Jornada