La crisis del ladrillo se ha cobrado una nueva víctima: Anna Birulés. La vicepresidenta de Renta Corporación deja su cargo de en la inmobiliaria después de que ésta haya comunicado que espera unas pérdidas que oscilarán entre los 25 y 27 millones. Estas cantidades distan del saldo positivo de 32,7 millones de euros registrado en el mismo periodo del año anterior.
Ademas, en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la inmobiliaria añade que el consejo ha aprobado también la salida de César Bardají Vivancos.
Renta indicó que el director general de operaciones, David Vila, y Juan Velayos, hasta la fecha secretario general, serán los nuevos vicepresidente y consejero delegado respectivamente.
Fuentes de la compañía indicaron a Reuters/EP que estos cambios venían motivados por una reestructuración en la sociedad necesaria para adaptarse al contexto actual del sector inmobiliario y a la crisis financiera internacional.
"Se busca una simplificación de la estructura directiva al contexto actual (el tamaño de la compañía no es el mismo de hace un año) que trae como consecuencia una reducción de los costes", señaló. La fuente explicó que la compañía hace un año estaba orientada al crecimiento corporativo y que debido a la situación de los mercados este objetivo ha quedado en segundo término.
"La compañía va a reducir su estructura directiva para que sea menos costosa. La situación actual ha provocado estas salidas en el consejo, aprobadas de común acuerdo, y una reorganización de la sociedad más enfocada al negocio", añadió.
Sin embargo, esta situación no es del todo sorprendente: el pasado mes de abril, la inmobiliaria confirmó que había entrado en pérdidas, con unos números rojos de 8,7 millones de euros en el primer trimestre. Por entonces, Luis Hernández de Cabanyes, no se mostraba preocupado: "Veo esta situación con optimismo e ilusión. De esta crisis vamos a salir fortalecidos", aseguraba el empresio. Por desgracias para él se ha equivocado.
Renta Corporación escribe su nombre en la lista negra de afectados por la crisis del ladrillo. Si hace uno días era Martinsa-Fadesa la que no soportaba más su situación y solicitaba el concurso voluntario de acreedores ahora la inmobiliaria catalana pone otra nota negativa más para el sector.
No hay que olvidar que las cinco mayores inmobiliarias que cotizan en el Ibex-35 se enfrentan a deudas combinadas de unos 30.000 millones de euros y con el anuncio del impago de Martinsa Fadesa, el mayor de la historia de España.