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  #1  
Antiguo 28-may-2005, 22:27
http://clix.to/mandefender
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S U M A R I O

1. SAHARA-TERRITORIOS OCUPADOS-REPRESIÓN-RESISTENCIA-INTIFADA
- SPS: Los sindicatos españoles condenan la "violenta intervención" de
las fuerzas marroquíes contra los manifestantes de El Aaiun
- SPS: Una parlamentaria australiana se indigna por la falta de
respuesta de la ONU ante la represión marroquí de la intifada de El
Aaiun
- SPS: Las autoridades marroquíes se reorganizan para una escalada en
la represión
- SPS: Fuerzas de ocupción marroquí reprimen una manifestación
saharaui en la ciudad de Dajla
- SPS: Andalucía pide al Gobierno Zapatero que intervenga para hacer
que se respeten los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental
-SPS: Cataluña se une al movimiento que denuncia la represión marroquí
contra los saharauis en las zonas ocupadas
- SPS: Las autoridades marroquíes de ocupación inducen al error a los
medios informativos
- SPS: Decenas de heridos y más de 15 desaparecidos en enfrentamientos
entre la policía marroquí y estudiantes saharauis en Rabat
- SPS: Un saharaui militante de los Derechos Humanos detenido y otro
amenazado
-EUROPA PRESS: Sáhara.- Las fuerzas marroquíes se reorganizan en El
Aaiún para una escalada "inminente" en la represión, según la SPS
- LIBERTAD DIGITAL: El Frente Polisario denuncia la "desaparición" de
40 personas en las protestas contra Marruecos
- EUROPA PRESS: Sáhara.- La ciudad marroquí de Asa se solidariza con
los manifestantes de El Aaiún
- EFE: Moratinos pide serenidad a Frente Polisario, Marruecos y Argelia
- ABC- EFE: EDICIÓN IMPRESA - Oriente Medio/ Decenas de heridos y
detenidos en manifestaciones saharauis en El Aaiún
- EUROPA PRESS: Sáhara.- Amigos del Pueblo Saharaui reprocha al
Gobierno español su "pasividad" ante la represión marroquí en el
Sáhara
- DIARIO DE MALLORCA: Una ´intifada´ en defensa de la independencia
- DIARIO DE MALLORCA: Critican la pasividad de España y de la misión
de la ONU ante la represión
- LA VOZ DE ASTURIAS: Violentos choques entre saharauis y la policía en
Rabat
- DIARIO DE CORDOBA: Disturbios entre la policía y estudiantes saharauis
- REBELION: Intifada popular en la ciudad ocupada de El Aaiun
- LA OPINION : La Policía marroquí repite en Rabat la represión a
estudiantes saharauis
- LEVANTE: La revuelta saharaui llega a Rabat y deja numerosos heridos
/ REBELIÓN. GRUPOS DE SAHARAHUIS PROTESTAN FRENTE A LA POLICÍA EN EL
AAIÚN.
- ULTIMA HORTA: Los enfrentamientos entre saharauis y policías de
Marruecos llegan a Rabat
- GLOCALIA : Represión en El Aauin contra levantamiento saharaui
- MADRID PRESS: 17 DETENIDOS Y 36 HERIDOS/ Violentos enfrentamientos
entre estudiantes saharauis y fuerzas marroquíes en Rabat
- EL PERIODICO DIGITAL: MARRUECOS / Choques entre estudiantes y
policías/ El Frente Polisario califica de intifada los enfrentamientos
que ya afectan a El Aaiún
- EL PERIODICO: Violentos choques entre estudiantes saharauis y la
policía en Rabat
- CANARIAS INDYMEDIA: MANIFIESTO REPRESIONES SAHARA OCCIDENTAL:LA
ASOCIACIÓN CANARIA DE AMISTAD CON EL PUEBLO SAHARAUI CONDENA los
graves acontecimientos que se están produciendo en las zonas ocupadas
del SAHARA
- JUVENTUD REBELDE: Estudiantes saharahuíes protestan contra Marruecos
- ANTENA 3: Enfrentamientos entre estudiantes saharauis y las fuerzas
del orden de Marruecos
- EL MUNDO: CRISIS EN LA ANTIGUA COLONIA ESPAÑOLA / España pide a
Marruecos y al Frente Polisario que acerquen posiciones y se ofrece
para mediar

2. SAHARA-TERRITORIOS OCUPADOS-REPRESIÓN-RESISTENCIA
- SPS: Ali Salem Tamek denuncia la represión marroquí ante la comisión
de Derechos Humanos del Senado italiano

3. SAHARA-TERRITORIOS OCUPADOS-INTIFADA-MANIPULACIONES DEL MAJZÉN
- MAP: Marruecos.- La MAP denuncia un "complot" contra Marruecos
orquestado por Madrid y Argel tras los sucesos en El Aaiún
-MAP: Primer ministro se reune con los "representantes" de los
habitantes de las "provincias del sur"
- MAP: Ni un pedazo del "Sahara marroqui" sera cedido algunos
"integristas" ni a sus "vasallosz (asociacion)

4. MARRUECOS-ESPANA-INMIGRACION
- MAP: Detencion en España de 59 marroquies a bordo de una embarcacion
de fortuna

5. MARRUECOS-ISLAMISMO
- EFE: MARRUECOS-INTEGRISTAS / Presos integristas deciden poner fin a
la huelga de hambre

6. MARRUECOS-PORTUGAL
- MAP: SM el Rey recibe al Primer ministro portugues

7. MARRUECOS-PALESTINA
- MAP: El presidente palestino Mahmoud abbas de visita a Marruecos ...NOTA
============================== ===========================
*******LA MAP SIGUE SIN RECTIFICAR LA CALUMNIA COMO EXIGIÓ EL ACNUR****
*******http://es.groups.yahoo.com/group/sah...ssage/3322****




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  #2  
Antiguo 29-may-2005, 10:48
noSign
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Visto para lo que sirve la ONU , resolución, tras resolución ignoradas por
todos los países...


"http://clix.to/mandefender" <[email protected]> escribió en el mensaje
news:[email protected] telenews.teleline.es...
> S U M A R I O
>
> 1. SAHARA-TERRITORIOS OCUPADOS-REPRESIÓN-RESISTENCIA-INTIFADA
> - SPS: Los sindicatos españoles condenan la "violenta intervención" de
> las fuerzas marroquíes contra los manifestantes de El Aaiun
> - SPS: Una parlamentaria australiana se indigna por la falta de
> respuesta de la ONU ante la represión marroquí de la intifada de El
> Aaiun
> - SPS: Las autoridades marroquíes se reorganizan para una escalada en
> la represión
> - SPS: Fuerzas de ocupción marroquí reprimen una manifestación
> saharaui en la ciudad de Dajla
> - SPS: Andalucía pide al Gobierno Zapatero que intervenga para hacer
> que se respeten los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental
> -SPS: Cataluña se une al movimiento que denuncia la represión marroquí
> contra los saharauis en las zonas ocupadas
> - SPS: Las autoridades marroquíes de ocupación inducen al error a los
> medios informativos
> - SPS: Decenas de heridos y más de 15 desaparecidos en enfrentamientos
> entre la policía marroquí y estudiantes saharauis en Rabat
> - SPS: Un saharaui militante de los Derechos Humanos detenido y otro
> amenazado
> -EUROPA PRESS: Sáhara.- Las fuerzas marroquíes se reorganizan en El
> Aaiún para una escalada "inminente" en la represión, según la SPS
> - LIBERTAD DIGITAL: El Frente Polisario denuncia la "desaparición" de
> 40 personas en las protestas contra Marruecos
> - EUROPA PRESS: Sáhara.- La ciudad marroquí de Asa se solidariza con
> los manifestantes de El Aaiún
> - EFE: Moratinos pide serenidad a Frente Polisario, Marruecos y Argelia
> - ABC- EFE: EDICIÓN IMPRESA - Oriente Medio/ Decenas de heridos y
> detenidos en manifestaciones saharauis en El Aaiún
> - EUROPA PRESS: Sáhara.- Amigos del Pueblo Saharaui reprocha al
> Gobierno español su "pasividad" ante la represión marroquí en el
> Sáhara
> - DIARIO DE MALLORCA: Una ´intifada´ en defensa de la independencia
> - DIARIO DE MALLORCA: Critican la pasividad de España y de la misión
> de la ONU ante la represión
> - LA VOZ DE ASTURIAS: Violentos choques entre saharauis y la policía en
> Rabat
> - DIARIO DE CORDOBA: Disturbios entre la policía y estudiantes saharauis
> - REBELION: Intifada popular en la ciudad ocupada de El Aaiun
> - LA OPINION : La Policía marroquí repite en Rabat la represión a
> estudiantes saharauis
> - LEVANTE: La revuelta saharaui llega a Rabat y deja numerosos heridos
> / REBELIÓN. GRUPOS DE SAHARAHUIS PROTESTAN FRENTE A LA POLICÍA EN EL
> AAIÚN.
> - ULTIMA HORTA: Los enfrentamientos entre saharauis y policías de
> Marruecos llegan a Rabat
> - GLOCALIA : Represión en El Aauin contra levantamiento saharaui
> - MADRID PRESS: 17 DETENIDOS Y 36 HERIDOS/ Violentos enfrentamientos
> entre estudiantes saharauis y fuerzas marroquíes en Rabat
> - EL PERIODICO DIGITAL: MARRUECOS / Choques entre estudiantes y
> policías/ El Frente Polisario califica de intifada los enfrentamientos
> que ya afectan a El Aaiún
> - EL PERIODICO: Violentos choques entre estudiantes saharauis y la
> policía en Rabat
> - CANARIAS INDYMEDIA: MANIFIESTO REPRESIONES SAHARA OCCIDENTAL:LA
> ASOCIACIÓN CANARIA DE AMISTAD CON EL PUEBLO SAHARAUI CONDENA los
> graves acontecimientos que se están produciendo en las zonas ocupadas
> del SAHARA
> - JUVENTUD REBELDE: Estudiantes saharahuíes protestan contra Marruecos
> - ANTENA 3: Enfrentamientos entre estudiantes saharauis y las fuerzas
> del orden de Marruecos
> - EL MUNDO: CRISIS EN LA ANTIGUA COLONIA ESPAÑOLA / España pide a
> Marruecos y al Frente Polisario que acerquen posiciones y se ofrece
> para mediar
>
> 2. SAHARA-TERRITORIOS OCUPADOS-REPRESIÓN-RESISTENCIA
> - SPS: Ali Salem Tamek denuncia la represión marroquí ante la comisión
> de Derechos Humanos del Senado italiano
>
> 3. SAHARA-TERRITORIOS OCUPADOS-INTIFADA-MANIPULACIONES DEL MAJZÉN
> - MAP: Marruecos.- La MAP denuncia un "complot" contra Marruecos
> orquestado por Madrid y Argel tras los sucesos en El Aaiún
> -MAP: Primer ministro se reune con los "representantes" de los
> habitantes de las "provincias del sur"
> - MAP: Ni un pedazo del "Sahara marroqui" sera cedido algunos
> "integristas" ni a sus "vasallosz (asociacion)
>
> 4. MARRUECOS-ESPANA-INMIGRACION
> - MAP: Detencion en España de 59 marroquies a bordo de una embarcacion
> de fortuna
>
> 5. MARRUECOS-ISLAMISMO
> - EFE: MARRUECOS-INTEGRISTAS / Presos integristas deciden poner fin a
> la huelga de hambre
>
> 6. MARRUECOS-PORTUGAL
> - MAP: SM el Rey recibe al Primer ministro portugues
>
> 7. MARRUECOS-PALESTINA
> - MAP: El presidente palestino Mahmoud abbas de visita a Marruecos ...NOTA
> ============================== ===========================
> *******LA MAP SIGUE SIN RECTIFICAR LA CALUMNIA COMO EXIGIÓ EL ACNUR****
> *******http://es.groups.yahoo.com/group/sah...ssage/3322****
>
>





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  #3  
Antiguo 29-may-2005, 17:02
Euler
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Y DONDE ESTAN LOS PANCARTEROS????


una vez en el poder, se olvidan de todo lo que comentaban antes, y
ahora solo son fotos sonrientes con el dictadorzuelo moro mohamé.


salud


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"Read Euler,read Euler. He is the master of us all." Pierre-Simon Laplace


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  #4  
Antiguo 29-may-2005, 18:14
Xanatos
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"Euler" <[email protected]> escribió en el mensaje
news:d9mj91p8qr7pk2v3h2t2j738j [email protected]
>Y DONDE ESTAN LOS PANCARTEROS????
>
>
> una vez en el poder, se olvidan de todo lo que comentaban antes, y
> ahora solo son fotos sonrientes con el dictadorzuelo moro mohamé.
>
>


Tienen que callar. Zapatero apoya en este tema al gobierno de Marruecos,
hace tiempo que ha renunciado al plan Baker y dejado totalmente abandonados
a los saharauis.
¿Cómo van ahora a organizar manifas protestando por lo ocurrido?, tienen que
callar y hacer como que no se han enterado, y es lo que están haciendo, como
puedes ver

Xanatos





Responder Citando
  #5  
Antiguo 29-may-2005, 19:43
Guelim
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"Xanatos" <No te la [email protected]> escribió en el mensaje news:[email protected]
>
>
> "Euler" <[email protected]> escribió en el mensaje
> news:d9mj91p8qr7pk2v3h2t2j738j [email protected]
>>Y DONDE ESTAN LOS PANCARTEROS????
>>
>>
>> una vez en el poder, se olvidan de todo lo que comentaban antes, y
>> ahora solo son fotos sonrientes con el dictadorzuelo moro mohamé.
>>
>>

>
> Tienen que callar. Zapatero apoya en este tema al gobierno de Marruecos,
> hace tiempo que ha renunciado al plan Baker y dejado totalmente abandonados
> a los saharauis.
> ¿Cómo van ahora a organizar manifas protestando por lo ocurrido?, tienen que
> callar y hacer como que no se han enterado, y es lo que están haciendo, como
> puedes ver
>
> Xanatos
>
>


Si los socioslistos estuvieran haciendo tan sólo eso, hacer como que no se han enterado, serían unos hipócritas. Pero lo peor de todo es que, como están ayudando al dictadorzuelo marroquí a machacar a los saharauis, que eran, hasta hace no mucho tiempo, considerados amigos por los socioslistos, además de hipócritas son unos traidores que se han puesto a favor de la parte más fuerte en el conflicto, apoyándola en la ONU y regalándola tanquecitos.

PD: Quito los grupos de noticias que no me parecen pertinentes


Responder Citando
  #6  
Antiguo 29-may-2005, 20:01
Xanatos
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"Guelim" <[email protected] s> escribió en el mensaje
news:[email protected] rnews.com...
"Xanatos" <No te la [email protected]> escribió en el mensaje
news:[email protected]
>
>
> "Euler" <[email protected]> escribió en el mensaje
> news:d9mj91p8qr7pk2v3h2t2j738j [email protected]
>>Y DONDE ESTAN LOS PANCARTEROS????
>>
>>
>> una vez en el poder, se olvidan de todo lo que comentaban antes, y
>> ahora solo son fotos sonrientes con el dictadorzuelo moro mohamé.
>>
>>

>
> Tienen que callar. Zapatero apoya en este tema al gobierno de Marruecos,
> hace tiempo que ha renunciado al plan Baker y dejado totalmente
> abandonados
> a los saharauis.
> ¿Cómo van ahora a organizar manifas protestando por lo ocurrido?, tienen
> que
> callar y hacer como que no se han enterado, y es lo que están haciendo,
> como
> puedes ver
>
> Xanatos
>
>


>Si los socioslistos estuvieran haciendo tan sólo eso, hacer como que no se
>han enterado, serían unos hipócritas. Pero lo >peor de todo es que, como
>están ayudando al dictadorzuelo marroquí a machacar a los saharauis, que
>eran, hasta hace no >mucho tiempo, considerados amigos por los
>socioslistos, además de hipócritas son unos traidores que se han puesto a
>favor >de la parte más fuerte en el conflicto, apoyándola en la ONU y
>regalándola tanquecitos.


>PD: Quito los grupos de noticias que no me parecen pertinentes


Me temo que la cosa es peor aún. Yo tuve la experiencia de hablar hace
varios años con un profesor saharaui que vino a España en un programa de
esos que traen niños saharauis para que pasen aquí el verano. Me comentó que
su pueblo desconfía muchísimo del PSOE. Todo empezó a finales de los
setenta, cuando el PSOE defendía a los saharauis y montaba manifestaciones y
todo. Felipe González llegó a ir a los campos de refugiados de Argelia, todo
el mundo allí quedó contentísimo de aquella visita, les prometió de todo,
les dijo que cuando gobernase les tendría presentes, y que les apoyaría.
Pero nada más ganar las elecciones del 82, cambió de política y apoyó
descaradamente al rey de Marruecos, entonces Hassan II, dojándolos vendidos.
Aquello les dolió mucho, y nunca más volverion a confiar en el PSOE. Así que
tampoco ha sido para ellos mucha sorpresa que Zapatero tomase el bando de
Marruecos en este tema.
El PSOE en este tema tiene mucho de qué avergonzarse. La filosofía de que
cuando hay negocio que se vayan a la m.... los derechos humanos y los
derechos de un pueblo, es descaradísima en este tema.

Xanatos





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  #7  
Antiguo 29-may-2005, 20:26
la mosca cojonera
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VI/ LO QUE ESPAÑA PUEDE HACER. POR UNA POLÍTICA EXTERIOR NACIONAL.


1. Las premisas de una política exterior nacional.

A. Para determinar cómo debe ser la política exterior española para tener un carácter auténticamente nacional en el conflicto del Sáhara Occidental, hay que tener previamente bien claro cuales son los fines de cualquier acción internacional que emprenda un Estado. Esos fines son, fundamentalmente, dos. En primer lugar, la acción exterior del Estado debe estar dirigida a que el conjunto de habitantes, de territorio y de soberanía en que consiste ese Estado no se deshaga, sino que, antes bien, subsista el vínculo que liga a esos hombres, ese suelo y ese poder en nación independiente. En segundo lugar, dado que los Estados no son para sí mismos, sino que son para los individuos que los componen, la acción exterior debe procurar un incremento del nivel de vida moral y material de los súbditos o ciudadanos del Estado[1].

Si tales son los fines de cualquier acción internacional del Estado, en el caso concreto que nos ocupa, los mismos se condensan del modo siguiente. Por una parte, el conflicto del Sáhara ofrece una oportunidad de agrupar a las personas y tierras españolas en torno a un amigo (el Sáhara Occidental) y a un enemigo (Marruecos) que nos ha privado de ese territorio y que amenaza hacer lo propio con otras partes del territorio nacional (lo único que queda de la Hispania Tingitana actualmente en manos hispanas). Por otra parte, no parece que haya muchas dudas en relación a la actitud marroquí de ahogar de forma progresiva importantes sectores de la economía española (pesca, tomate, cítricos, etc.), con grave quebranto no ya para el Estado abstractamente considerado, sino para los concretos españoles que trabajan en tales sectores productivos. Parece, pues, que la búsqueda del incremento del nivel de vida, cuanto menos material, de numerosos españoles pasa por evitar que Marruecos se sitúe en posiciones de fuerza de cara a ulteriores negociaciones.

B. La descolonización del Sáhara es un problema que aún no ha concluido. Precisamente por eso, porque la solución del conflicto no está sentenciada y no goza del efecto de cosa juzgada, todavía es posible maniobrar políticamente para impulsar propuestas que puedan beneficiar a los intereses nacionales españoles. Ciertamente, el margen de maniobra es mucho menor que el que se tenía en 1975, cuando España tenía en su poder la principal baza, esto es, la posesión del territorio garantizada por un Ejército eficaz y con elevada moral. Pero aunque esa baza haya pasado a manos de Marruecos, no es menos cierto que el propio hecho histórico de que Marruecos, pese a tener peores cartas, lograra apropiarse del territorio, es la prueba más evidente de que España puede repetir la jugada, pero esta vez en perjuicio de Marruecos y beneficio propio.

Los elementos de que dispone España para articular una política exterior seria y coherente con los intereses nacionales españoles son múltiples. Unos son de orden internacional multilateral y, de entre estos, los hay que operan en el marco global de Naciones Unidas y los hay que intervienen en el marco regional europeo. Otros elementos son de tipo internacional bilateral y aparecen en relación con Marruecos, Argelia y la propia RASD, es decir, los tres agentes más directamente implicados en el conflicto.

C. En todos estos ámbitos la política exterior española debe enfocarse desde una premisa básica, que tiene una importancia excepcional. Esa premisa es la siguiente: ¿qué posición adopta España ante el conflicto? Caben tres posturas. La primera, sería adoptar una postura neutral o de árbitro del conflicto. La segunda, el alineamiento con Marruecos. La tercera, la toma de posición en favor del pueblo saharaui.

C.a. La primera postura posible, a saber, la asunción de un papel arbitral neutral, también tiene hipotéticas ventajas e inconvenientes. Como ventajas podrían considerarse las que pudieran derivarse de la relación con Marruecos. Esas ventajas serían de orden económico, cultural, y político. Si España adoptase una actitud neutral, Marruecos no presentaría obstáculos importantes respecto a las actividades comerciales o inversoras que grupos españoles pudieran llevar a cabo en Marruecos. Podría incluso sostenerse que también así se facilitaría la penetración cultural hispánica en Marruecos. Finalmente, cabría pensar (no sin considerables dosis de ingenuidad) que las apetencias marroquíes sobre Ceuta y Melilla podrían ser mitigadas. Ahora bien, siendo esto cierto, no lo es menos que la cooperación económica y cultural puede hacerse también fuera del marco de la neutralidad. Como prueba evidente están las intervenciones económicas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia en países como España, Argentina, Venezuela, Argelia, Mauritania, Marruecos, etc. En cuanto a la "ventaja" de mitigar los deseos anexionistas marroquíes de territorio español, sólo puede considerarse como tal desde una perspectiva abandonista y derrotista.

Frente a estas hipotéticas ventajas, emergen ciertos inconvenientes. En primer lugar, si finalmente los saharauis triunfaran, un país neutral no estaría en posición de contar con relaciones privilegiadas en el plano económico (pesca, fosfatos, otros minerales e hidrocarburos, turismo), político o cultural con el emergente Estado independiente. En segundo lugar, si el triunfo final fuera para los marroquíes, nuestra pasividad o neutralidad hubiera producido un engrandecimiento de nuestro secular enemigo de peligrosísimas consecuencias para España. En tercer lugar, nuestra neutralidad podría privarnos de contar con semejantes relaciones privilegiadas con Argelia, país de enorme riqueza y potencial económico. Parece que los inconvenientes pesan más que las supuestas ventajas de optar por esta opción.

C.b. La segunda postura parece que es fácilmente descartable. Apoyar a Marruecos es una actitud sencillamente suicida. Marruecos es nuestro enemigo natural (lo que no significa que deba necesariamente existir un enfrentamiento bélico y no puedan obtenerse compromisos) y la consagración de su dominio en el Sáhara supondría su consolidación como primera potencia norteafricana con gravísimo peligro político (para la integridad territorial española) y económico para los intereses españoles.

C.c. La tercera postura tiene aspectos a favor y en contra. A favor pudiera aducirse que el alineamiento a favor del Sáhara sería una actitud, en primer lugar, coherente con nuestra condición de ex-metrópoli. Efectivamente, las grandes potencias (Francia, Inglaterra) siempre han definido su política por un principio básico: apoyar a sus ex-colonias para, de esta forma, consolidar su influencia política, económica y cultural. Además, en segundo lugar, sería una posición coherente con las sucesivas declaraciones de enemistad que ha formulado Marruecos contra España. La reivindicación de los territorios españoles de Ceuta y Melilla constituyen, aunque la anestesiada sociedad española no lo vea (¿qué se diría en Francia si reivindicáramos formalmente Perpiñán?), auténticas declaraciones de enemistad. No somos nosotros los que hemos designado al enemigo, es el enemigo el que nos designa a nosotros: aunque no lo queramos, tenemos un enemigo. Y ante esa situación sólo caben dos opciones: o allanarse a las pretensiones de Marruecos (hoy esas; mañana ¿cuáles?) o hacerles frente como exige una política exterior mínimamente seria. Una forma eficaz de devolver a Marruecos su ataque es contragolpeando en su flanco más débil: el Sáhara Occidental invadido.

En contra de esta tesis, pudiera alegarse que España tiene en Marruecos importantes intereses económicos que pudieran verse perjudicados si adoptáramos una actitud hostil contra Marruecos. Ahora bien, esta objeción es muy relativa. Primero, porque Francia se enfrentó con Argelia de una forma brutal (causando quizá cientos de miles de muertos en la guerra de la independencia) y ello no ha obstado para que pudiera seguir manteniendo su influencia política y económica. Lo mismo ocurrió respecto a Marruecos, donde los franceses no sólo reprimieron, con una dureza muchísimo mayor que los españoles, los conatos independentistas, sino que también concedieron y garantizaron la independencia de Mauritania, reivindicada por Marruecos con semejantes argumentos que los esgrimidos respecto al Sáhara Occidental. Pero hay muchísimos más ejemplos. Inglaterra ha tenido importantísimos intereses económicos en España a pesar de Gibraltar y Menorca y Francia lo mismo, no obstante la salvaje invasión de 1808. La economía tiene su propia dinámica. Segundo, porque en la medida en que Marruecos es un país pobre, con alta tasa de paro, difícilmente va a rechazar unas inversiones que van a darle riqueza y puestos de trabajo. De rechazar esas inversiones, la conflictividad social interna aumentaría, favoreciendo así el cultivo del importantísimo fundamentalismo integrista latente en Marruecos, con el consiguiente peligro para Hassán. Éste, que no es un estúpido, no parece que se arriesgue a ese peligro. Tercero, porque el grueso de las exportaciones marroquíes se hace a través de España. Si España bloquea las mismas, la desviación de éstas por otras vías encarecería sobremanera esas exportaciones en perjuicio de su competitividad. Cuarto, porque en términos relativos, no absolutos, Marruecos depende más de sus exportaciones a España que España de sus exportaciones a Marruecos, razón por la cual en caso de enfrentamiento económico sería Marruecos quien tendría las de perder. Por todos estos motivos, creemos que esta última postura, a saber, el alineamiento a favor del Sáhara Occidental es una posición racional y perfectamente defendible.

D. La política exterior española habida con respecto al conflicto parece que puede dividirse en dos fases. En la primera, resulta vacilante y confusa, se aparenta neutralidad, aunque se proporciona ayuda a Marruecos. Ya en 1977 se denuncia que el Gobierno Suárez ha suministrado armas a Marruecos y ha adiestrado a militares marroquíes y mauritanos en el manejo de ciertas armas[2]. En noviembre de 1984 el ministro de Defensa, Serra, viaja a Marruecos en un clima de colaboración militar con ese país, lo que provoca una crisis en las relaciones entre el Gobierno y el Polisario. El Gobierno procuró buscar un equilibrio al votar a favor de una resolución de la ONU sobre el derecho de los saharauis (resolución de la Asamblea General 39/40, de 5-XII-1984) y al acercarse a Argelia (julio de 1985), lo que provocó la airada respuesta marroquí[3].

Sin embargo, desde el acceso de Fernández Ordóñez a la cartera de Exteriores (1985) se produce lo que Cisteró y Freixes llaman "el viraje del Gobierno socialista" en un sentido cada vez más nítidamente promarroquí. No deja de ser significativo que el primer viaje de Ordóñez tras su nombramiento fuera a Marruecos y que además ofreciera la colaboración de la policía española para perseguir a opositores marroquíes que no admitían la anexión del Sáhara[4]. Por lo demás, el Gobierno (con la colaboración de la prensa pro-marroquí: Abc, El País, ...) aprovechó el incidente del "Junquito" y del "Tagomago" para detener y expulsar de España, el 1 de octubre, al representante del Frente Polisario en España y cerrar la oficina del Frente Polisario en Madrid[5].

En conjunto, de los datos[6] podría desprenderse esto: palabras para los saharauis, obras para los marroquíes. Por un lado, España ha mostrado, en diversas votaciones en Naciones Unidas, su apoyo a la realización de negociaciones directas entre las partes con el objeto de celebrar un referéndum de autodeterminación en el Sáhara. Así ha ocurrido en 1984 y 1988 (resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas 43/33, de 22-XI-1988). Por otro lado, sin embargo, los hechos, de forma progresiva desde 1983 y, definitivamente a partir de 1985 (Fernández Ordóñez), mayormente, apuntan a una posición o trato de favor a Marruecos. Un primer hecho es la significativa intensificación de relaciones, sobre todo militares, con Rabat. En abril de 1983, el secretario general de Defensa marroquí, Mohamed Achakbar, visita Madrid y comienzan importantes relaciones militares bilaterales. El 2 de noviembre de 1984, el entonces Ministro de Defensa, Narcís Serra, visita a Hassán y negocia una venta masiva de armas a Marruecos. En 1989 Serra viaja nuevamente a Marruecos para gestionar la venta de armas consiguiendo la firma de una carta de intenciones por la que Marruecos se comprometía a comprar material bélico. El 4 de julio de 1991, sólo cuatro meses después de la publicación del informe de Amnistía Internacional sobre las violaciones de derechos fundamentales en Marruecos, se firma un tratado de amistad y cooperación entre España y Marruecos. El día siguiente, el embajador español en Rabat, Joaquín Ortega, efectúa unas declaraciones impresentables a favor de Marruecos. El 4 de mayo de 1992, el ministro de Defensa García Vargas visita oficialmente Marruecos para desbloquear la venta de armas pues Marruecos exigía nuevos créditos a largo plazo y bajo interés para comprar a España. El 3 de diciembre de 1993, venía a España el primer ministro marroquí, Karim Lamrani, con vistas a la obtencióon de un crédito de 150.000 millones de pesetas para los siguientes 5 años. En otro orden de cosas, no deja de ser sospechoso que el Ministerio del Interior español, bajo el mando de Corcuera, en la documentación expedida a los españoles nacidos en el Sáhara elude este término como lugar de nacimiento y lo sustituye por "Marruecos". Tal actitud fue objeto de una pregunta parlamentaria por el diputado del grupo mixto Carlos Revilla[7].



2. Iniciativas en el marco internacional multilateral.

A. En el foro de Naciones Unidas.

a. Son las Naciones Unidas quienes han puesto en marcha el Plan de Paz para el Sáhara Occidental. Las posibilidades de actuación de España son múltiples. En primer lugar, es importante aclarar la cuestión de si España sigue siendo, o no, potencia administradora de iure (es evidente que no lo es de facto) del territorio en litigio, pues de ser así, este solo hecho conferiría a España una singular posición protagonista en el desarrollo del Plan de Paz. La cuestión de si España es aún considerada potencia administradora de iure está ligada a la cuestión de la validez del acuerdo tripartito de Madrid. Existen argumentos a favor y en contra de esta afirmación. Por un lado, hay hechos que avalan la tesis de que España ya no es potencia administradora: en primer lugar, La resolución 3458 B (XXX), de 10 de diciembre de 1975, que "toma nota" del acuerdo tripartito de Madrid; y, en segundo lugar, la nota de 26 de febrero de 1976 del representante español en Naciones Unidas en la que se dice que, conforme con el acuerdo tripartito "el Gobierno español, con fecha de hoy, da término definitivamente a su presencia en el territorio de El Sáhara y estima necesario dejar constancia de lo siguiente: a) España se considera desligada en lo sucesivo de toda responsabilidad de carácter internacional con relación a la administración de dicho territorio, al cesar su participación en la administración temporal que se estableció para el mismo"[8].

Pero, de otro lado, también hay datos para afirmar que España sigue siendo potencia administradora. En primer lugar, la resolución 3458 A (XXX), de 10 de diciembre de 1975, totalmente contradictoria en este aspecto con la 3458 B, lejos de "tomar nota" del acuerdo tripartito, considera repetidamente (nº 3, 7 y 8 de la resolución) a España como única potencia administradora de lo que, de modo reiterado, llama "Sáhara español" (nº 1 a 3 y 5) de la resolución. En segundo lugar, en los momentos inmediatos al acuerdo tripartito, en enero de 1976, el Secretario General de Naciones Unidas pretendía que su representante personal no pudiera permanecer en el Sáhara ni un solo momento si el representante español se ausentaba, pues quería hacer ver que, para él, la potencia administradora seguía siendo España[9]. En tercer lugar, a falta de una decisión de la Asamblea General de Naciones Unidas de que un territorio no autónomo ha alcanzado la plenitud del Gobierno propio, la potencia administradora debe seguir transmitiendo información en virtud del art. 73 e) de la Carta; esto significa, como Piniés reconoce que "técnicamente, España seguía siendo potencia administradora"[10], y lo cierto es que, al menos hasta 1988, al aludir a este extremo, Naciones Unidas no se refieren a Marruecos ni a Mauritania, sino sólo a que España ha abandonado sus obligaciones. En cuarto lugar, diversas resoluciones consideran que la situación de Marruecos en el Sáhara Occidental es de "ocupación"[11], no hablándose por tanto de "administración" que seguiría, en consecuencia, siendo formalmente ostentada por España. En quinto lugar, Naciones Unidas ha declarado que "acoge con beneplácito el acuerdo de paz concertado entre Mauritania y el Frente Poliario"[12], el cual deja sin contenido el acuerdo tripartito de Madrid. Si España asumiera su posición de potencia administradora de iure, España tendría una posición ideal para erigirse en árbitro de la situación y poder verificar y controlar el desarrollo del Plan de Paz.

b. El eje del Plan de Paz es la celebración de un referéndum de autodeterminación. Ese referéndum debe hacerse sobre la base del censo elaborado por España en 1974. España debe, por tanto, en primer lugar, defender ante los foros internacionales la validez del censo de 1974 y, en segundo lugar, denunciar y controlar cuantas operaciones puedan hacerse por Naciones Unidas y por las partes enfrentadas (sobre todo, Marruecos, que es perfectamente consciente de que sobre el censo de 1974 perdería, con toda seguridad, el referendum) para desvirtuar el mismo.



B. En el foro europeo.

España es miembro de la Unión Europea (UE) y desde este plano también puede realizar importantes acciones. Ello sería especialmente posible en el segundo semestre de 1995 en el que España ostenta la presidencia de la Unión Europea. La capacidad de maniobra española en el marco de la UE tiene diversos contenidos (puede ser diplomática, política o económica) y diversos escenarios. España, que es el país europeo que mejor conoce el problema del Sáhara Occidental, es el más indicado para tomar la iniciativa en el marco europeo. No debe esperar a ver qué postura adoptan Francia o Estados Unidos, sino que debe tomar la iniciativa por sí misma y demostrar que puede cumplir un importante papel en la zona.

a. En primer lugar, la iniciativa más importante que pudiera emprenderse sería impulsar la celebración de una conferencia internacional sobre el Sáhara Occidental. Esta propuesta, racional y conveniente, de carácter fundamentalmente diplomático y que se desarrollaría desde el Consejo Europeo o el Consejo de Ministros de Exteriores, tendría en la presidencia de la UE por España una ocasión de oro para ser presentada.

Parece que es claramente racional que sea la UE quien propusiera una conferencia internacional sobre este conflicto habida cuenta de que, por parte europea, dos de sus miembros (España y Francia) tienen especiales vínculos e intereses en la zona y, por parte africana, se encuentran implicados los países del Magreb respecto de los cuales la UE trata de articular una llamada "política mediterránea". Esta política mediterránea de la UE no podrá dar frutos de estabilidad y de paz mientras dos de los países de la zona (Marruecos y Argelia) estén claramente enfrentados por causa de la ocupación de un tercer país (el Sáhara Occidental) que desequilibra las fuerzas en presencia.

Pero además de ser racional, la propuesta es altamente conveniente para los intereses españoles. Por un lado, supondría un poderosísimo elemento de presión frente a Marruecos en las materias afectadas por las relaciones bilaterales Marruecos-UE como son la pesca o la agricultura, que otorgaría a España una buena posición negociadora. Por otro lado, la mera propuesta de la celebración de esta conferencia, suscitaría un importante debate internacional que conseguiría dos objetivos: primero, hundir la política marroquí que persigue el "silenciamiento" u "olvido" por la comunidad internacional del problema del Sáhara Occidental, merced a lo cual se ampliaría su capacidad para concluir el conflicto de forma favorable a sus pretensiones anexionistas; y, segundo, permitir que aflorara el apoyo que la causa saharaui disfruta en no pocas cancillerías europeas y que, hasta ahora, se mantiene en un muy discreto plano a la espera de que las potencias europeas implicadas (y, singularmente, España) tomen una iniciativa al respecto. La elevación al primer plano de la escena política europea del conflicto del Sáhara despertaría numerosas adhesiones de países europeos a favor de una solución justa y respetuosa del Derecho Internacional.

Pudiera contraargumentarse que esta conferencia internacional entorpecería el Plan de Paz de Naciones Unidas que actualmente está desarrollándose. Ahora bien, es evidente que el Plan de Paz está siendo violado (sobrevuelos marroquíes del territorio liberado, elevadas condenas de prisión para manifestantes pacíficos saharauis, etc.), bloqueado (retrasos en el referéndum) y falseado (pretensión de introducir en el censo del referéndum a miles de marroquíes). Desde esta perspectiva, la celebración de la conferencia internacional no tendría por objeto suplir u obstaculizar la labor de la ONU, sino lo contrario, llevarla a buen fin.

b. Una actuación de menor intensidad política que la anterior sería la promoción, en el marco del Consejo Europeo o del Consejo de Ministros de Exteriores, de un "grupo de contacto", similar al que existe en relación con la guerra de Bosnia. Este grupo de contacto parece que podrían estar formado, además de por España, como es claro, por otras potencias europeas. En primer lugar, Francia, por sus intereses en la zona. En segundo lugar, pudiera estar Italia que, como país mediterráneo y antigua metrópoli de Libia, puede estar afectada por lo que suceda en el Mediterráneo y en el Magreb, particularmente.

c. Una tercera iniciativa, que podría articularse desde los Consejos de Ministros o desde la Comisión Europea (aunque los miembros españoles de la misma se deban, teóricamente, más a los intereses europeos que a los españoles) sería la de condicionar las relaciones políticas y económicas con Marruecos a que se produzca una solución del conflicto del Sáhara que sea justa. Este condicionamiento puede producirse de diversos modos. En primer lugar, parece evidente que la respuesta europea a la pretensión marroquí de ingresar en la UE debe estar condicionada al establecimiento de una democracia no sólo real, sino incluso formal en Marruecos (en lugar de la mascarada actual), con un reconocimiento de los derechos fundamentales acompañado de su efectivo respeto, y del cese de la ocupación del Sáhara Occidental. En segundo lugar, la UE es el primer destinatario de las exportaciones marroquíes lo que supone que la economía marroquí depende en enorme medida del mercado europeo. La UE puede, en consecuencia, bloquear u obstaculizar esas relaciones comerciales en tanto en cuanto no se produzcan avances reales y tangibles por parte marroquí en la solución del conflicto saharaui. En tercer lugar, parece que la UE también podría condicionar el otorgamiento de las importantes ayudas económicas que viene prestando a Marruecos (y que, además, tienen visos de incrementarse) a que este país emprenda una verdadera democratización y a que se solucione la ocupación del Sáhara Occidental.

d. En cuarto lugar, cabe encontrar en el marco del Parlamento Europeo un espacio para desenvolver acciones en favor de la solución del conflicto del Sáhara. Estas acciones tendrían un sentido fundamentalmente político, más que económico, habida cuenta de las competencias de que está investido este órgano. No obstante, en el plano económico los poderes que tiene el Parlamento en relación con el Presupuesto de la UE pueden utilizarse para impusar un veto a un Presupuesto que acuerde ayudas económicas de la Europa libre a una dictadura que viola los derechos más elementales y que ocupa un territorio con violación del Derecho Internacional. Por lo mismo, los eurodiputados españoles podrían emprender acciones dirigidas a la presentación de una moción de censura contra la Comisión si esta con su política atribuye beneficios a la dictadura antedicha. Esta última acción política puede añadirse a las acciones de tipo político, que se han venido produciendo en los últimos años, de adopción de resoluciones de condena de las acciones de Marruecos, tanto en su política interna de represión y violación de derechos, cuanto en su política internacional de bloqueo y falseamiento del plan de paz de la ONU para el conflicto del Sáhara.



3. Iniciativas en el marco internacional bilateral.

A. Respecto a Marruecos.

a. Las posibilidades de actuación española en la relación bilateral hispano-marroquí se desarrollan en diferentes planos: militar, político, económico, cultural y jurídico. Como es lógico, el carácter y la intensidad de estas relaciones se halla en función de la postura que adopte España ante el conflicto. En el plano militar, las posturas pueden ser diversas. En primer lugar, que se produzca un alineamiento con Marruecos, en cuyo caso simplemente habría que continuar la política que se está siguiendo en estos momentos: prestar miles de millones de pesetas, a intereses ridículos, a condición de que Marruecos nos compre armas. Es decir, no se trata de que vendamos armas: en realidad, subvencionamos la venta. En el caso de que España adoptara una actitud neutral, cabrían dos posturas: no vender armas a ninguna de las partes o vendérselas a las dos. Esta última sería la más útil. Finalmente, de tomar posición a favor de la causa saharaui, habría que suspender inmediatamente la política de subvenciones a Marruecos para que nos compre armas.

b. En el plano político, también se produce un abanico de posibilidades. Si se apoya la ocupación marroquí, parece lógico que en Naciones Unidas el voto español converja con el de Marruecos, de suerte que España vote contra las resoluciones antimarroquíes de los organismos internacionales o, al menos, se abstenga, cosa esta última que ha hecho en alguna ocasión. Si se considera la neutralidad en el conflicto, España debería abstenerse en las resoluciones internacionales que traten sobre el conflicto. Por último, si España se decantara por la lucha saharaui debiera votar contra Marruecos en cuantas ocasiones se plantee la cuestión ante los diversos organismos internacionales. Todo esto en un bien entendido: la postura que adopte España debe aislarse del chantaje de Marruecos en relación a Ceuta y Melilla, chantaje ejercido en diversas ocasiones en que España ha votado contra Marruecos[13]. Sólo si Marruecos comprueba la ineficacia del chantaje éste cesará; de lo contrario, será un arma recurrente.

c. En materia económica hay tres caminos. En primer lugar, que se produzca un apoyo a Marruecos. En ese supuesto, no hay sino continuar la actual política: cuantiosísimas ayudas económicas del Estado en condiciones extraordinariamente favorables y promoción intensa de la inversión de capitales privados en Marruecos. Si España decidiera su neutralidad en el conflicto, el camino se bifurca: o bien proporcionar ayuda a las dos partes o denegarles a ambas la misma. Parece que sería más conveniente la primera opción, a saber, ayudar económicamente a los dos contendientes. Finalmente, si España se inclinara del lado saharaui, podría convenirse sin dificultad en que habría que cerrar, inmediatamente, las actuales ayudas a Marruecos que fortalecen su estado, no sólo respecto a la RASD, sino también respecto a España.

d. En el terreno cultural, por más que la relación hispano-marroquí pudiera estar afectada por la postura adoptada en el conflicto, debiera quedar sin discusión que, por razones históricas evidentes, la presencia de la cultura hispánica, tanto en Marruecos (y en el Rif, Ifni, y Villa Bens muy en particular) cuanto en el Sáhara ocupado debiera quedar por encima de toda discusión. Ciertamente, esas relaciones culturales podrían tener mayor intensidad en el caso de que España apoyara a Marruecos y mucha menor si se inclinara por la RASD. Pero las relaciones culturales, en beneficio de los dos pueblos, no pueden olvidarse. España ha desechado interesantísimas oportunidades al respecto, como crear una Universidad hispano-árabe, bien en Tetuán en el tiempo del Protectorado, bien en el Sáhara Occidental, evitando que la élite intelectual juvenil fuera a estudiar a Mequinez (Marrakech) o al Cairo. Sería urgente establecer centros educativos y culturales en Marruecos y en el Sáhara ocupado donde, aparte del árabe, se desarrollara la enseñanza en castellano pudiendo atraer a personal cualificado de todo el ámbito de la Hispanidad.

e. En el plano jurídico, sea cual sea la postura que adopte España ante el conflicto, debe procederse a la definitiva aplicación de la ley de 15/1978, en relación a la definitiva asunción por España de la zona económica exclusiva que le corresponde en el espacio atlántico en el que se ubican las Canarias. El interés económico de la zona para España es trascendental, pues en la zona faenan las flotas canaria, gallega y andaluza, generando numerosos puestos de trabajo. Por consiguiente, debe procederse a dos actuaciones. En primer lugar, trazar la mediana que divide las aguas de Marruecos y las de Canarias, con vistas a su utilización económica (pesquera, fundamentalmente), bien entendido que tal mediana sólo puede establecerse respecto a las aguas que son marroquíes, es decir yendo hacia el sur hasta el paralelo 27´40º. Por eso mismo, en segundo lugar, dado que las aguas saharauis no son marroquíes, la zona económica exclusiva española computando las 200 millas desde Canarias hacia el Sáhara Occidental comprendería una buena parte del banco pesquero sahariano que actualmente explota y negocia (con durísimas condiciones) Marruecos. La Armada Española debe garantizar el cumplimiento de la ley de 1978.



B. Respecto a Argelia.

a. En el marco de las relaciones hispano-argelinas nuestro marco de maniobra abarca diferentes aspectos: militar, político, económico y cultural. En el terreno militar nuestra postura dependería de cual fuera nuestra posición en el conflicto. Si España se alineara con Marruecos, parece que, en principio, pocas perspectivas de colaboración militar se abrirían respecto a Argelia. Ahora bien, podría explorarse la posibilidad de una cooperación. En efecto, a Argelia, como enemigo de Marruecos que es, le interesaría disponer de armas similares a las que Marruecos nos hubiera comprado para conocer su operatividad y, en caso de conflicto, para poder así utilizar las armas españolas que eventualmente hayan sido capturadas en los combates. En el supuesto de la neutralidad de España parece que habría una alternativa: o no vender armas a ningún país del área, o hacerlo a todos. Esto último es lo más provechoso para los intereses españoles. En el caso de decidirse por los saharauis, España debiera estrechar la colaboración militar con Argelia, habida cuenta de que Argelia es, al fin y al cabo, en este momento, el único proveedor militar de la RASD.

b. En el campo político, si España se inclinara por Marruecos, parece que no debiera mantener muy estrechas relaciones con Argelia, enemiga del primero, y debiera rehusar su apoyo a las iniciativas diplomáticas de Argelia en ese sentido. Si España fuera neutral, debiera abstenerse de un apoyo a las iniciativas argelinas que pudiera comprometer su posición, pero sin que ello supusiera un rechazo de sus planteamientos. Por último, de favorecer España a la RASD es claro que debiéramos apoyar las iniciativas políticas de Argelia, principal valedor de la RASD. Además, desde su privilegiada posición como miembro de la OTAN y de la UE, España debiera convertirse en el principal valedor de los intereses de Argelia ante la Comunidad Europea consiguiendo para ella el apoyo político en su guerra contra el islamismo y contra la supremacía desestabilizadora de Marruecos en el Magreb. La ocasión es única. Francia, con gran habilidad ha conseguido apoyar a la vez a los dos enemigos: Marruecos y Argelia. Sería la ocasión de romper el juego de París. Si Francia sigue bloqueando la causa saharaui y, por ende, favoreciendo que Marruecos se convierta en la primera potencia del Magreb, España debiera convertirse en el aliado firme y seguro que necesita Argelia en estos momentos, con lo que, eventualmente, podríamos incluso desplazar a Francia de su ex-colonia (si no totalmente, sí en muy gran medida).

c. Como advierte Segura Palomares, Argelia constituye nuestro mejor y más prometedor mercado del mundo árabe[14]. Por lo que hace a la economía, es claro que una posición española pro-marroquí, bien podría llevar a rehusar cierta colaboración económica con Argelia, enemiga de Marruecos, o bien a compatibilizar la colaboración con los dos Estados magrebíes (algo que Francia da pruebas de que es posible). Un lugar neutral en la lid del Sáhara Occidental debiera suponer la apertura a la más estrecha colaboración económica con todos los contendientes. Finalmente, el planteamiento pro-saharaui, conduciría ineludiblemente a mantener la más estrecha cooperación económica posible con Argelia. La cooperación económica de España con Argelia encuentra diversas circunstancias que la hacen especialmente fecunda. Una de ellas es nuestra pertenencia a la UE donde España puede abogar en favor de Argelia a la hora del envío de ayudas económicas, de conceder beneficios comerciales, de realizar un eventual acuerdo de asociación, etc.

d. Finalmente, se encuentra el ámbito cultural en el que la colaboración hispano-argelina, a pesar de los inexplicables olvidos del pasado, no debe ser preterida ni un minuto más. Son varios los siglos (hasta finales del XVIII) los que han contemplado la presencia hispana en Argelia. No sólo eso, sino que el núcleo de la colonización civil de Argelia durante la dominación francesa (sobre todo en el Oranesado) ha consistido en españoles andaluces y levantinos. Todos estos hechos imponían antes, y lo siguen haciendo ahora, una colaboración cultural en la que, por parte de España, se decida la apertura de escuelas, institutos, Universidades y centros culturales de cualquier género que, por un lado, fueran un apoyo para la población hispana de Argelia y, por otro, permitieran un acercamiento a la cultura española por parte de los argelinos.



C. Respecto a la RASD.

a. Las posibles iniciativas españolas respecto a la RASD se articulan en torno a diversas perspectivas: militar, política, económica, cultural y jurídica. Por lo que respecta al tema militar, la postura española al respecto depende, como es obvio de qué posición haya adoptado con carácter general respecto al conflicto: alineamiento con la RASD, con Marruecos o neutralidad. Si se produce un alineamiento con Marruecos o se elige la neutralidad, es obvio que toda colaboración militar con la RASD carece de sentido. Ahora bien, si España estimara más conveniente para sus intereses alinearse claramente con el pueblo saharaui, no estaría de más que le proporcionase ayuda militar para (o en) el caso de que se reinicie el conflico bélico, de forma que además se podría en cierto modo suplir a Argelia en esta tarea que se convierte para ella en especialmente gravosa debido a su crisis interna.

b. Desde el punto de vista político, España pudiera hacer uso de su influencia en beneficio del Sáhara en dos contextos: Hispanoamérica y Europa. El contenido de estas acciones depende también de qué posición adopte España en relación con el conflicto. Si se alineara con Marruecos, lo ideal es que siguiera haciendo lo mismo que hace ahora, es decir, nada. Si eligiera la neutralidad, podría hacer valer su autoridad sobre los Estados de esas áreas geopolíticas para conseguir apoyos al Plan de Paz y a la realización de un referéndum no falseado. Si, finalmente, estimara más conveniente apoyar la causa saharaui, la diplomacia española podría colaborar en varios objetivos: informar a las diferentes cancillerías, sin las clásicas manipulaciones marroquíes, de la marcha del Plan de Paz; incrementar los reconocimientos internacionales de la RASD[15]; dar a conocer la situación actual de los saharauis en los territorios ocupados y en los campamentos. A disposición de este objetivo puede hallarse el importantísimo despliegue diplomático de España, con numerosas embajadas y consulados en casi todos los Estados del mundo. Nadie mejor que España podría asumir el papel, ya de árbitro, ya de abogado, en esos dos contextos geopolíticos tan importantes.

c. Económicamente, la RASD es actualmente, en el exilio, un Estado pobre que carece de medios para subsistir, aunque el territorio ocupado por Marruecos sea riquísimo. En caso de alineamiento con Marruecos, poco sentido tiene la ayuda económica a la RASD, salvo el puramente humanitario. En el supuesto de neutralidad, sin embargo, del mismo modo que España concede generosas ayudas a Marruecos y que aboga en su favor ante la Unión Europea, también podría concertar ayudas económicas a la RASD en condiciones similares a las que se establecen para Marruecos y defender igualmente ante los órganos correspondientes de la UE la concesión de ayudas a la RASD en el marco de las ayudas que se prestan para el desarrollo del Magreb. En el caso de un apoyo explícito a la RASD, es claro que las ayudas económicas deben canalizarse sin restricción y que la postura española en la UE, utilizando el veto si fuera necesario, debiera ser el que ésta incluya a la RASD en todos sus proyectos económicos respecto al Magreb en condiciones equiparables a los demás Estados del área.

d. En el terreno cultural la actividad española debe ser, en todo caso, intensa. Aquí, sea cual sea la postura política que adopte el Gobierno español, deben quedar a salvo los intereses culturales españoles que no pueden estar al albur de los vaivenes políticos. Aun en el supuesto de alineamiento con Marruecos, España debiera exigir como condición para ese apoyo el que Marruecos llevara a cabo una nueva política cultural y educativa en las áreas históricamente vinculadas a España (Rif, Ifni, Villa Bens y Sáhara) y que están bajo el poder de Marruecos actualmente. La preterición escandalosa de la enseñanza del castellano y, en general, de toda la cultura española no debiera ser consentida por ningún Gobierno español que debe convencer a Marruecos que el apoyo político no debe confundirse con un abandonismo cultural y que, por eso mismo, la colaboración cultural con los saharauis opuestos a Marruecos no debiera considerarse como acto inamistoso a Marruecos. Si la postura española es de neutralidad, aparece más claro aún que España debe promocionar la cultura hispánica tanto en los territorios bajo la férula marroquí como en los territorios regidos por el Polisario, proporcionando en estos últimos cuanta ayuda material y personal se requiera para el desarrollo de la cultura hispánica. En el supuesto de apoyo abierto a la causa saharaui, resulta evidente que la ayuda cultural española (sin por ello abandonar la colaboración cultural con Marruecos en atención a las zonas otrora hispanas) debe ser de enorme amplitud, tratándose del único país árabe que sitúa en su educación al castellano como primera lengua extranjera de aprendizaje obligatorio.

Las medidas que deben tomarse estarán moduladas por la posición adoptada por España en el conflicto, pero en general todas pueden ser viables, sea cualquiera que sea esa postura, pues debe incidirse en la separación de los planos cultural y político. En primer lugar, debe aludirse a la educación. En relación con la enseñanza básica, resulta ciertamente escandaloso que los libros de texto para estudiar el castellano estén editados en Centroeuropa. El Gobierno debe otorgar material docente de calidad y en abundancia para estos niveles inferiores de la educación. Por lo que respecta a la educación secundaria, ya que sólo hay dos centros en la RASD, la política española debe ser doble: la ayuda, en personas y materiales, para crear institutos de enseñanza media y profesional, al menos en cada una de las uilallas de los campamentos de Tinduf, aparte de los dos ya existentes. En relación con la enseñanza universitaria, la ayuda debe ser más importante aún. Dado que no existen centros universitarios en la RASD y que la enseñanza universitaria en Argelia se imparte en árabe y en francés (lengua esta que resulta menos conocida que el castellano para los saharauis), los estudiantes saharauis precisan completar su formación en centros universitarios hispanohablantes. Hasta ahora esta labor fue cumplida, de modo singularmente generosos y eficaz, por Cuba. Ha sido Cuba, y no España, quien ha mantenido la hispanidad de los saharauis. Pero Cuba hoy día atraviesa una durísima crisis económica que le impide acoger gratuitamente a los miles de estudiantes saharauis que antes recibía. Es el momento de que España supla a Cuba y de que todo estudiante saharaui tenga las puertas abiertas para estudiar en las Universidades españolas, y para ello se requiere una adecuada política de becas y ayudas especiales.

En segundo lugar, la ayuda española puede también llevarse a campos no estrictamente educacionales, pero relacionados con la cultura. Sería conveniente la ayuda para la promoción del libro y de medios de comunicación: dotación de bibliotecas, entrega de imprentas y de material de impresión para la elaboración de diarios o revistas saharauis destinados a la población de los campamentos (no existen ahora); ayuda para la mejora de las instalaciones de radio actualmente existentes (hay una radio nacional, en Rabbuni; y radios en cada uilalla); eventualmente, puede discutirse si también sería conveniente la ayuda para establecer una cadena nacional de televisión. Aunque la inmensa mayoría de la población de los campamentos carece de receptores, cada vez van apareciendo más (por donaciones de amigos, etc.). Aparte de la promoción de medios de comunicación sería también útil el intercambio cultural con España facilitando giras en nuestro país de grupos musicales, de danza o de teatro saharaui, facilitando traducciones de textos escritos en dialecto árabe saharaui, etc. Finalmente, habría que cubrir las lagunas que aún existen en los estudios sobre la historia y la cultura saharaui, para lo que habría de fomentarse la investigación pertinente.

En tercer lugar, también sería posible y deseable una ayuda en los aspectos deportivos. Las condiciones no son idóneas para la práctica deportiva en los campamentos, y la carencia de medios es absoluta. Pero ello no impide ver a los niños y a los jóvenes jugar descalzos sobre afiladas piedras al fútbol, deporte rey entre los saharauis. Tanto la Real Federación Española de Fútbol como la Liga de Fútbol Profesional bien pudieran entregar a los saharauis material para la práctica deportiva (incluso material usado, pues ya sería tener mucho más de lo que ahora tienen): balones, porterías, marcadores, camisetas, botas, etc. Incluso se podría asesorar para la creación de una competición allí.

e.I. Finalmente, España puede adoptar diversas iniciativas de carácter jurídico, en un doble plano: interno e internacional. En el plano interno, parece necesario solucionar el gravísimo problema de la nacionalidad de los saharauis, que actualmente, tienen que tomar la nacionalidad marroquí, argelina o mauritana, en su mayoría. Todos los saharauis eran españoles hasta la descolonización. Pero a raíz de la misma, se dictó un nefasto decreto[16] que daba a los saharauis la posibilidad de optar por la nacionalidad española (art. 1), en el plazo de un año, compareciendo ante el juez encargado del Registro Civiel del lugar de su residencia española (art. 2), sin mencionar la posibilidad de acudir a los registros consulares.

Este decreto supone una grave afrenta a los saharauis en la medida en que desposee de la nacionalidad española a quienes la tenían de origen, obligándoles indirectamente a adoptar la nacionalidad de otro país (se pretendía que adoptaran la marroquí o la mauritana) pues de no hacer esto último, o bien quedarían en situación de apátridas o bien tendrían que comparecer ante un juez español. Este decreto ha sido impugnado ante los tribunales y, a mi modesto entender, debe ser considerado nulo por tres razones.

En primer lugar, por oponerse a lo dispuesto al Código Civil, entonces vigente. La impugnación es aquí de dos órdenes: formal y material. Materialmente, el Decreto establece una regulación sobre la pérdida de nacionalidad que contradecía la vigente en aquel entonces (contenida en el Código Civil). La normativa del Código Civil (arts. 22 y 23) establecía que sólo se podía perder la nacionalidad española por adquisición voluntaria de otra nacionalidad, por sanción, o por mantener la unidad jurídica de la familia (que la mujer contrajera matrimonio con un extranjero, etc.)[17]. Formalmente, el Decreto es una norma inferior (decreto) a la ley (norma superior) y, por ende, no puede contradecirla. En efecto, las normas sobre adquisición y pérdida de la nacionalidad, que estaban contenidas en el Código Civil, eran fruto de una reforma del mismo aprobada por una ley de 15 de julio de 1954. No cabe alegar, como hace el Preámbulo del RD, que el mismo se dictaba en aplicación de la la ley de descolonización que delegaba en el Gobierno la posibilidad de adoptar las medidas "que sean precisas para llevar a cabo la descolonización del territorio ..., salvaguardando los intereses españoles", pues desde el momento en que los saharauis se veían privados de adoptar su propia nacionalidad no se operaba descolonización, sino que ellos simplemente cambiaban (a peor) de colonizadores, siendo muy dudoso que ese decreto salvaguardara los intereses españoles.

En segundo lugar, el preámbulo del RD alude a que "en uso de las atribuciones que me confiere el artículo 19 del Código Civil", se dicta la regulación del mismo. Pero esto es inexacto, porque ese precepto establecía la posibilidad de adquirir la nacionalidad española por parte, obviamente, de quien antes no era español, por el procedimiento de naturalización, en el que se requiere que el peticionario reúna ciertas circunstancias. La adquisición de la nacionalidad por este procedimiento implicaba que el peticionario debía renunciar previamente a su nacionalidad anterior (art. 19.4º del Código Civil, en la redacción entonces vigente). Es evidente que los saharauis, antes de la desdichada descolonización tenían nacionalidad española, como lo prueba el que votaran en el referéndum, de carácter materialmente constitucional, sobre la Ley Orgánica del Estado en 1966. Resulta absurdo interpretar que para adquirir la nacionalidad española haya que renunciar previamente a la nacionalidad española. En consecuencia, la supuesta regulación del RD como un régimen especial del procedimiento general de adquisición de la nacionalidad por naturalización resulta absurda, y por ende, debe entenderse por no existente como resultado de una interpretación armónica del conjunto del ordenamiento.

En tercer lugar, porque la normativa de ese decreto se opone a un principio general del Derecho cual es que "nadie está obligado a lo imposible". En efecto, es evidente que los saharauis, en 1976, estaban emprendiendo un penoso éxodo por el desierto, primero hacia el interior del Sáhara Occidental y luego hasta Argelia, donde, en un estado de miseria absoluta, carecían de lo más indispensable. De un lado, es dudoso que pudieran tener conocimiento de la normativa en el exilio, pues allí no llega el BOE; de otro lado, es claro que no estaban en condiciones de acudir a ningún Registro civil o consular español para formalizar esa opción que, por tanto, fue imposible.

En cuarto lugar, por oponerse a lo previsto en la Constitución Española de 1978[18] ya que, aun después de promulgada la Constitución, no nos encontramos con "situaciones agotadas" ya que persisten sus efectos, por lo que cabe hablar de aplicación retroactiva de la Constitución, máxime tratándose aquí de una materia que atenta a un derecho fundamental (el derecho tener una nacionalidad). En conclusión: todos los saharauis que tenían la nacionalidad española deben poder recuperarla, salvo que voluntariamente quieran desprenderse de ella, y sus descendientes deben tener derecho a ella.

e.II. En el plano internacional cabe que el Estado adopte una iniciativa jurídica muy importante en relación con la RASD. Me refiero a su reconocimiento diplomático como Estado. Es evidente que esta medida no es pensable en los casos de alineamiento con Marruecos o neutralidad, pues supone una clara toma de posición a favor de los saharauis. La cuestión admite un doble análisis: jurídico y político.

e.II.1. Jurídicamente, hay elementos suficientes para considerar que la RASD es un Estado y, en consecuencia, merece su reconocimento. Según la teoría clásica (o estática) del Estado, éste se compone de tres elementos: pueblo, territorio y poder. El territorio de la RASD es claro que es el correspondiente al antiguo Sáhara Español en sus fronteras definidas por diversos tratados a los que se aludió en otro lugar de esta obra. Este territorio actualmente se halla dividido en dos: el ocupado por Marruecos (y por Mauritania, que mantiene, con consentimiento saharaui, la ciudad de La Güera), que es el comprendido dentro de los muros, y que es la mayor parte del mismo (quizá hasta un 85%); y el liberado, en el que ejerce su dominio la RASD, que es todo lo que está fuera de los muros. Pudiera aludirse al territorio de los campamentos de refugiados también, enclavado en Argelia, que está cedido temporalmente a la RASD.

El pueblo saharaui tiene unos claros rasgos diferenciales de carácter objetivo y cuenta también con una indiscutible conciencia subjetiva de ser tal pueblo. Este pueblo está distribuido en los tres espacios antedichos: el territorio ocupado, el liberado y el cedido provisionalmente para la ubicación de los campamentos de refugiados.

La soberanía de la RASD se articula a través de una estructura jurídico-administrativa que se proyecta sobre los dos elementos anteriores: territorio y población. De un lado, se ejerce plenamente sobre los territorios saharauis liberados y en los territorios cedidos provisionalmente para acoger los campamentos de refugiados; y, de otro, toda la población de los territorios liberados y del territorio sobre el que se asientan los campamentos de refugiados, acata sin discusión la soberanía de la RASD. En consecuencia, desde un punto de vista jurídico, el reconocimiento de la RASD como Estado resulta irreprochable, máxime cuando ese reconocimiento se ha hecho ya por 76 Estados de los cinco continentes y por la OUA.

El principal argumento esgrimido para denegar el reconocimiento a la RASD ha sido que no se encuentra en la misma el elemento del territorio dado que en el territorio dominado por Marruecos no se ejerce la soberanía de la RASD. Ahora bien, como dicen Cisteró y Freixas en esa recusación se olvida que, de un lado, la ocupación marroquí del territorio tiene un origen que muy posiblemente vulnere la legalidad internacional (si el Acuerdo Tripartito de Madrid fuese nulo) y que la comunidad internacional no ha reconocido nunca la soberanía marroquí sobre el mismo. De otro lado, como indican los Estados que han reconocido a la RASD, es evidente que el Ejército saharaui domina en los territorios liberados[19].

Pero los hechos y la práctica internacional ofrecen más motivos para aceptar la regularidad jurídica del reconocimiento de la RASD como Estado. En primer lugar, el propio Plan de Paz ha consagrado documentalmente, y así se ha verificado por tropas de la ONU que el Ejército saharaui domina en los territoros liberados, pues, precisamente una de las cláusulas del Plan es que las tropas saharauis quedarían acantonadas en seis puntos, allende los muros, todos ellos situados dentro del territorio del Sáhara Occidental (Zug, Agüenit, Miyec, Mejeiris, Tifariti y Bir Lehlú). Las propias Naciones Unidas son, por tanto, testigos de que en tales puntos del territorio se ejerce soberanía sobre el pueblo saharaui. Pero además, en segundo lugar, el conflicto de los Balcanes ha mostrado como los Estados europeos, y la comunidad internacional en particular (incluida la ONU), han reconocido a Estados que no dominaban todo el territorio contenido de sus fronteras internacionales (Croacia y Bosnia-Herzegovina, son ejemplos elocuentes).

e.II.2. Políticamente, sin embargo, se puede discutir si este reconocimiento es o no conveniente. Dos son las principales argumentos que pudieran aducirse contra tal medida. El primero, es que alguien, con ánimo pusilánime, pudiera pensar que tal medida sería un casus belli oara Marruecos. Pero, independientemente de que en la historia se han dado muchos casus belli que no han terminado en guerra (y uno de los más llamativos la ocupación del Sáhara por Marruecos, considerada en 1975 casus belli por Argelia), hay varias razones que inducen a desechar ese supuesto argumento sobre la incoveniencia de tal reconocimiento. En primer lugar, es discutible que un Ejército como el marroquí que no ha podido con el Ejército saharaui en 16 años, esté en condiciones de hacer una guerra contra el Ejército español que es menos inoperativo de lo que se suele creer. Militares consultados por quien esto escribe no dudan de que por material (sobre todo, Armada) y por preparación de cuerpos de élite, una hipotética guerra contra Marruecos sería ganada, aún hoy, por España. En segundo lugar, es harto discutible que Marruecos se atreviera a abrir un segundo frente bélico, aparte del saharaui: ¿desaprovecharía el Polisario la ocasió de romper el alto el fuego y atacar a Marruecos si éste se viera obligado a atender a dos frentes? La respuesta no es difícil. En tercer lugar, una agresión militar contra España por causa de la realización por ésta de un acto que entra dentro de sus competencias soberanas (como el reconocimiento internacional de un Estado) sería, sin ninguna duda, calificado por la comunidad internacional como un crimen internacional y una utilización ilícita de la fuerza.

¿Está Marruecos en condiciones de aparecer en el primer plano de la escena internacional para afrontar una condena como agresor? Es evidente que no por causas de orden diverso. De un lado, una acción de fuerza ilegítima repercutiría de forma indudable y, sin duda, muy negativa sobre el esforzado trabajo diplomático que está realizando en Naciones Unidas para apropiarse del Sáhara. Pero además, de otro lado, resultaría de una torpeza sin igual en relación a la Unión Europea, porque ésta, incluso a su pesar, tendría que alinearse con España so pena de hacer saltar por los aires de forma definitiva todo el proyecto de Unión Europea (¿qué habría que pensar de una pretendida Federación que se pone del lado del agresor a uno de sus Estados federados, en lugar de apoyar a éste?). Por lo demás, Marruecos depende económicamente de la Unión Europea, que es su principal mercado y quien le otorga muy generosas ayudas de muchos millones de ECUS: todo eso se vendría abajo. La conclusión es obvia: por muchos temores que tengan algunos políticos, no precisamente corajudos, la realización por España del acto soberano de reconocer a la RASD no ocasionaría una respuesta militar por Marruecos, por mucho que, de palabra, así lo dijera.

El segundo argumento que alguien pudiera ofrecer para denegar la conveniencia del reconocimiento de la RASD haría alusión, no a Marruecos, sino a la propia UE. Podría decirse que las exigencias de la UE, tras el tratado de Mastrique, en relación a la política exterior común, exigirían un pronunciamiento unánime de la UE y no un pronunciamiento singular de un Estado. Sin embargo, hay que decir dos cosas que desvirtuarían esta objeción. En primer lugar, la propia práctica europea, puesta de manifiesto en el caso de la ex-Yugoslavia. Alemania, de forma soberana, reconoció a Eslovenia y Croacia, primero y a Bosnia-Herzegovina, después, sin contar con la previa autorización europea, sino al margen de la postura de los socios europeos. Dado que la conducta alemana, guiada, como es claro, por la prosecución de los intereses alemanes, no ha merecido ninguna sanción, no hay razón alguna por la que pueda inferirse que una conducta similar española, dirigida a promover los intereses españoles deba ser sancionada. Pero además, en segundo lugar, el reconocimiento de un Estado por otro es un acto soberano. Según el art. 1.2 de la Constitución Española "la soberanía nacional reside en el pueblo español". Este precepto no ha sido reformado por causa de la firma del Tratado de la Unión Europea, por lo que se deduce, sin dificultad, que España, en la medida en que sigue siendo soberana, está plenamente habilitada para llevar a cabo ese acto.

El significado político del acto jurídico del reconocimiento internacional por España de la RASD sería de un alcance extraordinario. En primer lugar, nos hallaríamos ante el reconocimiento por uno de los países líderes del bloque hispanoamericano. Tal acto, de un lado, posiblemente influiría en el otro Estado hispano de África, Guinea Ecuatorial, que actualmente está claramente alineado con Marruecos. Esta absurda política ecuatoguineana tiene su explicación en la habilidad de Hassán, que puso a disposición del actual tirano que domina ese país, Teodoro Obiang, un selecto cuerpo de militares marroquíes que se encargan de la seguridad personal del déspota y que además ejercen la más feroz represión (siguiendo las prácticas habituales en Marruecos) sobre los opositores. El giro de Guinea Ecuatorial dejaría todavía más aislado a Marruecos en el seno de África y de la OUA. De otro lado, el reconocimiento español podría mover en el mismo sentido a otros importantes países del ámbito hispánico que aún no han reconocido a la RASD (Chile, Argentina, etc.). Sería además el primer paso para integrar a la RASD en el grupo internacional de los países hispánicos con todas las consecuencias positivas que ello puede conllevar (intercambios culturales y comerciales, apoyo diplomático, etc.).

En segundo lugar, se trataría del primer reconocimiento por un país del llamado Occidente, con las consiguientes repercusiones. Entre estas podríamos destacar, de un lado, que se trataría del reconocimiento por un Estado miembro de la OTAN y de la UEO, por lo que sería prácticamente imposible o muy difícil, que estas organizaciones pudieran alinearse con Marruecos frente a la RASD; de otro lado, se trataría de un Estado miembro de la UE, lo que tendría consecuencias insospechadas a la hora de cualquier negociación entre ésta y Marruecos. El reconocimiento de la RASD por un Estado, como España, que pertenece a ámbitos tan cualificados, no cabe duda de que en el ámbito europeo sería el desencadenante para que otros Estados de esas áreas, muy posiblemente, siguieran el ejemplo español y a su vez reconocieran a la RASD. El vuelco diplomático sería de tal calibre que las posiciones obstruccionistas de Marruecos en Naciones Unidas estarían condenadas al fracaso y la definitiva independencia de todo el Sáhara Occidental sería inevitable.

En tercer lugar, el reconocimiento de la RASD tendría otro corolario importantísimo en materia pesquera. Actualmente, las negociaciones que se celebran entre la UE y Marruecos sobre pesca juegan con el importantísimo banco pesquero-sahariano que, en rigor, no es marroquí. Si España reconociera a la RASD, el banco pesquero sahariano no pertenecería a Marruecos, sino al Estado saharaui, por lo que Marruecos no podría imponer a la flota española ninguna limitación a la pesca en tal sitio. Todo acto marroquí frente a un pesquero en aguas saharauis sería un acto de piratería que podría ser inmediatamente rechazado por los buques de la Armada española, más poderosa que la marroquí. En esta cuestión, cabría que el Estado Español o la UE negociara un tratado de pesca con la RASD, que precisamente porque carece de flota pesquera accedería a convenir unas condiciones muchísimo más beneficiosas para España que las que impone Marruecos. Pero si la UE no se aviniera a un pacto con la RASD, las cosas cambiarían poco. Dado que la RASD carece de Armada, al haber perdido el acceso al mar por causa de los muros, las aguas saharauis sería de facto aguas libres para pescar y la presencia de la Armada española para proteger a los pesqueros sería algo perfectamente lícito. Es dudoso que Hassán se atreviera a iniciar una contienda naval con España conocedor de su inferioridad en ese terreno. En consecuencia, el reconocimiento de la RASD es una medida jurídicamente correcta y políticamente muy conveniente, pues sólo beneficios puede aportar a España.



El libro puede descargarse en la dirección web:

http://www.multimania.com/tomdsm/sahara.doc





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