Interesante análisis de un lector de Serenity Markets:
Iniciado por Cárpatos 16:56:17 h. Los Lectores Opinan PER UN PUGNO DI DOLLARI... E PER QUALCUNO IN PIÚ, DAI… IL BUONO, IL BRUTTO E IL CATTIVO…
Amenazaba con tirarse y se ha tirado al pozo sin fondo del suicidio económico... Ben “B-52/Helicopter” Bernanke tira p’abajo los tipos de interés, intenta llevarse p’arriba las bolsas y nos arrastra a todos con él en su despeñaperros particular, mientras nos invita a una orgía de dinero recién impreso...
En el momento de escribir estas líneas, Mother FED se ha vuelto a retratar como lo que es: la última contraparte, el último garante de un sistema financiero roto, exhausto de endeudamiento, tocado en su línea de flotación y a punto de hundirse en un océano de desconfianza e insolvencia técnica… el moral hazard, al descubierto… y la FED asumiendo el country default risk… Por un puñado de dólares...
La Economía Artificial en la que vivimos está basada en activos financieros abundantes, reproducibles y aparentemente equivalentes: dinero que se crea de la nada, y que nada vale, se convierte en moneda de cambio de acciones, bonos, inmuebles y sus instrumentos derivados... títulos de deuda representativa de capitales propios o ajenos de sociedades, administraciones públicas, particulares... en el fondo, papelillos sin más valor que el que cada cual quiera darle mientras la divisa en la que se denominan mantenga, a su vez, valor...
“Cuando el resto de economías huyan despavoridas del área dólar (bolsas, bonos, etc.) y los precios de los activos reales y financieros se ajusten brutalmente a la baja, la FED intentará monetizar la deuda norteamericana que ya nadie querrá: comprará su propia deuda emitida con dinero recién impreso, lo que precipitará el colapso final del dólar y de la economía de EE.UU (y alguna más)... Crash & Crisis are knocking the door...”
Sospechas que expresamos en Octubre pasado y que al final han resultado ciertas: Mother FED cambia las estampitas que nadie quiere por las suyas propias y éstas por dinero, permutando activos de crédito/deudas tóxic@s (de baja calidad crediticia a pesar de su rating) por deuda pública norteamericana que sirva como garantía para obtener liquidez, siquiera a corto plazo…
Puesto que la Triple A de las Agencias de Rating produce hilaridad en los activos crediticios del tipo MBS (sean públicos, privados o mediopensionistas) y como el proceso mark to market para valorar/liquidar posiciones carece de contrapartes, transparencia y, sobre todo, confianza, la FED ahonda en el proceso de destrucción de valor del dinero y permite el truco del almendruco: dame las deudas malas y que nadie quiere, te doy mi propia deuda emitida sin respaldo y me la devuelves a cambio del dinero que imprimo, que te la acepto como garantía… Es-pec-ta-cu-lar…
Y todo ello con un desparpajo mediático que asusta: inyección de 200.000 millones de dólares adicionales mediante el canje de deudas, monetización y ampliación del programa de impresión masiva de dólares para apoyar los swap-lines con el resto de bancos centrales sindicados… total, 312.000 millones de dólares nuevecitos, humeantes, para los yonquis de la liquidez justo cuando se amenazaban soportes críticos en las bolsas…
¿Casualidad…?
Pues va a ser que no:
“Dada la pérdida de valor del dólar, los instrumentos denominados en él deben apreciarse para compensar la devaluación cambiaria, por lo que acciones y bonos se transforman en hard assets, en activos refugio, cuya revalorización está en manos del PPT (Plunge Protection Team), es decir, de Mother FED & Co...”
Hace apenas dos meses de esta aseveración y, justo cuando el dólar marca nuevos mínimos históricos y las bolsas coquetean con los mínimos de enero, soportes peligrosísimos, aparece Mother FED con su verborrea salvadora y medidas (des)esperadas y aireadas en rumores previos para aguantar el envite bajista…
Por algunos dólares más…
La paradoja del valor, microeconomía elemental: el agua, por ser en general abundante y disponible, a pesar de su importancia vital, vale menos que los diamantes, escasos, difícilmente accesibles y de uso no vital...
No obstante, si el agua se convierte en bien escaso y/o inaccesible, se cambiaría cualquier cosa por beber un poco... El agua mantiene un valor intrínseco, vital, que la hace imprescindible y, por tanto, susceptible de mantener valor... aunque su abundancia generalizada no cotice salvo donde pierde su cualidad de abundante...
De igual forma, los diamantes mantienen valor mientras son escasos y accesibles con dificultad, valor que perderían en un mundo donde su uso ornamental o industrial fuese nulo, donde vital fuese comer, beber o respirar aire y no lucir un pedrusco de carbono cristalizado en sistema isométrico, por muy gordo y brillante que fuese...
El dinero, como el oro o los diamantes, mantiene valor mientras su oferta/disponibilidad esté limitada, controlada… recordando las palabras del propio “B-52/Helicopter” Bernanke:
“Like gold, U.S. dollars have value only to the extent that they are strictly limited in supply. But the U.S. government has a technology, called a printing press (or, today, its electronic equivalent), that allows it to produce as many U.S. dollars as it wishes at essentially no cost.”
…/…
“If the Treasury issued debt to purchase private assets and the Fed then purchased an equal amount of Treasury debt with newly created money, the whole operation would be the economic equivalent of direct open-market operations in private assets. “ “Como el oro, los dólares tienen valor sólo en el supuesto de su oferta estrictamente limitada. Pero el Gobierno norteamericano tiene una tecnología, llamada imprenta (o su equivalente electrónica), que permite producir tantos dólares como se deseen sin coste alguno.”
“Si el Tesoro emite deuda para comprar activos privados y la Fed compra por el mismo importe la deuda emitida por el Tesoro con dinero recién creado, la operación completa equivaldría a una operación de mercado abierto en activos privados.”
Y esta hipótesis de trabajo de Bernanke, supuestamente encaminada a conjurar la deflación, se convierte, casi 6 años después, en la piedra filosofal de Mother FED para solucionar el credit crunch… ¡Artistas!
Decíamos en el último artículo publicado que la impresión de dinero favorece la inflación de bienes de consumo, mientras que la expansión del crédito, la inflación de activos… y como el crédito se ha contraído, se imprime dinero para compensar…
Pues bien, mediante las rebajas de tipos de interés y los manguerazos de liquidez la FED no está consiguiendo ninguno de los objetivos supuestamente inspiradores de tales medidas: los precios inmobiliarios siguen cayendo, la morosidad subiendo, ampliándose los credit default swaps, restringiéndose las condiciones de acceso al crédito/refinanciación de deudas, reduciéndose el consumo, la capacidad adquisitiva de los salarios y el empleo… ¿hacia dónde mira Bernanke…?
Las medidas (des)esperadas sólo están aumentando las presiones inflacionistas en soft & hard commodities, en salarios y en precios de bienes de consumo… aunque Bernanke & Co. se empeñen en manipular las estadísticas de inflación y se afanen en lavados de cerebro orientados a ningunear las subidas de precios que todo el mundo está sufriendo y nota a final de mes…
Los cambios operados en los métodos de medición de la inflación, a uno y otro lado del Atlántico, dieron sus frutos en el corto y medio plazo: en EE.UU, se ha revisado en profundidad la metodología estadística para medir la inflación, al menos, 4 veces en los últimos 25 años; en Europa (UE-UEM), vamos por el mismo camino (dos cambios metodológicos, dos, en lo que llevamos de siglo: 2001 y 2006)…
Mención aparte merece Japón, con un volumen de deuda pública superior a 840 billones de yenes (8 billones de dólares), casi doblando su PIB, que publica datos de inflación artificialmente bajos, proporcionando así cobertura “operativa” al BoJ para que mantenga los tipos de interés cercanos a cero (0’5%) y de esa forma pagar menos por el servicio de su deuda…
A pesar de que Japón es el tercer importador mundial de petróleo y que debe comprar fuera el 60% de la comida y productos agrícolas que consume, su tasa de inflación anual oficial sólo ha sido del 0’4%, aunque los precios energéticos y alimenticios han casi doblado en el último año…
Apenas nadie se cree ya un IPC subiendo un 2 ó 3% cuando la misma cesta de la compra cuesta un 10 ó un 15% más… supresión de productos volátiles y de bienes y servicios gravados con impuestos especiales, inclusión de sustitutivos perfectos que nadie compra o variaciones caprichosas en las ponderaciones son algunos trucos para cocinar estadísticas de inflación embusteras, interesadas, oficiales…
En EE.UU, algunos Mass Media empiezan a ser muy beligerantes en este asunto, incluso se publican estadísticas paralelas y estudios oficiosos que muestran una inflación desbocada muy por encima de la oficial (Gráfico)…
Luego está la falacia sobre la contención de los salarios, como si los sueldos fuesen responsables de la inflación: los salarios son también precios, los pagados por realizar un trabajo… y, además, son de los últimos precios que se ajustan a presiones inflacionistas… esperar a ver salarios al alza para evidenciar inflación galopante es como esperar a que te arrolle el último vagón para comprobar que viene el tren…
Así que las medidas de la FED no sólo no están teniendo el efecto buscado, sino que están complicando aún más la situación actual y la futura, abocando a EE.UU a una depresión hiperinflacionista primero y, posteriormente, a otra deflacionista…
A diferencia de recesiones/depresiones anteriores, el estado post-industrial de la economía de EE.UU, las consecuencias de las deslocalizaciones productivas (outsourcing) y la globalización suponen que la brecha entre salarios y coste de la vida sea mayor y más divergente…
Es lo que tiene vivir por encima de las posibilidades vía endeudamiento masivo y sin freno: que en algún momento dejan de fiarnos, nos echan la raya de tiza sobre el mostrador y nos cantan la cuenta…
El endeudado consumidor norteamericano no sólo no se beneficia de los manguerazos de liquidez y bajada de tipos, sino que ve cómo el litro de gasolina se encamina a costar más de 1 $ (4$/gallon); su casa vale menos de lo que debe al banco por ella; los productos alimenticios suben y suben y sus tarjetas de crédito ya no dan abasto por las restricciones del crédito… y encima, le pueden dejar en el paro… pero confían en Mother FED y en que sus tipos de interés reales negativos estimulen una economía cuyo talón de Aquiles es un exceso de consumo financiado con endeudamiento, es decir, un ahorro y producción insuficientes…
Por si todo esto fuese poco, un dólar débil estimula la demanda exterior al mismo tiempo que contrae la interna… incluso si los norteamericanos consumiesen menos, los precios continuarán subiendo al verse forzados a competir al alza por bienes de consumo escasos con extranjeros cada vez más ricos… y Bernanke sigue empeñado en bajar tipos y llevar al Index Dollar hacia el abismo…
La liquidez de la FED es pan pa’ hoy y hambre pa’ mañana: nadie se fía de nadie, no se presta dinero y el que está invertido/materializado en activos tóxicos no encuentra posiciones compradoras a estos precios… incluso a ninguno…
Dinero hay, lo que no hay es confianza… confianza en lo que se compra y por cuánto se compra… confianza, valoraciones y esa solvencia que consiste estar desempeñado de deudas, ser capaz de satisfacerlas y merecer crédito…
De poco sirve mantener una cartera de créditos respaldados con activos cuyo valor de mercado ya no cubre el nominal prestado y/o que no pueden hacerse líquidos a precios corrientes: por mucho dinero que inyecte la FED, mientras no haya rebajas de precios no habrá compradores para esos activos… y no habrá rebajas mientras no se esté dispuesto a asumir pérdidas…
A nadie le gusta asumir pérdidas… pérdidas de confianza, de capital, de empleo, de salarios, de beneficios… pero no se puede seguir en una espiral de exceso de consumo-exceso de endeudamiento sine die… no hay bolsillo, gobierno ni economía que lo resista… y, además, no es sano…
EE.UU necesita una cura de desintoxicación crediticia… y de humildad… empezando por su Administración, que debe volver a la racionalidad en el gasto y a la disciplina fiscal… y cundiendo el ejemplo, los norteamericanos tienen que volver a vivir conforme a sus posibilidades, con gastos corrientes inferiores a sus ingresos corrientes, ahorrando… como todo hijo de vecino…
Quienes financian el crecimiento norteamericano, sus exportadores/proveedores, también tienen que seguir la cura, para que comprendan que no es posible dar créditos ilimitados a cambio de incrementar sus reservas de dólares y/o aumentar cuota de mercado a costa de manipular la relación real de intercambio a través de devaluaciones competitivas/anclajes cambiarios…
La cura, cuanto antes, mejor… El bueno, el feo y el malo…
¿Qué es realmente Ben Shalom Bernanke… un bad boy… un ángel salvador o una víctima de las circunstancias a quien le ha tocado el turno de bailar con la más fea…?
El Dr. Bernanke heredó una política monetaria aparentemente contractiva, con los Fed funds que habían subido 25 pb hasta el 4’5% el día anterior de hacerse cargo del chiringuito… se los llevó al 5’25% en apenas 5 meses y, al cabo de un año y medio, los volvió a dejar 25 pb por debajo de cómo se los encontró…
Es decir, en los dos años que lleva al frente de la FED, Bernanke ha subido tipos 75 pb y los ha bajado (desde “máximos”) otros 225 pb… la primera conclusión aparente de su política al frente de la FED es que parece no tener una idea clara de la política monetaria que la FED debe practicar, dejándose llevar por la datomanía, las presiones mediáticas/institucionales/financieras y el ruido de sables en los mercados…
Y esto es lo peor que puede ser un banquero central: blando, indeciso/dubitativo y volátil… porque las decisiones de política monetaria lo son todo, proporcionan información tendencial a los agentes económicos para que puedan basar, a su vez, sus propias decisiones de inversión, financiación y consumo en los parámetros fijados por la autoridad monetaria, en sus objetivos intermedios y finales, que deben ser más o menos predecibles, estables y, sobre todo, plausibles…
De no haberse bajado los tipos de interés hasta el 1% en la Era Greenspan, no se habrían diferido los ajustes necesarios de la anterior burbuja especulativa favoreciéndose el crecimiento, desarrollo y estallido de la actual burbuja de crédito… pero no sirve de nada llorar sobre la leche derramada, hay que pasar la fregona… y esperar a que se seque…
Entre julio de 2006 y septiembre de 2007 los FED funds estuvieron al 5’25%, justificados por riesgos equilibrados de inflación y crecimiento, a pesar de que muchos indicadores económicos adelantaban un escenario de estanflación… siquiera una subida adicional de tipos de 25 pb hubiese mandado una señal inequívoca de firmeza en la lucha contra los riesgos inflacionistas (los reales, no los de las estadísticas oficiales) y una determinación seria para cortar el apalancamiento especulativo, el crecimiento ilimitado del crédito y la sangría del dólar…
¿Ajustes en los mercados inmobiliarios, crediticios y bursátiles…? Sin duda… pero siempre es mejor amputar el miembro gangrenado que esperar a que la infección avance, se generalice y luego tratar de combatirla con aspirinas para el dolor y desodorante para el hedor… al final, la gangrena produce la muerte en quirófano…
Y, en cualquier caso, bajadas puntuales de tipos (no más de 100 pb y 25 pb cada vez) y ventanas de liquidez condicionadas a amortizaciones (write-downs) y asunción de pérdidas… pese a quien pese… la firmeza y la seriedad/formalidad adquieren valor en los tiempos difíciles, cuando se va de bien a mal… que de mal a bien todos sabemos lo bien que se va…
De todas formas, thinking globally, Bernanke es un mero peón especialista a las órdenes de un promotor que no puede permitirse el lujo de ver cómo uno de los pilares esenciales de su obra se hunde, dejando en tenguerengue la seguridad de la construcción…
EE.UU tiene tantos frentes abiertos y tantas zanjas al descubierto que cualquier síntoma de debilidad, de crisis económica/financiera/social podría ser aprovechada por sus incontables enemigos, competidores y/o acreedores para asestarle un golpe de gracia que rompa su hegemonía y su poder como Imperio… y Bernanke intenta salvar su parte del tajo apuntalando los tambaleantes cimientos con mortero de cal, sin cemento…
Recordemos que 78 millones de norteamericanos están empezando a jubilarse a partir de enero de 2008... son los baby-boomers, aquella generación contestataria y rebelde de hippies veinteañeros de los sesenta que van a tener que convertir el "peace & love" en "bread & butter"... porque, según estadísticas oficiales, el 25% de ellos tendrá que hacer frente a su jubilación con un patrimonio (ahorro) inferior a 50.000 $... y casi otro tanto no llegan a los 100.000 $... en un país donde no existe un sistema público de pensiones... y el dólar cada vez vale menos…
Bernanke sabe que si deja caer sus bolsas estará eliminando el último reducto de riqueza patrimonial norteamericano, una vez que el mercado inmobiliario pierde valor, las deudas se mantienen, el ahorro es negativo y los salarios pierden poder adquisitivo…
Pero si sigue difiriendo los ajustes necesarios, evitando correcciones valorativas, impidiendo la natural asunción de pérdidas en mercados sometidos a oferta y demanda, y premiando a una minoría de grandes especuladores (Big Money) que han conseguido fabulosos beneficios en los últimos años en detrimento de una inmensa mayoría que no ha sabido ponerle freno a sus ansías de vivir mejor de lo que podían permitirse, entonces sufriremos todos los excesos (pasados, presentes y futuros) juntos y sin piedad… no se harán prisioneros…
Bernanke representa los tres roles al unísono, pero puede terminar quedándose con el papel de malo de la película… alea iacta est… 
__________________ Escuchadme bien galeotes. A todos vosotros se os condenó. Os mantenemos con vida para servir esta nave. Así que remad, y vivid. Ben-Hur
------------------------------------------------------------------ Ecuación de Micawber:
Ingreso 20 libras; gastos 19 libras, 19 chelines y seis peniques = felicidad.
Ingreso 20 libras; gastos 20 libras y seis peniques = miseria.
(David Copperfield, Charles Dickens) |