La crisis va avanzando a pasos de gigante. Es una gran bola de nieve que va a arrasar todo lo que encuentre a su paso.
Con una total falta de previsión, hemos llegado a este punto, sin que se hayan tomado las medidas necesarias para afrontar la crisis. No solo se ha negado todo, incluso se ha animado a la población a seguir subiéndose al carro, logrando con eso que más dura sea la caída.
El panorama es aterrador, con la crisis encima, los juzgados saturados, sin que se pueda dar una solución rápida, tan necesaria en esas visicitudes. Lo que va a acarrear la quiebra de muchas empresas, por el impago de clientes morosos.
Los gobernantes y demás han subestimado todas las señales de que algo serio podía suceder, después llegarán los lamentos, ante una situación que seguramente superará las peores expectativas.