@Carlos Hernanz - 14/12/2007
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Entraron a golpe de teléfono. Había confianza, la mayoría se conocían entre ellos. Así, uno detrás de otro, Isak Andik, de Mango (5%); José Antonio Castro, de Hesperia (5%); Dolores Ortega, de Inditex (9%); Emilio Cuatrecasas (1%); y Leopoldo Rodés, de Mediplaning (1%), todo un elenco primeras fortunas del empresariado catalán, acudieron a la invitación para formar parte de la nueva gran inmobiliaria que apuntaba la fusión entre Habitat y Ferrovial Inmobiliaria. Aunque nada ha ido según lo previsto.
Diez meses después de consumarse la unión, las promesas y el dinero –a seis millones cada 1%- se han esfumado, para desgracia de un grupo de ilustres acostumbrados a no perder. A día de hoy, la situación financiera de Habitat es harto complicada. La deuda que ahoga a la inmobiliaria –1.745 millones de euros- ha obligado a su presidente, Bruno Figueras, a salir a la palestra para reconocer el estado de la cuestión. Los amigos, que esperaban rentabilizar su incursión en el mundo del ladrillo, se miran ahora entre sí con recelo.
Para salvar la suspensión de pagos, las familias Figueras y Suñol, propietarias de un 55% del capital de Habitat, tratan de negociar con los bancos acreedores la conversión de la deuda en préstamos participativos a cambio de un porcentaje sustancioso de los beneficios (60%). Antes de fin de año, por ejemplo, urgen 295 millones, aunque ni siquiera la venta de activos está surtiendo efecto. No hay financiación para compradores de suelo o activos inmobiliarios (hoteles, promociones...) por mucho descuento que lleve.
Jujuju, habitat la proxima en cerrar. Igual es casualidad, pero tienen la oficina de madrid en la castellana, cerquita cerquita de lo que fue una tal "llanera"