Ramón Aragonés
Redactor-Jefe de contenidos de Invertia
Marbella, Baleares, Canarias y Alicante jalonan una larga lista de escándalos municipales en los últimos años. Y ahora, por si eran pocos, se suman los funcionarios de Madrid. Los españoles empezamos a sufrir -dentro y fuera de nuestras fronteras- el estigma de la corrupción, como otrora fueran los italianos o las republicas bananeras.
Pero ¿es que debemos extrañarnos de esta situación institucional?. En nuestro país, la tentación del cohecho está a la orden de la calle. ¿No han oído hablar en las tertulias de bares y restaurantes a nuestros conciudadanos jactándose de que no se le ocurrirá “ni de coña” declarar a Hacienda tal o cual patrimonio?. No les suena el amigo o pariente que responde complaciente ante las dificultades de un trámite administrativo “no te preocupes, déjalo de mi parte, que tengo un amiguete en Hacienda, Tráfico o el ayuntamiento que me lo soluciona”?, por poner algunos ejemplos.
¿Debemos extrañarnos de la corrupción municipal?. Éste sigue siendo el país en el que el fontanero, albañil o mecánico de turno te pregunta si quieres la factura con IVA o sin IVA
No es que haya que perder la confianza en nuestros conciudadanos, pero es que basta con entrar en cualquier faceta de nuestra vida diaria para constatar lo extendido que está en nuestra sociedad el soborno y el uso de la gestión privilegiada. Piensen por un momento en su comunidad de vecinos. ¿No han comentado nunca con otros vecinos los tejemanejes de los porteros y la obligada “mordida” en las compras venta?. Y no digan que no han visto nunca a compañeros de trabajo y familiares que trabajan como autónomos recolectando facturas en restaurantes y bares para engordar la cuenta de gastos y pagar menos IVA?
Otras personas llegan más lejos y buscan todo tipo de fórmulas para ocultar a Hacienda los ingresos que pueden en su declaración del IRPF, ya sea por el alquiler o la compra de una vivienda, ingresos por trabajo vía economía sumergida.
Además, éste sigue siendo el país en el que el fontanero, albañil o mecánico de turno te pregunta si quieres la factura con IVA o sin él, o en el que la gente llena la maleta de dinero negro cuando va al notario para comprar una vivienda.
Tampoco faltan ejemplos de prácticas poco ortodoxas entre profesionales liberales como los médicos, los abogados o, por qué no, los periodistas. En todos estos colectivos sigue funcionado el chanchulleo o los fondos de reptiles para facilitar el trato o el favoritismo.
No se libran las empresas de servicios, que utilizan en muchos casos métodos agresivos que rozan el fraude y que traen de cabeza a los reguladores y enfadan a los consumidores. Un buen ejemplo son los bancos, que insisten en la bajada de comisiones cuando cada vez ingresan más a través de esta partida de su cuenta de resultados. Y qué decir de las numerosas empresas que hacen equilibrio legal en la contratación de sus trabajadores.
En este mundo de las malas prácticas ciudadanas algunas rallan ya con el comportamiento delictivo. Hace unos meses me comentaba una amiga ecuatoriana que en el Registro Civil de Madrid le habían exigido el pago de una “comisión” por resolverle alguna documentación que en ese momento requería. Nunca indagué el alcance de ese comentario del funcionario, ni en su veracidad, pero ella me insistía en que el trato le había resultado muy sospechoso.
Hay que ser inflexible con la corrupción y el carácter rampante de particulares e instituciones, pero no hay que olvidar que para erradicar estos desmanes tenemos que actuar, como dice la publicidad de Medio Ambiente sobre el agua y los residuos, por nosotros mismos, poniendo nuestro grano de arena individual.
La próxima vez que se vea tentado a llamar al amigo que tiene en la policía municipal o en la Guardia Civil para que le anule una multa o al conocido de una empresa para recomendarle que le dé empleo a su hijo/esposa/hermano, reflexione antes de descolgar el teléfono y decida si esas conductas no se parecen aunque sea en un atisbo a la de esos funcionarios detenidos esta semana en Madrid por cobrar comisiones por agilizar la concesión de licencias.
De esta forma el presidente de Rusia, Vladimir Putin, nunca más podrá llamarnos “corruptos” a los españoles cuando queramos darle lecciones de democracia.
La corrupción se está convirtiendo en una cosa habitual en la vida diaria de la sociedad española, ya sea en la construcción, trámites o cualquier chanchullo.
Así normal que haya algunos "mileuristas" que puedan permitirse un chalecito en la sierra. Lo que no está declarado, no cuenta.
Muy buena la definición inicial de "país bananero" que se lleva varios meses acuñando en este foro.
Tenemos los que merecemos, ojalá este país se vaya a la mierda en poco tiempo y se empiecen a hacer las cosas bien, ... o mejor dicho, las cosas a la europea.
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Hay gente tan pobre que solo tiene pisos.
Yo no compro y tú no vendes, ¿de acuerdo?
“Socialism is a philosophy of failure, the creed of ignorance, and the gospel of envy, its inherent virtue is the equal sharing of misery.”
La próxima vez que se vea tentado a llamar al amigo que tiene en la policía municipal o en la Guardia Civil para que le anule una multa o al conocido de una empresa para recomendarle que le dé empleo a su hijo/esposa/hermano, reflexione antes de descolgar el teléfono y decida si esas conductas no se parecen aunque sea en un atisbo a la de esos funcionarios detenidos esta semana en Madrid por cobrar comisiones por agilizar la concesión de licencias.
No creo que sea comparable dar enchufe a un familiar en una empresa a cobrar comisiones por agilizar un trabajo que es obligacion realizar. Ni mucho menos.
Me parece muy chulo de hablar de los profesionales de preguntar por la factura con o sin IVA. Puede ser porque han (hemos) escritos muchas facturas para que luego los clientes hayan dicho:Pero no, hombre a mi sin IVA.
Perdona....pero si no lo he interpretado mal...a lo que se refiere nuestro amigo, es al hecho de que todos (o la mayoria), tenemos "tatuada" en nuestra educacion el sacar algun tipo de provecho de las circustancias que se nos presentan. Lo que quiere decir que cuanto mas gordas son mis "circustancias" mas provecho trato de sacar...Es lo que tiene la jodida avaricia.
Me parece muy chulo de hablar de los profesionales de preguntar por la factura con o sin IVA. Puede ser porque han (hemos) escritos muchas facturas para que luego los clientes hayan dicho:Pero no, hombre a mi sin IVA.
Es que te la siguen metiendo con eso, seria, factura o no factura, porque si es factura, tiene que tener el iva, asi que te dan factura con iva, que es un simple papelito, sin sus datos fiscales ni nada, que no va a contar en hacienda para nada.
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Nos hundimos, los politicos y banqueros que se salven primero.
"Palomares exige justicia".