Llanera tiene 20.000 toneladas de cítricos que pueden inyectar liquidez en la suspensión de pagos
Los comerciantes no saben a quién comprárselos y algunas variedades se perderán si no se recolectan ya
VICENTE LLADRÓ/ VALENCIA
La inmobiliaria Llanera, ahora en proceso concursal, tiene al menos 20 millones de kilos de cítricos, la mayoría en la gran finca de la compañía Reva que adquirió el año pasado, pero, dada la complicada situación actual de la empresa, los comerciantes que tienen intención de comprar la fruta no saben a quién dirigirse para negociar su adquisición.
Se da de este modo la paradoja de que, al mismo tiempo que el juez encargado del proceso concursal procura encontrar liquidez, para atender pagos de nóminas y cuestiones más urgentes, en los campos hay cosechas que ahora mismo se pueden convertir en dinero, pero quienes la pueden comercializar no encuentran cauce adecuado y los procedimientos habituales de compra de años anteriores están invalidados. Todo depende del juez y de los administradores judiciales.
Los 20 millones de kilos de las distintas variedades de cítricos pueden valer, a precio de campo y en un proceso de venta normal, alrededor de 3,6 millones de euros (unos 600 millones de pesetas), o quizá algo más si la campaña citrícola se sigue desarrollando con el relativo optimismo que parece reinar ahora. Los precios viven cierta reactivación sobre la campaña pasada, debido sobre todo al descenso de producción. Una bajada que también se deja notar en Reva, donde se recolectaron la temporada anterior unos 30 millones de kilos.
Pero para recaudar lo que puede valer potencialmente la cosecha de Reva hace falta actuar con prontitud, rigor y profesionalidad. De lo contrario, puede perderse la mayor parte.
En estos momentos están en serio riesgo de estropearse las clementinas más precoces, especialmente la Oronules, que ya debería estar recolectada. Son más de 200.000 kilos y su precio de venta puede rondar fácilmente 35 céntimos por kilo. Si no se efectúan gestiones rápidas y se confirman las lluvias anunciadas, el resultado puede ser fatal.
En teoría, Llanera inscribió a Reva en Ceven, la denominada Central de Ventas de Cítricos, para que esta se ocupara de gestionar la venta de su producción. Ayer mismo, Damián Cuartero, presidente de Ceven, ratificó que su entidad se encarga de comercializar los cítricos de Reva y que todo transcurre con absoluta normalidad, sin que la suspensión de pagos afecte al proceso. Sin embargo, la Oronules está sin vender y sin comprador, pese a que ha tenido pretendientes, al igual que otras clementinas que maduran a continuación, y comerciantes interesados, a los que hemos consultado, han explicado que por ahora, tal como están las cosas y después de intentarlo, lo ven todo muy problemático y temen que se acabe estropeando la fruta, salvo que haya decisiones judiciales que desbloqueen la situación. Por lo que respecta a Ceven dijeron que su presencia es nula en estos momentos en Reva, pese a que Cuartero insistió en que la gestión de su firma se desarrolla con normalidad en lo que respecta a los cítricos de Reva, por cuanto que "gestionamos el usufructo, no el patrimonio".
Por otro lado, las lluvias amenazan también a 1,5 millones de kilos de la mandarina tardía Fortune, ya que es preciso realizar tratamientos contra los hongos de la Alternaria cuando hay humedad; si no, se estropea, y es una variedad cara. A raíz de la suspensión de pagos, los tractoristas contratados han dejado de trabajar en esta y otras tareas que son necesarias, y no se pondrán manos a la obra si no se les pagan las deudas y lo nuevo que hagan.
http://www.lasprovincias.es/valencia..._20071011.html