El sector avisa de que en el verano han disminuido más los compradores
El colegio de registradores de la propiedad, bienes muebles y mercantiles de España certificó ayer la tendencia bajista que tiene el mercado inmobiliario. Durante el segundo trimestre de 2007 se vendió en la Comunitat Valenciana un 17,8% menos de viviendas que durante el mismo periodo de 2006, tal y como reflejan los datos que publicaron ayer. El descenso en el conjunto de España fue del 11,5%.
La bajada es más espectacular en el mercado de segunda vivienda, un 22,66%. Este descenso del volumen de negocio ha sido una de las causas fundamentales de que en septiembre hayan cerrado 200 inmobiliarias en la Comunitat, tal y como ya adelantó LAS PROVINCIAS. En obra nueva, el descenso ha sido del 9,4% aunque, según varios promotores consultados, es la vivienda de segunda residencia la que ha sufrido el parón más importante.
El informe presentado por los registradores de la propiedad muestra como los compradores de viviendas siguen optando en un 98,8% por créditos referenciados al euribor. Este porcentaje de créditos a interés variable no ha cambiado significativamente durante los últimos años a pesar del ascenso que ha experimentado el euribor. A falta de cuatro sesiones para que se calcule el euribor que aplicarán las hipotecas con revisión mensual, el índice pasará del 4,66% hasta el 4,73%.
Consolidación de la tendencia
Una de las máximas en la que coinciden la mayoría de los economistas es que cuando tres trimestres seguidos una estadística rompe su progresión es que se puede confirmar el cambio de tendencia. Esto es lo que ha sucedido con las cifras de ventas de viviendas en la Comunitat Valenciana. Mientras que en 2005 y los tres primeros trimestres de 2006, el volumen de transacciones rondaba la banda de entre 34.000 y 37.000 viviendas, los tres últimos datos han bajado ostensiblemente.
Además, las previsiones no son esperanzadoras. Durante los meses de julio y agosto, las inmobiliarias de la Comunitat han sufrido una ausencia muy significativa de clientes. Tras el cierre de una parte de la competencia (en la ciudad de Valencia se pasó de 500 inmobiliarias a 400 en septiembre), las empresas veteranas del sector han notado una ligera mejoría.
“Septiembre ha sido un poco más alegre, hemos remontado tras pasar un verano en el que han bajado más los compradores”, afirma Pedro Martínez Collado, presidente de Primer Grupo, a lo que añade: “Durante este mes, en nuestros puntos de venta hemos notado que entra más gente y eso, a la larga, se tiene que traducir en más ventas”.
La disminución de la competencia ayuda junto a factores históricos como que los meses de noviembre y diciembre son especialmente propicios para las inmobiliarias ya que la compra de una vivienda ha sido utilizada, en ocasiones, como medida para conseguir desgravaciones fiscales
http://www.lasprovincias.es/valencia..._20070926.html