Las hipotecas basura afectan en España a 13 fondos y Sicav
Al menos 13 fondos y sociedades de inversión (Sicav) españoles han declarado hasta el momento ante la CNMV que están afectados, en mayor o menor grado, por la crisis de las hipotecas basura (subprimes) de EEUU. En total, gestionan un patrimonio de más de 900 millones de euros, pero solo 36,7 participan en los cinco fondos extranjeros afectados por los impagos de las subprimes.
Los fondos españoles afectados son March Monetario Dinámico, Gescooperativo Tesorería Dinámica, Gescooperativo Multiestrategias Alternativas, Can Dinámico Plus, Cajamar Monetario Dinámico, Laietana Gestiò Activa, Eurovalor Monetario Plus y Eurovalor Selección Monetario. Y las Sicav son: Volga de Valores Inmobiliarios, Inversions el Cirerer, CCR Invest 2001, Ansafer Inversiones y Cifuentes de Inversiones. Todos tienen participaciones en fondos extranjeros temporalmente suspendidos: Parvest Dinamic, ABS Invest Unico, ABS Fund de WestLB Mellon, Oddo Court Terme Dynamique y Oddo Cash Plus.
En EEUU, aumentó el pesimismo cuando se conoció que en julio se duplicó la cifra de embargos de inmuebles, hasta un total de 179.599, que se suman a los 1,1 millones de procedimientos en marcha en el primer semestre.
El senador americano Christofher Dodd se reunió ayer con el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y el secretario del Tesoro, Henry Paulson, y a la salida dio un dato nuevo sobre el impacto de la crisis: "Entre uno y tres millones de personas pueden perder su vivienda" en EEUU por la imposibilidad de pagar las cuotas mensuales, que se han disparado por la subida de los tipos de interés. Según Dodd, Bernanke se mostró dispuesto a utilizar "todos los mecanismos" a su alcance para mitigar este problema. El propio presidente de EEUU, George Bush, quiso contribuir a tranquilizar los mercados: "La pregunta fundamental es si hay liquidez suficiente en nuestro sistema en momentos en que la gente reajusta el riesgo, y la respuesta es sí, hay", dijo.
Ayer, los bancos centrales volvieron a actuar, inyectando nuevas dosis de liquidez al mercado. El BCE lo hizo a través de la habitual subasta de los martes, aunque al final tuvo que ofrecer 46.000 millones más de los inicialmente previstos, hasta adjudicar 275.000 millones, al 4,08%.