ANÁLISIS
La fiesta se encarece
IGNACIO MARCO-GARDOQUI/
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Bueno, pues definitivamente esto va en serio. Me refiero al parón inmobiliario. Primero fue poco más que un mero cálculo de los analistas, una perspectiva lógica ante tanta desmesura; luego se convirtió en una amenaza teórica para la economía; y ahora es ya una desagradable certeza estadística. El euríbor refleja su vigésima subida consecutiva y alcanza su valor máximo en seis años. El cargo anual de una hipoteca media cuesta hoy 1.000 euros más que hace un año y 1.644 euros más que hace dos. Consideren ahora que la deuda de las familias españolas supera el 120% de su renta neta disponible y que los promotores inmobiliarios deben a los bancos 249.000 millones de euros y tendrán una idea cabal de la envergadura del problema.
Otro dato: el valor medio de las hipotecas ha empezado a disminuir. No tengo ninguna información que me permita justificar mi opinión, pero dudo mucho que esto se deba al hecho de que las viviendas hayan comenzado a bajar. Es peor. Yo pienso que se debe a que los bancos han empezado a minusvalorar los pisos para asegurarse el valor de su crédito ante previsibles y más acentuadas bajadas. Aprobar una hipoteca de 100, garantizada por un piso que vale 100, es muy fácil cuando se confía en que valdrá 110 en seis meses. Pero ¿cuánto se concede si se piensa que puede valer 80? Me da que los bancos y las cajas han empezado a razonar de esta manera y, en consecuencia, a endurecer las condiciones de su concesión. Eso es lo malo. Lo peor son las presiones que recibirá el Banco Central Europeo para seguir subiendo los tipos si la fuerte actividad en Alemania deriva en presiones inflacionistas. Si llegan al 5%, pónganse el cinturón de seguridad y el casco.
i.m.gardoqui@diario-elcorreo.com http://www.elcorreodigital.com/vizca..._20070601.html