Comienza el goteo de bancos que se adhieren al plan antidesahucios
Fomento anuncia que «reajustará» las ayudas al alquiler para beneficiar a las familias afectadas por embargos
Banco Santander, Bankinter, Banco Sabadell y Catalunya Caixa fueron ayer los primeros en adherirse al código de buenas prácticas aprobado por el Gobierno de Rajoy el viernes pasado dentro de su plan para minimizar el impacto social de los desahucios. La iniciativa, voluntaria para las entidades financieras, contempla la reestructuración de la deuda, la quita de parte de la misma y en última instancia, la dación en pago. Eso sí, los bancos que decidan acogerse al código deberán cumplir con estas medidas y los afectados podrán recurrir a los tribunales si no cumplen su palabra, según advirtió la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, en el Consejo de Ministros.
El Grupo Cajamar, que agrupa a seis cooperativas de crédito y al que está previsto unirse
Caja Rural de Canarias, el grupo cooperativo Caja Rural del Mediterráneo, formado por otras 15, y Caixa Rural Les Coves de Vinromá se sumarán también a la propuesta. Así lo anunció la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (Unacc), que concretó que estas entidades representan el 35% del sector.
«Esta medida es un paso más que da el modelo de banca cooperativa en España para evitar la exclusión social», afirmó la patronal.
El presidente de la Asociación Española de Banca, Miguel Martín, mostró su confianza en que
«todas las entidades» se adhieran al código de buenas prácticas. Las familias podrán saldar el préstamo bancario con la entrega del piso cuando se den las siguientes condiciones: si las cuotas hipotecarias exceden un 60% de sus ingresos, todos los miembros de la unidad familiar estén en paro y se trate de la vivienda habitual. Además, la casa objeto del embargo será la única propiedad del hipotecado y no podrá valer más de 200.000 euros en ciudades de más de un millón de habitantes, 180.000 en núcleos de población de más de medio millón, 150.000 euros en poblaciones con más de 100.000 residentes y 120.000 en municipios con menor población.
Ninguna núcleo urbano de Euskadi supera el listón del millón y muy pocas también rebasan los 100.000 -las tres capitales vascas y Barakaldo-, por lo que el abanico de posibilidades es muy restringido si se tiene en cuenta que el precio medio de los pisos en la comunidad ronda los 300.000. De hecho, según Stop Desahucios, el código de buenas prácticas sólo beneficiará al 1% de los afectados del País Vasco.
Siete jornadas de «lucha»
El PP volvió ayer a imponer su mayoría absoluta para rechazar, en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados, la petición generalizada de los partidos de la oposición, que reclaman ampliar el debate sobre la dación en pago con otras posibles soluciones al problema del sobreendeudamiento y de los desahucios hipotecarios. Los socialistas defendieron una iniciativa en la que se pedía poder obligar a los bancos a que el bien hipotecado sea la única garantía del crédito, con el objetivo de que no se puedan embargar otras propiedades o ingresos. La respuesta popular no se hizo esperar. «El decreto ley aprobado el viernes por el Gobierno es verdaderamente completo y suficientemente justo para resolver el problema que tenemos. Pero me llama la atención que el PSOE exija ahora al Gobierno que tome medidas. ¡Como si la crisis inmobiliaria fuera del mes pasado! Ustedes no hicieron nada y el PP, a los tres meses de estar gobernando, ya ha aprobado un decreto ley en defensa de los deudores hipotecarios con dificultades».
Poco después, el Ministerio de Fomento anunció que «reajustará» el sistema de ayudas al alquiler de viviendas para prestar apoyo a las personas que se vean afectadas por procesos de desahucios», según afirmó su titular, Ana pastor.
En medio del rifirrafe, el movimiento 15-M, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y otros colectivos sociales presentaron ayer unas
«jornadas de lucha» por la vivienda, que tendrán lugar en Madrid desde el próximo lunes hasta finalizar el domingo 25 con una manifestación. «El propósito es que en siete días de lucha social por la vivienda queden reflejados los diferentes aspectos y temáticas de la vivienda, aportando soluciones y realizando acciones directas no violentas para señalar a los culpables», explicó uno de los representantes.
Comienza el goteo de bancos que se adhieren al plan antidesahucios. El Correo No se ustedes, pero yo pienso boikotear a los bancos que se adhieran al codigo de buenas prácticas. Sacaré todo mi dinero en cuanto venzan mis depositos si los bancos en los que tengo mis ahorros se unen a la medida.
No quiero que mis ahorros sirvan para premiar a irresponsables.