CRISIS
El pan de cada día... en el contenedor
La crisis empuja a muchas familias en desempleo y sin prestaciones a buscar alimento a las puertas de supermercados
04.03.12 - 21:14 - Juan López-Ical | Valladolid
Dos mujeres esperan junto a unos contenedores en la puerta trasera de una superficie comercial en Valladolid. Portan un carro de la compra vacío pese a que el establecimiento ya ha cerrado sus puertas. Son las 21.30 horas de un día entre semana, el portón del supermercado se abre y dos empleadas salen cargadas con verduras, frutas, bollería, pan y productos a punto de caducar que no se podrán poner a la venta al día siguiente. Trabajadoras y mujeres se saludan educadamente en una escena poco común, incluso se preguntan en tono familiar y paradójico cómo les va la vida y mientras las primeras cierran la verja del establecimiento a la vez que prenden un pitillo como colofón a su jornada laboral, las segundas comienzan su labor de selección de los alimentos que podrán aprovechar para su consumo familiar.
Pimientos, lechugas y manzanas en estado óptimo pero que deben salir de los lineales para evitar podredumbres. Todo ello enfila el fondo del carro. Una vez lleno, les quedan 15 minutos andando hasta su casa cargadas hasta arriba de comida, tal vez con la que nunca hubieran imaginado que se alimentarían. Pero eso no les hace perder su orgullo ni les provoca vergüenza. Algunos vecinos que observan la escena, saludan a las mujeres, a las que ven casi a diario, incluso el perro de un paseante habitual de la zona, acude sin dudarlo a reclamar sus carantoñas, acostumbrado a su presencia.
Cada vez son más los que al cierre de los supermercados se ven arrastrados por necesidad a obtener algún alimento. Si bien la escena no es nueva, empieza a ser cotidiana desde el comienzo de la crisis, principalmente en las grandes ciudades de Castilla y León. La paradoja reside en que a la vez que algunos buscan comida en los contenedores cada español malgasta una media anual de 163 kilos por persona (7,7 millones de toneladas en total).
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