La ciudad acumula ya más de 3.000 viviendas vacías para la venta o el alquiler - La Nueva España - Diario Independiente de Asturias
La crisis y la falta de crédito no han conseguido parar el mercado inmobiliario. Pero, ahora, sus movimientos son mucho más cortos y lentos. Por lo que Gijón acumula ya una bolsa de más de 3.000 inmuebles vacíos, que están en venta o alquiler. Y, según algunos expertos del sector, ese stock de vivienda no deja de crecer, especialmente en la de segunda mano.
«Sigue aumentando porque cada vez hay más gente que se siente en la necesidad de vender su vivienda», apunta Verónica Álvarez, una de las responsables de la agencia Asturias. Y añade: «La oferta en segunda mano aumenta, pero la demanda no sólo no se mantiene, sino que disminuye, porque ha entrado en competencia con el stock de los productos bancarios».
En el caso de su negocio, uno de los de mayor actividad inmobiliaria de la región, «la oferta con la que contamos se ha multiplicado por dos» en este último año. Lo que se debe, en buena parte, a la comercialización de las viviendas embargadas por los bancos, «que ya no sólo sacan a la venta pisos usados, sino también, y cada vez más, nuevos y de promoción».
El hecho de que «cada vez se construya menos», tal como apunta Javier Gutiérrez, director comercial de la agencia Álvarez, también influye en la progresiva saturación del mercado de segunda mano. «Es que hay muchos pisos sin ascensor y con grandes necesidades de reforma, a los que es muy difícil darle salida», explica Gutiérrez, que sitúa el mayor stock de vivienda usada en el barrio de La Calzada.
«Los pisos nuevos, poco a poco, se van vendiendo. Los de segunda mano dependen de las condiciones en las que se encuentren y de que el precio esté o no ajustado a las circunstancias actuales», precisa Javier Gutiérrez, que representa a otra de las grandes agencias inmobiliarias asturianas. El problema: muchos propietarios todavía se resisten a adaptarse a las nuevas condiciones del mercado.