Para una vez que leo algo bueno de un banco, tenía que compartirlo.
¿Se imaginan levantarse un día y que sus deudas con el banco se hayan evaporado de repente? Eso es precisamente lo que les ha pasado a miles de franceses después de que la entidad más antigua del país, Credit Municipal de París, haya decidido hacer borrón y cuenta nueva de sus obligaciones financieras.
No obstante, esto no significa que la entidad haya decidido hacerse el haraquiri, en realidad tiene más de golpe de efecto para su imagen que de agujero en su hoja de balance porque la pérdida es relativamente pequeña. Concretamente, Crédit Municipal de París, más conocido como el banco de los pobres, ha condonado a 3.500 clientes préstamos de 150 euros o menos.
Esta suerte de 'Monte de Piedad' lleva casi cuatro siglos permitiendo a los más necesitados obtener pequeños préstamos a cambio de sus pocos bienes como garantía en lo que se podría llamar una especie de casa de empeño ética, origen de los microcréditos actuales.
"Estoy muy feliz, es la primera vez que obtengo algo sin dar nada a cambio", son las declaraciones de una mujer de apariencia elegante que ha retirado una moneda de oro y un pequeño anillo de compromiso que había empeñado hace tres años. "Llegó un momento en el que necesitaba dinero. No valen mucho la pena, pero son importantes para mí", recoge Good Business.
Un regalo inesperado que responde a la celebración de su 375 aniversario. Crédit Municipal de París fue creado en 1637 por un médico, periodista y filántropo, Théophraste Renaudot, que quería dar soluciones a las clases más desfavorecidas ofreciendo acceso a una banca justa.
"Su objetivo era combatir la usura", asegura Thierry Halay, autor de la historia del banco. "Los intereses de aquel momento podrían llegar a alcanzar el 130%" y los pequeños préstamos se convertían rápidamente en deuda inmanejable.
Su idea no dista mucho de lo que en la actualidad son el sistema de microcréditos que se han puesto en marcha en las zonas más desfavorecidas de países en desarrollo para incentivar la economía local. La idea partía de dar a la gente más pobre de París préstamos razonables que pudieran pagar a unos tipos muy bajos para la época, del 10% anual. Como garantía servía cualquier bien que pudieran entregar, desde ollas y sartenes, pasando por ropa de cama, hasta herramientas de artesanos.
Hoy en día el banco almacena más de un millón de objetos que van desde baratijas de bisutería hasta verdaderas obras maestras o, incluso, botellas de vino y champagne en un edificio que ocupa toda una manzana del centro histórico de París. Con una capitalización bursátil de 60 millones de euros, el banco contaba con 93 millones en préstamos en 2010, mientras que sus ganancias fueron de 1,3 millones de euros
Je je je ya se lo cobrarán cuando les llegue la declaración de la renta... Porque el banco tendrá que justificar de algun modo esos regalos... Es como cuando aqui te regalan una sarten por la nomina, que ya tiene cojones el regalito como no sea para estampársela en la cara al director de la sucursal...
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Un Código de Buena Conducta para los bancos, MENUDA MIERDA!!! No tenéis cojones a hacerles pagar parte de la crisis... Cuando ruede alguna cabeza preguntaréis por qué
Banca Cívica?!?!?! Banca Inteligente?!?!?! Banca Ética?!?!?! Hay que joderse con el oxímoron...
La bajada del Euribor NO BENEFICIA a 4 MILLONES DE HIPOTECAS con cláusula suelo. Tanto cuesta decirlo cada mes con cada nueva bajada de Euribor...?!?!?!?!?!
1º Campaña de publicidad gratis
2º Seguramente lo traten como una donacion y les desgrave
3º Son deudas que saben que son incobrables
4º Saben perfectamente que el coste de cobrar esas deudas es mayor que las propias deudas
El que regala bien vende si el que recibe lo entiende.
los agraciados eran inmis que no iban a devolver el credito de cualquier manera.
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“Un poder inmenso y una despótica dominación económica están concentrados en manos de unos pocos. Este poder deviene particularmente irresistible cuando es ejercido por los que, controlando el dinero, gobiernan el crédito y determinan su concesión. Ellos suministran, por así decirlo, la sangre de todo el cuerpo económico, y la retiran cuando les conviene: como si estuviera en sus manos el alma de la producción de manera que nadie ose respirar contra su voluntad” S.S. Pio XI “Quadragesimo Anno”