Benimaclet es un lugar de frontera entre el hormigón de la ciudad y los tradicionales huertos que rodean a la capital valenciana. En esta antigua pedanía conviven los edificios altos con las casitas de pueblo, el casino y los viejos agricultores que venden sus naranjas en la puerta de casa, con estudiantes 'erasmus' y urbanitas. Un barrio periférico desde el que, a lo lejos, se puede ver el mar.
Esta mezcla ha sido siempre su signo de identidad. Y es de este sentimiento de arraigo a la tierra que entre los vecinos surgió la idea de organizarse y crear huertos urbanos en los terrenos donde el ayuntamiento de Valencia planeaba construir un parque que nunca llegaba.
El proyecto ha unido a toda una amalgama de entidades sociales; desde la asociación de vecinos hasta el colegio público de la zona, que pretende crear un huerto escolar para que los niños "aprendan que las lechugas vienen de la tierra, y no del Mercadona", bromea un vecino. Sin embargo, el futuro de este proyecto se ha torcido por un triángulo de intereses que implica al banco BBVA, propietario del solar, al ayuntamiento de Valencia y a los propios vecinos.
El BBVA se convirtió en dueño del solar sin quererlo, como forma de pago de una empresa en quiebra. Desde entonces, no ha hecho nada por mantenerlo en condiciones. La crisis económica que sufre el país, y muy especialmente la Comunidad Valenciana, posponen hasta quién sabe cuando el Plan de Actuación Integrada (PAI) de Benimaclet Este, por el cual se pretendía edificar en un terreno de 250.000 m2 más de 1.300 viviendas y diversas parcelas dedicadas a equipamientos públicos, entre ellos un parque con huertos. Uno de los solares afectados por el PAI es el perteneciente al banco, y es aquí donde la iniciativa quiere crear el huerto urbano, que ocupará 4.000 m2 de los 17.000 de la zona verde, y que se dividirán en microparcelas para el uso de los vecinos.
Para llevar a cabo este proyecto, los vecinos proponen dos opciones: la cesión del terreno a los vecinos por la firma de un alquiler simbólico, o que se ceda de forma anticipada el solar al Ayuntamiento, algo "muy común", según el abogado de la asociación de vecinos de Benimaclet, Antonio Montiel.
Aparentemente esto no afecta a los intereses del BBVA, y la iniciativa tiene el apoyo de todos los grupos den Ayuntamiento de Valencia, que han aprobado una moción mostrando su conformidad. No obstante, la entidad bancaria se ha negado a autorizar el uso del terreno. "El BBVA no se fía de que el Ayuntamiento de Valencia sea capaz de garantizarle los derechos urbanísticos", afirma Montiel. Y tiene sus motivos: el PAI de Benimaclet Este fue adjudicado a una empresa creada expresamente para esta gestión en abril de 2001 con un plazo máximo de construcción de cinco años, según la asociación. Tras más de diez años, las dotaciones ni están ni se las espera.
Pero esa incertidumbre no justifica la violencia con la que el banco ha decidido defender su propiedad.La semana pasada valló sin licencia el solar, ante la perplejidad del consistorio. Además, ha destrozado el trabajo vecinal al volver a esparcir piedras y tierra de derribo sobre el terreno que habían limpiado días antes un grupo de voluntarios. "Los cerca de 7.000 euros que nos habíamos gastado no han servido de nada", se lamenta Antonio Pérez, tesorero de la Asociación de Vecinos de Benimaclet.
"El banco se niega a hablar con nosotros -dice Arturo Sanz, miembro de la junta directiva de la asociación de vecinos-. Sólo accedieron a reunirse con nosotros cuando nos manifestamos en octubre ante su sede en Valencia". Según relatan varios asistentes, el encuentro se realizó en un ambiente hostil. La entidad se amparó en la legalidad de su negativa, aunque, posteriormente, según Sanz, acabaron admitiendo que también temían sentar un precedente que pudiera afectar a los desahucios que tienen pendientes. Este extremo no ha podido ser confirmado debido a la negativa de la entidad a hacer declaraciones.
El encuentro finalizó con el compromiso por parte del BBVA de estudiar una solución con su equipo jurídico. Dos meses más tarde la entidad mandó al Ayuntamiento de Valencia un documento de propuesta que no se ha hecho público pese a la insistencia de los vecinos y de la oposición. "El consistorio no ha contestado a la propuesta del BBVA y no entendemos por qué", afirma Montiel. LaVanguardia.com se ha puesto en contacto con el asesor del concejal de urbanismo Carlos Mundina para preguntar sobre los motivos de este silencio, pero no ha querido hacer declaraciones.
En Benimaclet nadie duda de que la lucha por sus huertos urbanos será dura, pero el ánimo no decae. Se ha iniciado una campaña de recogida de firmas por Internet, vecinos con cuentas en el banco han mandado cartas de protesta y hasta los niños del colegio Padre Català pondrán su granito de arena en forma de una lluvia de cartas infantiles. "Los alumnos estaban muy ilusionados con el huerto escolar, y ahora no entienden nada", se lamenta Merxe Giménez, directora del centro. "Es una lucha de David contra Goliat, pero estoy seguro de que la vamos a ganar", asegura Antonio Pérez. Esta misma semana llevarán a cabo nuevas acciones de protesta.
A los cabecillas de la movida de los huertos urbanos había que procesarlos por incitar al delito. ¿Que es eso de invadir una propiedad privada para provecho propio?
Si quieren un huerto que lo compren o lo alquilen.
Muertos de hambre pidiendo derechos, como siempre.
¿Desde cuándo hace falta pedir un permiso al Ayuntamiento para vallar un solar de tu propiedad? Precisamente, lo normal es que incluso te multen si no lo haces.
Las asociaciones de vecinos, en este caso, están actuando como modernos mafiosos: BBVA, te proponemos un pacto que no vas a poder rechazar. Es cierto que no se utiliza la violencia física, pero sí la coacción social: si no nos regalas lo que es tuyo, te montamos manifestaciones delante de tus sedes. Además, lanzaremos a los políticos contra ti.
Estos usuarios dan las gracias a Fray Guillermo por su mensaje:
Lechugas ni hostias, marihuana, si plantan eso y llegan a un acuerdo de lavado en exclusividad con el BBVA, como se hace en los paraísos fiscales, no tienen problema alguno en seguir cultivando el huerto y los niños aprenden que la maria no viene del chaquetas.
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Youtube un Ford Orión..........y aún no me he recuperao.
Estos usuarios dan las gracias a Garrafón por su mensaje:
Expropiacion y a tomar por culo. La tierra es del pueblo, y el ayuntamiento puede poner mil trabas legales al banco, como hacer ese suelo de cultivo o para un parque.
Igual el ayuntamiento dio esos terrenos al BBVA para quitarse de encima el marrón de los okupas hortelanos, sabiendo que ante tácticas mafiosas lo mejor es que se arreglen con un mafioso aún mayor y sin escrúpulos, y sin tantos miramientos de presión en los medios.
A todo esto, ¿por qué no se juntan los hortelanos y compran un terreno que sea suyo (juntando todos esos alquileres que pensaban pagar), y no okupan algo que es de todos para uso propio?
Vale, ya me lo he leído mejor. Ya que cuando construyan tienen que hacer zona verde, y que en esa zona verde estaba previsto hacer huertos urbanos (eso según dicen los hortelanos, habría que ver si confunden realidades con deseos) pues que cedan ya esa parcela, bien al ayuntamiento para que se las ceda a ellos, o bien a los vecinos a cambio de un alquiler simbólico, para seguir con lo de los huertos.
Pero ¿Y si llegado el momento el BBVA no quiere hacer zona verde la parcela de los huertos, sino otro solar? ¿Y si la quiere vender, con okupas que complican los términos legales de la venta?
Repito ¿por qué no se ponen de acuerdo en comprar un campito y hacen lo que quieran con él?