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| La falta de empleo, en unos casos, y algún revés en la vida, en otros, los sitúa al borde del precipicio. Suegra y nuera. «Solo quiero trabajar». María Juliana Alves, de 29 años, tiene un sueño desde que llegó hace dos años a Galicia: «Volver a Brasil». Su idea era reunirse con su marido, que llegó un año antes a Santiago, «ahorrar un poco» y regresar. Pero la crisis truncó los planes de la pareja, que tiene un hija de 17 meses. Además, hace dos, Quiteria, suegra de Juliana, cogió las maletas y se vino a Galicia, porque «la vida en Brasil no está bien». No domina aún el idioma, pero querría «encontrar un empleo en el servicio doméstico». Juliana lamenta la falta de ayudas económicas, aunque «yo no quiero dinero, ni caridad, quiero un trabajo». Los pocos ingresos que llegan a casa -su marido hace «reparaciones» en construcción- se van en el «alquiler del piso, la luz, el agua, el gas; consigo algo de ropa y de alimentos, pero no llega a nada». Deben pedir ayuda para comer y vestirse. Ven el futuro «negro, pero hay que seguir». Iago: «No somos animales». Iago es uno de los veinte indigentes que han convertido las ruinas del viejo cuartel de la Guardia Civil de Pontevedra en su casa. Sin agua, sin luz, con presencia de basura y «ratas como conejos». Vigués de 30 años, afirma: «Somos personas, no animales. A ver si nos pueden ayudar a los que estamos sin hogar, desde el Ayuntamiento o desde donde sea». Extoxicómano, dice llevar «ya trece meses sin drogas» y estar tramitando una pensión. Seastean Florin. Regresará a Rumanía sin su sueño. La de ayer era su última noche en Ourense. Viajará a Madrid para acogerse a un programa de retorno de la Embajada de Rumanía. Regresa enfermo y sin haber logrado lo que soñaba. Seastean Florin trabajaba en una empresa de seguridad en su país. Ganaba 150 euros y aunque le daba para vivir, no pudo resistirse al sueño español. «Me dijeron que aquí era fácil encontrar trabajo y que el sueldo mínimo eran 600 euros. Tengo un hijo y pensé que era una oportunidad», cuenta. En estos tres últimos años recorriendo Galicia «nunca he encontrado a nadie que me diese trabajo asegurándome. No puedo seguir viviendo así, de albergues, en la calle, así que regreso. Es un buen país con buena gente, pero no voy a encontrar nada porque veo que hay gente de aquí, buenas personas que han trabajado mucho y que ahora coinciden conmigo en los albergues, así que menos habrá algo para alguien de fuera». Juan. Pondrá a la venta su casa para hacer frente al desahucio de su hija. «Ya no soy indignado, soy del grupo de los iracundos», apunta Juan Calo en su piso de A Coruña. Maestro, trabajó toda su vida hasta los 61 años, cuando tuvo que jubilarse por cuestiones de salud. Es pensionista. Él y su mujer, en paro, tienen cuatro hijos: el menor, de 17 años. «Una de nuestras hijas y su marido compraron un piso hace unos cinco años. Nosotros fuimos fiadores. Las cosas se torcieron. Se separaron, por malos tratos de él, y ella se quedó con la hipoteca. Trabaja a tiempo parcial, gana unos 670 euros. La hipoteca son 496 al mes, después los gastos...: le quedan unos 70 euros para mantenerse todo el mes ella y su niña, menor de edad». Imposible. Por eso ya les han advertido de que, en poco tiempo, podría ser desahuciada. Juan pidió préstamos para ir haciendo frente a los gastos. Su hija acudió a servicios sociales de A Coruña, «pero muy mal, le dieron largas, pese a reconocerle una situación de precariedad económica o emergencia social. Dicen que no hay fondos. Lo que nos ha tocado vivir es triste, penoso y miserable. Lo que se hace desde la política... Los políticos han convertido una actividad noble en algo deplorable. El Gobierno acude a rescatar a los bancos, pero no a las personas. Está al servicio del dinero». Juan y su esposa han decidido poner a la venta su vivienda, «más bien regalarla...». Después de trabajar toda la vida, darán lo que tienen para afrontar gastos, alquilarán algo «y aún quedaremos endeudados». Se sienten impotentes. De una vida normal, a casi la nada. «No quiero dinero ni caridad, solo quiero un trabajo»
__________________ El Gobierno tiene dos opciones: reducir su abultado gasto o robar al ciudadano. Evidentemente, la segunda opción siempre es la preferida de cualquier Gobierno |
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| Una brasileña llegó hace 2 años a Galicia y aún no domina el idioma????
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| Estos 4 usuarios dan las gracias a Vlad_Empalador por su mensaje: | ||
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La falta de empleo, en unos casos, y algún revés en la vida, en otros, los sitúa al borde del precipicio. Primero la de brasil menos bolos,brasil es muy grande, hay estados, como minas gerais en el cual el paro es 0% o casi ninguno, el problema es que algunos brasileños no se quieren mover, alli ayudas patatero, el que vivir tiene que currar, muchos inmis se han venido aqui creyendo que era la panacea, y que se vivia muy bien y les iban a dar ayudas. El hombre mayor, de 61 años ¿no ha podia ahorrar para comprase una casa? no queda claro en el reportaje, ¿toda la vida currando y sin un piso? No queda claro, El rumano pues me da pena porque vino aqui a currar, pero por lo menos tiene dos dedos de frente y se pira a su pais, y tiene dignidad. Iago, que quereis que os diga, nadie se mete en la droga sino quiere, que si que puede haber cometido un error de juventud.¿no tiene familia? |
| Estos 2 usuarios dan las gracias a DVD1975 por su mensaje: | ||
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| Es una broma? los extranjeros vinieron aqui en plena crisis y se sorprenden de que no haya trabajo? ![]() Joder que pongan en las fronteras carteles bien grandes BIENVENIDOS A UN PAIS CON UN 20% DE PARO |
| Estos 8 usuarios dan las gracias a jelou por su mensaje: | ||
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| Mucho no has aprendido en este foro, porque la vena pepitil te sale a las primeras de cambio. Aún así: el viejo tiene casa pagada, y la va a perder junto a la de la hija (que ya era del banco), quedándose al final sin las dos casas y con deudas. |
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| Pues muy gilipollas fue porque yo me compre un piso, y no me avalo nadie, no deberia haber avalado a nadie entiendes A NADIE |
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| Falso. No quiere un trabajo, quiere una nomina, un trabajo remunerado y lo quiere por cuenta ajena, quiere que otra persona, institución o empresa le de trabajo y sueldo. Si solo quisiera trabajar, se meteria en un ong sin cobrar, o se pondría a limpiar el monte. La gente ya se ha dado cuenta de que los pisos si pueden bajar, las siguientes realidades a descubir serán: 1º Que los derechos muchas veces son aquellos que pueden pagarse. Por ejemplo la sanidad no es un derecho inherente al ser humano si no un derecho de quienes particular o colectivamente pueden pagarla. 2º En españa no hay trabajo remunerado por cuenta ajena para todos. La economia real española no da para mas de 15 millones de puestos de trabajo remunerado, igual menos. Hay que crear empresas publicas o privadas (es otro debate) que hagan negocio de forma autonoma sin depender de subvenciones y ayudas. (si solo son viables con ayudas son subsidios encubiertos a la gente ya que cobran mas de lo que producen y por tanto su aporte neto al sistema es negativo) |
| Estos 3 usuarios dan las gracias a ransomraff por su mensaje: | ||
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| Eso será porque te dieron el crédito sin necesidad de aval, pero a muchos otros no le ofrecieron alternativa: o aval o nada. ¿Qué hubieras hecho tú en ese caso? Voy a desgranar un poco lo que decías en el post anterior: El hombre mayor, de 61 años ... ¿toda la vida currando y sin un piso? De lo que se deduce que a los 61 hay que tener piso en propiedad y pagado. Con hipotecas de 30 años de duración media significa que los 31 años son el límite para meterse en una hipoteca. Como hay que tener entre el 10% y el 30% ahorrado previamente eso supondrá al menos 5 años (de ahí la duración de las cuentas vivienda). Nos ponemos pues en los 26 años para los que tienen mayor capacidad de ahorro. Con contratos precarios y bajos sueldos quizá en vez de 5 años hagan falta 10, y ya nos acercamos a edades de instituto. Podemos pues reconvertir tu pregunta inicial: ¿Toda la vida currando para un piso? |
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Eso será porque te dieron el crédito sin necesidad de aval, pero a muchos otros no le ofrecieron alternativa: o aval o nada. ¿Qué hubieras hecho tú en ese caso? A ver nadie me discutirá que ese hombre cometio un error en avalar a su hija, muchos padres cometen el error, de no poner rectos a sus hijos. Y conozco casos que el aval no era perpetuo, solamente tenia la entidad bancaria el aval hasta que pagabas el 50% del credito, esto hombre no tuvo cabeza y punto, ha estado toda su puta vida currando y su poca cabeza, y la crisis y los bancos le han arruinado. que me da pena pues si me da mucha pena, toda su puta vida trabajando para que su hija le ha arruinado la vida, y los demás. |
| Estos usuarios dan las gracias a DVD1975 por su mensaje: | ||
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| Yo a gente como esta la pagaba el billete a su país y que no vuelvan. |
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